Chapter 73
kyson punto de vista
Ivy siguió tratando de ayudar, pero yo solo acurrucaría más cerca hasta que, finalmente, se dio por
vencida. En cambio, se presionó contra mi pecho, escuchando mi mada y solo moviéndose cuando
me movía a siguiente. Nadie se fue hasta que limpiaron última tumba. Solo entonces Ivy me dejó
levanta en mis brazos para lleva de regreso a nuestras habitaciones.
“Le haré algo deer”, susurró rice mientras subíamos colina a través del cementerio. Asentí
con cabeza y escuché a Ivy tararear canción que parecía reconforta. En los últimos días,
escuché cantar o tararear. E lo sabía pbra por pbra; nunca se equivocó en una pbra. El
Himno del Reino. Situánd en habitación. Me mudé a mis antiguas habitaciones, entrando en el
espacio que era para Azalea antes de que nunca encontráramos. Mi hermana se lo arregló con
esperanza de que encontráramos al ni?o desaparecido, pero nunca lo hicimos.
Moviéndome hacia cómoda, cogí el joyero de ta y lo abrí. Saqué el brazalete del interior, lo puse en
el tocador antes de llevar peque?a caja a habitación, dándole cuerda para que Ivy pudiera escuchar
la canción que se estaba reproduciendo. Su canción, que se sabía de memoria.
Cuando entré en habitación, e se sentó acurrucada junto al fuego, temndo a pesar de que su piel
estaba quemada. Me siento detrás de e, atrayénd hacia mí, colocando caja en sus manos y
abriendo tapa. La músicaienza y e me mira, frunciendo el ce?o antes de reconocer que el
tempo coincidía con canción que cantaba.
“?De dónde has sacado esto?” preguntó, mirando dentro de caja.
“La habitación de Azalea,” respondí, y e jadeó antes de intentar pasa de regreso. Niego con
cabeza.
“Puedes tenerlo”, le digo.
“No, no, tómalo”, dice, colocándolo en mi regazo antes de salir corriendo. Suspiré, pasándome una
mano por cara antes de dejar caja en librería y salir a busca.
“?Por qué me darías eso?” E sollozó.
“Porque te gusta canción, y Azalea no usará,” le digo encontránd llorando debajo de ropa con
la que había hecho un nido. Traté de no sonreírle a su nido. Sabiendo que era eldo del hombre lobo
que aparecía de repente, trató frenéticamente de poner ropa en orden. Completamente inconsciente,
estaba construyendo un nido.
“Necesitas un ba?o,” le digo mientras alcanzo, pero e me gru?e. Murmurando para sí misma y
reorganizando ropa, estaba arrancandos perchas.
“Bá?ate ahora, haz tu nido en cama; No voy a dormir en el suelo —le digo, y e deja de mirarses
manos antes de mirar a su alrededor.
“No lo estaba; Yo estaba…” Podía sentir su confusión por sus iones.
—Estabas, ahora ven —le digo, y e mira ropa que estaba destrozando antes de sonrojarse, sin
haberse dado cuenta. Sé que lucha deliberadamente contra sus impulsos, y juro que a veces se olvida
de que puedo senti.
“Ba?o, luego cama, ahora ven o necesito hacerte”, le digo mientras me agacho frente a e. Parecía
confundida, y gemí antes de agarra. Ivy me gru?ó por saca de su guarida improvisada mordiendo
mi brazo, haciéndome reír. Mi risa solo enfureció mientras me mordía más brutalmente en el pecho a
través de mi camisa, lo que me hizo silbar por picadura. Sus iones solo me divirtieron, sabiendo
que estaba actuando por instinto y no por su mente consciente.
No me dejaba ba?arme con e, así que me duché y observé mientras se ba?aba. Cuando salió,
podía olerida que rice había puesto en habitación. Nos vestimos rápidamente y tuve que
cerrar con ve puerta del armario para evitar que volviera allí antes de que se subiera a cama.
Agarrando bandeja, puse entre nosotros, aunque me sorprendió cuando recogió carne cruda,
que sabía que rice había hecho para mí, ya que soy Lycan y preferimos carne cruda.
Sin embargo, nunca había visto a Ivy recoger carne cruda. La observé, encontrando bastante
inquietante ver a un hombre loboérselo; eran en parte humanos. Sin embargo, más que de
costumbre, estaba actuando de manera extra?a, lo que me hizo preguntarme si mada tuvo algún
efecto extra?o en e desde que empujé fuera de mi vida. Sin embargo, no dije nada, solo me alegro
de que e estuvieraiendo. Ahora solo tenía que esperar a que se durmiera para cura un
poco. No me dejaba toca más que con ligeros roces o cuando lograba obliga a aceptar mis
caricias. Sin embargo, pensé que era mejor no tentar mi suerte con su extra?oportamiento y
crisis anterior.
Cuando rice mó a puerta, agarré bandeja ahora vacía y me acerqué a puerta, abriénd y
dándos.
N?velDrama.Org ? content.
“?Hambre, mi Rey?” preguntó rice, y miré hacia atrás a Ivy, quien estaba atacando mi almohada
como si fuera una amenaza mientras dormía.
—No, Ivy lo estaba —le digo, y e parece desconcertada, haciendo una mueca divertida antes de mirar
por puerta hacia cama.
“?Tal vez e está entrando en celo?” preguntó, aunque me di cuenta de que incluso e no estaba
segura.
“?Pensé?” rice no termina y niega con cabeza.
“Bien, te dejaré con eso. Tiene que ser el calor lo único que tiene sentido”, murmura rice, alejándose
murmurando para sí misma. Cerrando puerta, volví a cama y me metí, pensando para mí. Ivy no
tenía apetito y, sin embargo, le ofrecieron carne cruda; se loióo si se estuviera muriendo de
hambre.
Mis cejas se fruncieron mientras miraba acurrucada en mi costado. Sin embargo, si e estaba
entrando en celo, ?qué significaba eso para los dos cuando e no me dejaba toca, y eso significaba
que pronto cambiaría? El calor no era solo una agonía para una loba, peroo yo soy Lycan, lo haría
con e, lo cual, según he oído, es igual de doloroso.
Con tantos pensamientos corriendo por mi cabeza, luché por dormir. Eventualmente, fui absorbido por el
olvido del descanso solo para despertarme y darme cuenta de que Ivy había apagado
rma. Entrecerrando los ojos por el brillo en habitación, debe haber sido tarde en ma?ana, y me
senté buscánd.
Sólo que e no estaba en habitación. Con un gru?ido, tirés mantas hacia atrás. Busqué en todas
las habitaciones adyacentes antes de dejarlo porpleto, furioso porque e lo dejó sin avisarme.
?Dónde está Ivy? Le pregunté al guardia junto as puertas que daban a salida.
“No he visto, mi Rey; Pensé que estaba en su habitación contigo; Recién llegué al turno”,
respondió. Niego con cabeza. ?Cómo ses había arredo para escabullirse de los guardias?
“Encuéntr” gru?í, y todos en los pasillos salieron en su busca. Empujé puerta.
“?Pedro!” mé, viéndolo venir hacia mí por el camino de los establos. Me miró antes de mirar mi estado
de desnudez; Tenía mis pantalones cortos de dormir puestos.
?Dónde está Ivy?
“E me está ayudando en los establos”, dijo, y gru?í, lo que lo hizo salir corriendo mientras caminaba
hacia el camino echando humo cuando el pánico atravesó elzo, así queencé a correr.