Chapter 67
Unas horas más tarde, con un whisky en mano, observé. Por alguna razón, no podía quitarme de
cabeza mirada de sus ojos, cómo briban y su fuerza mientras luchaba. E debe haber estado
enojada porque me tomó casi toda mi fuerza para somete. La otra cosa que me molestó fue cómo fue
capaz de resistirse a mi orden en su ira. El mado contra el que no tenía ninguna posibilidad, pero
luchó contra mi orden. Estaba desconcertado por eso. Ivy tenía una fuerza que era más de que
debería tener un hombre lobo, y luchó contra mi orden, pero no pudo resistir el mado; Seguí tratando
de decirme a mí mismo que era porque e era mi pareja, pero algo me molestaba mientras
reflexionaba.
El sol apenas asomaba por el horizonte cuando finalmente me metí en cama junto a e; e se
movió y rodó hacia mí, y gru?í con su toque, sus peque?as manos presionando mi costado buscándome
antes de darme cuenta de que todavía estaba inconsciente y simplemente reionando al
vínculo. Acercándome a mesita de noche, agarrés esposas de dondes puse antes de sujetas
en su mu?eca y aseguras a cabecera.
No podía arriesgarme a que se despertara antes que yo y tratara de correr de nuevo, aunque ahora no
había ningún lugar al que pudiera correr o esconderse de mí. No mientras mi marca yaciera grabada en
su piel. E aprendería que su lugar está conmigo y que cualquier cosa que elija hacer con e
descansa en mí. E no tenía elión. No era de e, así que hasta que supiera eso, yo tomarías
decisiones por los dos. Recostándome a sudo, apoyé cabeza en almohada y cerré los ojos.
Solo tomó unos momentos para que el sue?o me llevara con e a mido, y le di bienvenida al
sue?o. Realmente no pude dormir porpleto desde que obligué a salir del castillo, pero con e a
mido acurrucada contra mí y su olor envolviéndome, me sumergí en el olvido.
*********
Punto de vista de hiedra
Me dolían los músculos mientras parpadeaba hacia el techo. Me dolía cabeza y me sentía aturdido
mientras rodaba en cama. Sin embargo, cuando fui a mover mano para frotarme los ojos, algo frío y
metálico atrapó mi mu?eca.
Inclinando mi cabeza hacia arriba, encontré una mano esposada a cabecera. Jadeé, tirando de mi
mu?eca atrapada, pero esposa no se aflojaba. El pánico se apoderó de mí cuando los eventos de
ayer me inundaron todos a vez. Mis pulmones se sentían restringidos y luché por respirar cuando mi
otra mano fue a mi cuello.
Las yemas de mis dedos hormiguearon, y vista me dolió un poco cuando recordé que me marcó. Su
amenaza de atarme a cama volvió a mí, y mis ojos escanearon habitación en busca de él, pero no
lo vi por ninguna parte. Por luz exterior, era alrededor del mediodía, y luché contra restrión, el
metal se vó y mestimó mu?eca mientras trataba de liberarme.
Cálidas lágrimas corrían por mis mejis. él me atrapó. Me confinó a cama y ahora me había
marcado. Un sollozo salió de mí por cómo parecía no ser nada para él hacerme esto, que lo haría
cuando tiré de mi brazo cuando escuché que se abría puerta. Giré cabeza, haciéndome girar para
encararlo cuando su olor flotó hacia mí. El Rey entró y me miró a mí ya mi intento de escapar.
“No sería necesario, pero no confío en ti”, dijo mientras caminaba hacia el área del bar. Tenía un libro en
la mano y me observó mientras se servía un trago antes de dejar el libro en mesa de café y sentarse
en el sillón.
“Trataste de irte”, dijo simplementeo si eso explicara su duro trato. Sin embargo, todo en lo que
podía pensar era en cantidad de veces que Sra. Daley nos atrapó o nos encerró. Tuve encierro y
era extremadamente ustrofóbico. A pesar del tama?o de habitación, estar atrapada en cama e
incapaz de usar esa mano me hizo sentir diminuta,o sis paredes se apretaran más y amenazaran
con astarme.? N?velDrama.Org - All rights reserved.
“Tienes miedo”, dijo, tomando un sorbo de su bebida y mirándome por encima del borde.
“Déjame ir, Kyson”, tartamudeé.
—Nunca, Ivy. ?Qué parte de ti que eres mía te costó entender? ?Pensaste que al estar destinado a un
Rey podrías simplemente irte y no habría consecuencias? preguntó. Lo miré. Aunque mi ira repentina no
impidió ques lágrimas se deslizaran por mi rostro o sensación de malestar por estar atrapada. Su
presencia simplemente me puso más nervioso. Volví mirada hacia el armario antes de recostarme de
lado.
El sonido de su vaso tintineando, siendo colocado en mesa de café, y sus pasos cada vez más cerca
me dijeron que estaba caminando hacia mí. “No puedes simplemente irte; el vínculo no lo permitirá, no
para mí de todos modos —dijo mientras se acercaba y se paraba al borde de cama.
“Entonces recházame y acaba con esto”, le dije.
Los licántropos no pueden rechazar a suspa?eros. No podría ni aunque quisiera. Y no quiero —
dijo, aunque por forma en que lo dijo, fueo si estuviera tratando de convencerse a sí mismo de
que me deseaba. Así que no fue nada prometedor de mi parte. Tampoco me ofreció ninguna forma de
esperanza.
“Quitarés esposas cuando sienta que se puede confiar en ti, y en este momento, a través del vínculo,
todo lo que puedo sentir es tu ira, Ivy. Hasta que ya no lo sienta, permanecerás esposado entendido”,
dijo el rey con firmeza,o si estuviera rega?ando a un ni?o y no a su pareja. Las pbras me faron
cuando sentís yemas de sus dedos agarrar mi barbi e inclinar mi cara para mirarlo.