17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > La Licantropa Luna Perdida > Chapter 25

Chapter 25

    Chapter 25


    Su ronroneo profundo y resonante obligó a mi cuerpo a rjarse, y me desplomé contra él, mis piernas


    ya no temban mientras trataba de cerras. En cambio, cayendo pesadamente sobre sus


    piernas. Trabajó su dedo dentro y fuera de mí, su pulgar rozando mi sexo me hizo gemir mientras me


    entregaba a creciente sensación. Dejándolo hacer lo que quisiera mientras mi estómago se apretaba


    cuando sacó su dedo húmedo de mi calor palpitante antes de agregar otro, susbios sordieron el


    sonido que se me escapó mientras metía ambos dedos en mí empujando profundamente. Al mismo


    tiempo, su otra mano cayó sobre mi estómago.


    Presionó parte inferior de mi abdomen, sus dedos curvándose hacia arriba y acariciando un punto


    sensible que me hizo jadear mientras mordisqueaba mibio; mis caderas se movieron contra sus


    dedos. Mi cabeza rodó hacia atrás contra su hombro mientras movía sus dedos más rápido, más


    áspero, estirándome alrededor de ellos mientras los enroscaba, mis paredes revoloteaban,


    apretánds. Mis gemidos resonaron ens paredes de azulejos mientras su pulgar presionaba mi sexo


    hinchado, frión crecía y subía, y sentí que me quemaría cuando el calor hizo que piel se


    sonrojara.


    De repente, mi mente se quedópletamente en nco, mis ojos se cerraron y gemidos se


    derramaron de misbios, mis paredes vibraron y palpitaron mientras me tensaba antes de tener un


    espasmo. El cer me recorrió, haciéndome gritar en puro éxtasis que me robó el aliento mientras


    tras  recorría mi cuerpo. Todo mi cuerpo se sentía pesado cuando me derrumbé contra él. El Rey me


    mordisqueó el cuello y barbi mientras trataba de recuperar el aliento. Lo sentí retirar suavemente


    sus dedos de mí.


    Parpadeé aturdida hacia el techo cuando alcanzó esponja vegetal y el jabón, su ronroneo me


    tranquilizó y me sentí ridícmente rjadao si todo mi cuerpo tuviera que convertirse en


    gtina. Lo sentí reír y lo escuché har, pero mi cerebro estaba hecho papi por los efectos


    secundarios de lo que hizo. Besó mi meji, pasando esponja vegetal sobre mi piel cuando hubo un


    golpe en puerta.


    “Fuera”, dice el Rey con firmeza, su tono no deja lugar a discusión mientras escucho a persona


    alejarse.


    “Solo uno de los guardias, deberíamos habernos ido hace una hora”, dijo mientrasenzaba a


    lavarme, pasando suavemente esponja vegetal sobre mi piel caliente. Se me puso piel de gallina en


    los brazos cuando el calor que me llenaba se fue lentamente, y me estremecí contra su cálida piel.


    “?Todavía quieres venir al castillo conmigo?”


    N?velDrama.Org ? content.


    “Quiero dormir”, murmuré antes de bostezar. él tarareó, rozando su nariz sobre mi hombro.


    “Me encantaba tu olor antes, pero me encanta más el olor de tu excitación”, gru?ó, mordisqueando mi


    cuello antes de chupar ese lugar que parecía decidido a rozar con los dientes.


    “?Que tan lejos está? Bostecé so?olienta. Se rió entre dientes, pasando esponja vegetal sobre mi


    trasero.


    “Un par de días en coche, pero nos detendremos en el camino, pero tienes que prometerme que no te


    apartarás de mido”, susurró; Asenti. Creo que probablemente hubiera estado de acuerdo con


    cualquier cosa que dijera en este momento.


    “Buena chica”, agarró una peque?a jarra sumergiénd en el agua antes de volca sobre mi pecho y


    hombros y quitar el jabón. El Rey sacó el tapón del ba?o, dejando que el agua se drene. Agarrando sus


    rodis, me puse de pie, olvidando porpleto que estaba desnudo y que ya no estaba cubierto por el


    agua de color espumoso.


    Traté de cubrirme asegurándome de darle espalda cuando sentí una toa sobre mis hombros. Lo


    cierro antes de darme vuelta y mirarlo de frente. Tenía una toa enroda alrededor de su


    cintura. Mis ojos recorrieron su musculoso cuerpo. Sus abdominales parecían tados a mano a


    perfión y se ondban con cada movimiento que hacía.


    Su piel bronceada briba en el agua, y me acerqué antes de dejar de sacudir cabeza cuando


    necesidad de tocarlo me abrumó. Se ríe suavemente, cerrando distancia y envolviendo sus brazos


    alrededor de mí; mi nariz se presionó contra su pecho, y suspiré cuando su olor invadió mis fosas


    nasales y respiré profundamente.


    “Deberíamos vestirnos si todavía quieres irte hoy”


    “?Estás seguro de que debería ir contigo?” ?Qué pensaría gente?


    “No iré si te quedas aquí”, dice el Rey.


    —No te dejaré aquí solo —mis cejas se pliegan y me mordí elbio. Me preguntaba cuánto duraría esto,


    cuánto tiempo antes de que el Rey me hiciera a undo y se diera cuenta de que estaba jugando con su


    sirviente y con alguien indigno de un Rey. ?Qué pasa si nos vamos, y él se cansa de mí y me echa


    fuera? Al menos aquí tenía a Abbie, pero no tendría a nadie por ahí. La idea de deja me enfermaba.


    El Rey me condujo de regreso a su dormitorio, y ropa estaba dispuesta sobre cama.


    “Vístete”, dijo, se?ndo un juego de ropa cuidadosamente apdo al final de cama.


    Caminé hacia ellos, mirándolos. Estos no eran mi uniforme de sirviente. Volviéndose para mirar al Rey,


    estaba rebuscando en su guardarropa antes de sacar unos jeans y una camiseta. ?Quién los trajo aquí,


    o cuándo los consiguió? ?Seguramente no quería que usara ropa normal?


    “?Mi uniforme?”


    “No lo llevarás puesto”, dijo, volviendo hacia mí. Iba a negar con cabeza cuando me agarró barbi


    entre los dedos.


    “Ya no quiero que seas mi sirviente”,


    “Pero yo soy, mi…” Sus ojos se endurecieron, y tragué saliva.


    “Pero lo soy, Kyson; Murmuré, tragando el impulso de usar su título.


    —No, eres mucho más que eso, Ivy —negué con cabeza y él besó undo de mi boca—.


    —Ponte ropa, Ivy —susurró antes de dejarme ir. Los miré antes de rascarme el brazo.


    “Te vestiré yo mismo si no lo haces”


    “Pero los sirvientes usan vestidos,s túnicas,”


    “Acabo de decir que no te quieroo mi sirviente,” ?Pero qué más se suponía que debía ser?


    Eso es todo lo que sabía. Un sirviente o esvo es todo lo que un pícaro podría y debería ser. No se


    suponía que debíamos ser mimados y tratados bien. No éramos lo suficientemente buenos para ser


    vistoso personas. Su trato hacia Abbie l era absurdo, y sabía que todos pensarían lo mismo. Sabía


    que eventualmente se daría cuenta del error que habíaetido. Pero por ahora no había nada que


    pudiera hacer más que jugar su extra?o juego y aceptarlo, así que asentí y suspiré alcanzándolos.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)