Capítulo 12
No mucho después de que el camión deja mi auto en el estacionamiento, estoy esperando en
acera. Zoe salió del taxi primero cuando se detuvo a mido. Zoe paga el taxi y yo ayudo a sacar sus
cosas del maletero.
“Nunca supe que este lugar estaba aquí”, dice, mirando hacia el gran hotel, “un poco espeluznante,
parece embrujado”, agrega, y me río.
“De todos modos, estoy tan contenta de verte de nuevo. Estaba tan emocionada que apenas pude
pegar ojo anoche”, me dice Zoe, dándome un abrazo.
“Entonces, ?esto es todo?”, le pregunto mirando el cochecito y bolsa de lona.
“Sí, eso es todo, nuestra vida en una bolsa. Patético, ?no?
“No, mira ese pedazo de chatarra”, le digo, se?ndo mi carromato roto. E asiente con cabeza.
“Ese fue un hogar, dulce hogar”, le digo, y e se ríe.
“En serio, en cuanto as cosas del bebé, ni siquiera te preocupes por eso. Vrie se fue de
compras. La habitación está llena de todo, cari?o. Tanto es así que es posible que tengamos que dormir
afuera para que quepa todo en habitación”, le digo.
“?Lo que realmente? ?Cuánto hace que conoces a Vrie? “
E pregunta.
“La conocí ayer. E es encantadora. Nunca he conocido a nadieo e antes”, le digo a Zoe, y e
sonríe justo cuando un Daihatsu farsa verde se detiene junto a nosotros, tocando bocina varias veces.
“Gracias, hermano”, dice Macey, golpeando a su hermano en el hombro y saliendo antes de tocar el
techo.
“H, chicas”, grita su hermano, y ambos saludamos al extra?o.
Vete a mierda, ke, deja de coquetear con mis amigos. No están interesados”, Macey rega?a a su
hermano mientras nos saluda con mano. Macey le hace una mueca y él se ríe, conduciendo por
carretera.
“Lo siento por él. Es un sórdido, así que trata de mantenerte alejado de él a menos que quieras otro
bebé”, se ríe Macey, sacudiendo cabeza.
“Anotado”, le digo, y rápidamente nos abraza. Llevaba pantalones cortos y una remera cortada que
dejaba ver su ombligo, su cabello recogido en un mo?o y un par de botas que dijo que le prestó su
hermano, asío un cinturón de herramientas alrededor de sus caderas.
“El hermano es un manitas”, nos dice cuando nos pi a los dos mirándolo.
“Así que esto es todo, eh, maldita sea, este lugar es un basurero”, dice Macey mientras nos paramos en
el estacionamiento, mirando hacia el edificio. Los huesos estaban buenos en su mayoría, pero e tenía
razón; definitivamente fue un basurero.
“Así que ustedes, chicas, están interesadas y me ayudan a limpiar este basurero”, dice voz de Vrie
detrás de nosotros, haciéndonos saltar.
“Mierda, me asustaste; tiene potencial”, dice Macey con nerviosismo.
“?Para un vertedero?”, Pregunta Vrie, susbios tirando hacia arriba.
“No quise decir”, va a decir Macey cuando Vrie despide.
“Es un basurero; Puede que me esté haciendo mayor, ni?a, pero todavía no estoy ciego, estoy bastante
seguro de que si uno de ustedes salta a esa piscina de allí, no saldría de nuevo, el agua es
probablemente nuclear, eso podría deberse a ese mal olor, “ Dice pensativa, antes de encogerse de
hombros.
“Así que todos están listos para el trabajo, pagaré a tiempo, y cualquier cosa que este lugar necesite,
háganmelo saber e intentaré ordenarlo, pero hay un problema”, pregunta, y ambos asienten.
“?Cuál es el problema?” pregunta Zoe.
“Estamospletamente solos. No he tenido un electricista o personal de mantenimiento, incluso un
plomero aquí en más de diez a?os. Mi amigo me arruinó esa mierda, así que si tienen amigos que son
buenos con esa mierda, háganmelo saber. Si no, lo resolveremos nosotros mismos”, les dice Vrie. Iba
a ser difícil intentar conseguir ayuda y un electricista era lo más importante porque no me apetecía
electrocutarme.
“Manitas, mi hermano. Ahí es donde obtuve el cinturón de herramientas ys herramientas, electricista,
ni idea”, Macey se encoge de hombros.
“Es posible que pueda ayudar con eso”, dice Zoe, y todos miramos.
“El padre de mi hija es electricista. él es un verdadero imbécil ahora que encontró a su pareja, pero no
quiere que e se entere de que ya tiene un hijo. Así que amenazaré con decírselo; él me ayuda cuando
le pregunto o encuentra
alguien que lo hará, lo más probable es que encuentre a alguien más, pero sé que lo hará”, dice Zoe
con confianza.
“Ya me gustas; dile tú, cari?o”, dice Vrie.
“Así que eso deja plomería que resolveremos, supongo”, les digo a todos, y todos asentimos.
“Entonces, ?qué quieres hacer primero?”, pregunta Macey.
“Primero, arremos habitación des ni?as, para que sea habitable, luegoenzaremos cons
demás, una a vez, y enumeraremos todo a medida que avanzamos”, dice Vrie, y todos estamos de
acuerdo, dirigiéndonos a habitación. Apmos todo en el ba?o antes de arrojar todos los muebles por
el balcón al contenedor que Vrie había dejado.
Vrie observó a los ni?os en su estudio mientras sacábamos todo. Una vez que terminamos,
comenzamos a rasgar alfombra.
“H, Val”, ma Macey desde el balcón. Vrie debe responder porqueienza a har de nuevo.
“?Todas estas habitaciones tienen tas debajo de alfombra? Esperaba hormigón.“
“Sí, ?por qué?” Mirés tas del piso expuestas, en perfectas condiciones, y solo necesitaba una
buena limpieza y pulido.
“Porque no pienso re-alfombrar,s tas del piso están en buenas condiciones en esta habitación, si el
resto son iguales te ahorrarás una fortuna restregánds y ti?énds, pero si sono esta habitación
solo necesito un pulido“, le dice Macey.
“Correcto, revisaremos los demás más tarde y veremos qué habitaciones se pueden salvar”.
Quitamos alfombra maloliente y tiramos a papelera. Las ni?as me ayudaron a cargars camas y
los colchones cuando llegó el camión, y el resto del día lo pasamos fregando desde el piso hasta el
techo. Mientras trabajaba, Vrie nospró bebidas y sándwiches a hora del almuerzo, pero
cuando terminó el día estábamos todos llenos y cpsados en el salón de Vrie en su estudio.
“Entonces, ?cuántas habitaciones hay en total?”, pregunta Macey; Yo también tenía curiosidad. Nos
tomó un día entero limpiar y arrer una habitación doble, pero ni siquiera había caminado por el
edificio todavía, y Vrie dijo que había unidades en parte de atrás y una s de funciones.
“Um, buena pregunta”, piensa para sí mismao si no pudiera recordar.
“Veintitrés habitaciones, ocho unidades que tienen cuatro dormitorios cada una y también el restaurante,
salón de eventos, también hay un jardín trasero. Honestamente, no he estado en parte de atrás en al
menos tres o cuatro a?os, así que Dios sabe lo que encontrarás allí; es una jun en parte de
atrás. Luego, el área de piscina, también hay una s devandería y juegos y un centro de juegos
en nta baja y un bar “.
“Ah, esto nos va a matar”, dice Macey, quitándose un poco de base de alfombra de su cabello. Mira
su teléfono y suspira.
“Mi hermano está aquí para recogerme; Los veré a ambos ma?ana. Creo queienzo temprano, ?ese
sol fue un asesino hoy?
“?As 7 a.m. demasiado temprano?”, pregunta Vrie, y Macey niega con cabeza.
“Nop, perfecto, nos vemos ma?ana”, dice Macey, saliendo dándonos un saludo.
“Adiós”, mé. Este era un trabajo imposible, necesitaba mucho hacerlo, y solo tenía que recordarme
una habitación a vez. De lo contrario, sería abrumador. No es de extra?ar que Valerie no pudiera
hacerlo s. Era demasiado para veinte personas, y éramos cuatro y dos bebés. Suspiro, y Vrie de
repente alcanza el control remoto del televisor en mesa de café, subiendo el volumen. Era noticia,
pero al instante me di cuenta de lo que mó su atención. Alpha Valen estaba una vez más ens
noticias.
N?velDrama.Org content.
Se reproduce un video, y mi corazón da un vuelco en mi garganta cuando reconozco a persona con
que parece estar discutiendo. Era mi padre, ambos gritándose el uno al otro en algún club, y mi padre lo
golpea. Su golpe apenas fa cuando
Alpha Valen sale del camino riéndose de él cuando de repente mi padre cambia. La grabación se
interrumpe y el presentador de noticias dice que no pueden seguir reproduciendo el video porque
algunos espectadores pueden encontrarlo angustioso. Luego continúans noticias sobre vieja
rivalidad entre mi padre y el Blood Alpha.
Vrie me mira nerviosa. ?Cuándo se van a superar ellos mismos? Cada semana, uno de ellos aparece
ens noticias y, francamente, no podría importarme menos con quién está saliendo Blood Alpha o
quién caga en el territorio de quién”, dice Zoe, sacudiendo cabeza.
“Esa no es imagen mental que quería en mi cabeza”, me río entre dientes.
“He estado yendo por a?os; un día, ambos pueden crecer antes de que lo pierdan todo para siempre”,
Vrie
afirma, y yo asiento con tristeza. Zoe,pletamente ajena a mi conexión con ambos Apha, suspira.
“No es de extra?ar que Ciudad esté condenada con esos imbéciles dirigiendo el lugar”,
“No podría haberlo dicho mejor yo misma”, responde Vrie.