17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Recuperando a mi multimillonaria esposa > Capítulo 50

Capítulo 50

    Capítulo 50: Hombre astuto y calcdor


    Al otrodo de calle, se encontraba un restaurante italiano y dos personas estaban saliendo de él. La mujer iba tomada del brazo del hombre y parecia que habian acabado de almorzar. <b>Sin </b>embargo, era evidente que esaida les había llevado bastante tiempo,


    Una vez fuera del restaurante, se detuvieron en puertao si estuvieran teniendo una conversación. La mujer le dio un beso en meji al hombre, mientras que él le acarició cabeza con una sonrisa de cari?o. Luego, mó un taxi para e y, después de que subiera y se alejara, se dirigió finalmente hacia el otrodo de <b>za</b>.


    Aquellos dos no eran otros sino Hernán y Sofía.


    Me ardió bastante el rostroo si me hubieran abofeteado. Traté de forzar una sonrisa, pero pude percibir que misbios temban incontrblemente. Miré a Patricio a los ojos y le dije:


    Lamento que hayas tenido que presenciar eso.


    Su mirada profunda me contempló durante unrgo instante antes de que respondiera: -No tienes por quémentarlo.


    Hice un esfuerzo por contrr iodidad que sentía. Pensé que Hernán estabal


    almorzando con los clientes junto a Víctor, pero ahora parecía que me equivoqué, ya que sólo este último estaba con ellos.


    El ambienteenzó a volverse un poco pesado, pero afortunadamente, en ese momento el camarero nos sirviós bebidas. Patricio aceptó el jugo de frutas con su mano nco y fino, rgó el vaso hacia mí y me miró,


    Pasado unrgo rato, me preguntó en tono no: ?Te importa?


    Esbocé una sonrisa torpe, sin saber cómo responder a su cuestión.


    Si decía que no… Pero Hernán era mi marido, ?cómo podría afirmar que no me importaba al verlo íntimo con otra mujer? ?Eso sería faltar a verdad y parecería que yo no era sincera! O peor aún, que había algo malo en mi.


    ?Pero si decía que sí me importaba? Fuera lo que fuese, situación ya era irreversible, y aunque me preocupara, no tenía manera de cambia. ?Me sentía fracasada y avergonzada!


    Pensando en eso, me di cuenta de repente de que ese hombre era siempre el testigo de mi mayor humición.


    Me preguntaba <b>si </b>era mi perdición o mi salvador.


    Tomé un sorbo de mi jugo de frutas y, de pronto, senti un dolor sordo en parte inferior de mi costado derecho<b>. </b>


    -Quiero arar una cosa contigo -dije de nada, mirando hacia Patricio sin responder a su


    13


    -Isabe y el Sr. Hernán están en el mismo bando, pero e fue rega?ada tan duramente. Realmente se lo merece. Cuando María estaba en empresa, e intentaba ganarse su favor. Ahora que Maria se ha ido, intenta ganarse el favor del esposo de María. ?Habrá desarr do sentimientos por el Sr. Hernán? Lástima que el Sr. Hernán nunca se fijaría en e.


    Seguro que ha obtenido muchas ventajas. él es mucho más rico que nosotros. Si obtuviera ventajas, estaria dispuesta a ser rega?ada todos los días.


    Los dos siguieron hando entre dientes y salieron del ba?o.


    Quedó ro que después de transferir el dinero esta ma?ana, Hernán reprendió a Isabe en el departamento de finanzas.


    Frente a otros, fingia ser un buen hijo, pero en privado, tenía este tipo deportamiento. Realmente me equivoqué al casarme con una persona tan despreciable.


    Sonreí y mé a Ivanna, pidiéndole que investigara de inmediato el flujo de fondos de Corporación ConstruMateria. Parecía que Victor no me ha revdo toda verdad.


    -?Qué quieres decir?– me preguntó Ivanna.


    Sospecho que Hernán podría tener otraspa?ías. Investiga los nombres de Sofía Cintas, Alejandro Cintas o Sonia Brown. Mira qué propiedades tienen a su nombre- le dije.


    -Parece que se ha estado preparando durante mucho tiempo- dijo Ivanna con enojo-. ?Es realmente despreciable!


    -Probablemente aún no ha pedido el divorcio porque tiene muchos asuntos pendientes. Así que debo prepararme con anticipación. Tengo corazonada de que hay problemas cons ruentas de empresa. Investiga a fondo por favor.


    -?ro!


    -También, verifica cuenta de teléfono de Isabe. Te enviaré su número en un momento. Cuanta más información, mejor. Si puedes averiguar si <b>ese </b>nombre está vincdo a otras


    cuentas, intenta obtener su número de identificación.


    -No es necesario, con el número de teléfono es suficiente. ?Quién es esta persona?-me


    >reguntó Ivanna.


    -E es directora financiera de Corporación ConstruMateria- le respondí.


    -Entendido<b>. </b>


    -Necesito pruebas concretas–se?alé <b </b>dirión de investigación a <b>Ivanna</b>.


    Jespués de organizarlo todo, suspiré de alivio. Después de almorzar, fui a recoger el abrigo de ‘atricio y me dirigí al lugar donde habíamos acordado encontrarnos. él ya estaba alli sperando<b>. </b>


    El levantó una ceja y me miró con un toque de curiosidad, esperando a que continuara.


    -No estaba tratando de suicidarme esa noche en ori del río. De hecho, no estaba segura de


    por qué le estaba explicando eso, pues Patricio no tenia ninguna rción conmigo. Pensé que tal vez era mi orgullo el que estaba en juego.


    -Es sólo que lo que vi aque noche cuando regresé a casa me parecía tan sucio, que me hizo sentir que yo también estaba manchada. Así que esperé que el río pudieravar mi vergüenza y apagar mi ira….. Eso es todo.


    Patricio me miró con seriedad,o si estuviera saboreando mis pbras. Forcé una sonrisa y continué: La mujer que viste hace un momento con Hernán es su hermana.


    La mirada que me dirigió no cambió en absoluto, lo cual me sorprendió bastante. Súbitamente, me sentio un personaje de una nov de Juan Rulfo, atrapada en un mundo


    desafortunado.


    Después de todo, Patricio era un hombrepletamente ajeno a mí. Además, en ese


    momento, Corporación ConstruMateria estaba tratando de conseguir un proyecto a <b>través </b>de él, por lo que miportamiento no era muy sabio. Qué tonta fui.


    En ese instante, el dolor procedente de debajo de mis costis se intensificó y tuve que presionas con mano. Hacia tiempo que no me sentia asi y me empezaron a sudars


    <b>manos</b>.


    <i>?</i>Te sientes.


    sientes mal?. Patricio notó mi movimiento y posó sus ojos en mi mano apretando contra mis costis.


    -Ahh… es una afión crónica. Estoy bien–respondi y, apartando mi mano, cambié


    rápidamente de tema. Por cierto, ?por qué fuiste al río esa noche?


    No me atrevi a preguntarle directamente por qué fue tan casual que me viera saltar al río. ?De verdad fue una coincidencia? No creía que él fuera allí a altas horas de noche por casualidad.


    -Dejaste tu maleta en mi <b>coche </b>–respondió con calma,o si no fuera para tanto.


    Pero ya podía <b>imaginar </b>lo que <b>venía </b>después. Seguramente me vio correr hasta el río, y en esa situación, no podría haberme detenido <b>para </b>devolverme maleta. Por eso, no tuvo más remedio <b>que </b>seguirme y casualmente me salvó.


    Ese hombre era realmente astuto y calcdor.


    Le sonreí, aunque el dolor bajo mis costis me hacfa sentir incómoda y me daba escalofríos. por todo el cuerpo. Intenté resistirlo y dije: -Gracias… Bueno, no me siento muy bien. Tengo que irme.


    En ese momento, el repentino aumento del dolor hizo que se me nuran los <b>ojos</b>. Pensé en


    <b>En </b>estado de trance, sentí que un brazo fuerte me sujetaba y mi mano también se agarraba por una grande. Me zumbaban los oídos de dolor, tanto que no podía oír absolutamente nada. Ah, eso duele…


    Me aferré fuerte a esa manoo si fuera un salvavidas. Acto seguido, el dolor extremo hiz que mi vista se nura y perdí el conocimiento.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)