<b>Capítulo </b><b>273 </b>
?Por qué Sergio estaba furioso? ?Cómo era que estaba cubierto de sangre? ?Acaso estaba herido? Ese tipo de sue?os generalmente presagian algo, noche antes del idente de auto de mis padres, tuve una pesadi en que se me caían los dos dientes frontales <b>y </b>sangraba profusamente, por lo que desperté llorando a mares. Al día siguiente, mis padres tuvieron el idente <b>y </b>me dejaron para siempre. Sentí un tumulto en mi corazón e incluso ignoré mirada que Jorge me dirigía.
Hasta que puso su mano en mi frente, secando el sudor frío causado por el susto y me preguntaba: “?Tuviste una pesadi?”
Eso me hizo volver en mí y me hizo darme cuenta de que había mado a Sergio en mi sue?o y él lo había escuchado.
Pero no quería que él malinterpretara, así que le expliqué: “So?é que Sergio estaba al pie de mi cama cubierto de sangre, le pregunté qué le pasaba, pero él no me respondió.”
“No te preocupes, los sue?os suelen ser lo contrario de realidad<b>, </b>si te preocupa<b>, </b>puedes marlo ahora.” Jorge sorprendentemente me sugirió mar.
En esa situación<b>, </b><b>?</b>no debería sentir celos? Si hubiera sido Sergio, definitivamente estaría celoso.
Miré hacia afuera y ya estaba amaneciendo, me acurruqué en los brazos de Jorge y luego cerré los ojos<b>, </b>agotada diciéndole: <b>“</b><b>Estoy </b>cansada, quiero dormir más.”
“Duerme.” La mano grande de Jorge acariciaba mi cabeza.
Así era él conmigo, tan tiernoo siempre, sin parecer molesto o preocupado. Estaba demasiado cansada y me quedé dormida sin pensar en nada más. Entre sue?os, sentí que Jorge me besaba frente y escuché su murmullo: “Todavía te preocupas por él.”
Quería decir algo, pero no podía mover boca. Cuando desperté, ya <b>eran </bs nueve de ma?ana, definitivamente llegaría tarde <b>al </b>trabajo. Jorge ya se había ido, me moví y sentí el cuerpo tan adoloridoo si me hubieran desmontado. Al parecer lo que decían en los libros tenía algo de verdad, me quedé acostada pensando en mi noche de pasión con Jorge, el sue?o que tuve a medianoche, <i>y </is pbras de Jorge. Cerré los ojos, realmente no esperaba que mi dulce primera noche con Jorge fuera interrumpida por Sergio. Pero imagen de él cubierto de sangre en mi sue?o todavía me iodaba <b>y </b>definitivamente estaba preocupada. Aunque mi rción con Sergio ya no era de amor, después de diez a?os había desarrodo un cari?o familiar hacia él. Aun así, tomé mi teléfono y mé, pero no fue a Sergio, sino a Manuel. Desde que Manuel me confesó sus sentimientos <b>y </b><b>yo </b>los rechacé, había sido muy considerado y <i>no </i>me había molestado más, era tan considerado que me hacía sentir pena por él. Pero aún quería asegurarme de que Sergio estuviera bien.
“Cami.” La voz suave de Manuel llegó desde el otrodo del teléfono.
“Manuel.” Lo <b>mé </b>y le pregunté: “?Cómo has estado últimamente?”
“Bien, ?qué pasa?” <i>Su </i>voz sonába rjada y feliz.
Al escuchar eso, me tranquilicé, Sergio definitivamente no tenía ningún problema<b>, </b>si lo tuviera, no tendría ese tono de voz.
“No es nada, solo quería saber si ya tienen fecha de apertura para el parque <b>de </b>diversiones.” Busqué una excusa.
él podía darse cuenta fácilmente de que era una excusa si pensaba un <b>poco</b>, si quisiera saber sobre el parque, podría haberle preguntado a
Mire<b>. </b>
“Sergi aún no ha dado una respuesta definitiva.” Manuel me respondió sinceramente.
Me sorprendió un poco, porque antes del problema cons luces, fecha de apertura del parque ya estaba establecida, por <b>eso </b>me apuré <b>a </b>encontrar <b>a </b>alguien para <b>reparar </b>el problema cuando lo descubrí, en aquel momento ques luces estaban arredas, se suponía que abriríamos según lo neado. Es decir, una semana después.
Pero en aquel momento, al escuchar a Manuel<b>, </b>parecía que no había movimiento alguno con apertura. <b>Era </b>importante recordar que había mucho trabajo de <b>preparación antes </b>de <b>apertura</b><b>, </b>incluida <b>publicidad</b><b>, </b>pero <i>no </i><b>había </b>visto ningún anuncio publicitario.
“?Hay algún problema<b>?</b><b>” </b>Todavía me preocupaba mucho <b>el </b><b>proyecto </b><b>del </b>parque de <b>diversiones</b>.
“No hay ningún problema.” Manuel,o responsable del parque de diversiones<b>, </b>tenía autoridad