17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > EI Centímetro > EI Centímetro 223

EI Centímetro 223

    Capítulo 223


    Mi mano fue tomada. Al girarme, vi a Jorge, quien me miró con ternura antes de dirigirse a Sergio, su voz baja pero firme: “No me voy de aqui hasta que inspión final estépleta.”


    Esa era su manera de ser. Cuanto más querían que se fuera<b>, </b>menos lo hacía<b>. </b>


    Estaba a punto de escuchar respuesta de Sergio, cuando Jorge apretó más mi mano y a?adió: “Es lo que le prometi a M.“


    Ese “M“, y el hecho de que dijo que me lo prometió a mi, hicieron que mi corazón se estremeciera, y también oscurecieron el rostro de Sergio, por supuesto que Manuel tampoco se veia contento. Nadie habló más, y el ambiente se volvió tan tenso que era dificil respirar.


    Tomé una profunda respiración y hablé: “Presidente Vásquez, director Vásquez, aunque ya no estoy a cargo aqui, y he renunciado, siempre recuerdo una re en empresa: los intereses de empresa son lo primero, nadie debe da?ar los intereses de empresa por ninguna razón.”


    Era un recordatorio para Manuel, que debía asumir responsabilidad que le correspondia. Si quería proteger a alguien, entonces debía asumir esa responsabilidad. En tiempos antiguos, los principes eran castigados igual que los plebeyos por sus delitos, hoy en dia, para administrar bien una empresa, uno debe predicar con el ejemplo.


    Al decir eso, Manuel y Sergio naturalmente no tenían nada que responder, y en sus corazones, aunque hara con razón, estaba deldo de Jorge. Ambos se veían extremadamente mal, pero eso parecía ser el fin del asunto. Entonces, alguien más vino a cargar con culpa, fue Zoé.


    Corrió hacia nosotros, sin importarle su barriga: “Yo organicé esto, responsabilidad debería ser mia.”


    El rostro de Sergio se oscureció aún más, vena en su frente saltaba. Eso era una se?al de su furia inminente. Podía sentir que en cualquier momento quería golpear a alguien. Si fuera un empleado cualquiera, eso seríao buscar castigo. Pero esa era Zoé, mujer por que Sergio estaba dispuesto a abandonar nuestra rción de diez a?os y romper con su familia. Casi podia imaginar lo que Sergio diría, mi boca se curvó en bu, preparándome para llevarme a Jorge lejos. Porque algunas pbras, ya no me interesaba escuchas, mucho menos verlo defender a Zoé.


    Sin embargo Sergio, contra todo pronóstico, le dijo a Zoé: “Si es tu responsabilidad,


    13:101


    Capitulo 223


    entonces tú asumirás. Compensaráss pérdidas.”


    Me sorprendió tanto que miré a Sergio, quien giró bruscamente y se alejo, mientras Zoé se quedaba rígida, su linda carita pasando de rojo a nco. Eso realmente no me lo esperaba.


    e‘


    No pensé que Sergio, valorando tanto a esa mujer, realmente tuviera e orazón para castiga. Se alejo, y el color en el rostro de Zoé volvió poco a poco, buscando una salida se dirigió a Manuel: “Manu, iré a finanzas <b>a </b>liquidar el dinero des pérdidas.”


    “Bien.” Manuel no tuvo ninguna cortesía, y luego a?adió: “Durante el horarioboral, Ilámame director Vásquez.”


    El rostro de Zoé se tornó extremadamente incómodo gracias a esos dos hermanos. E ni siquiera se atrevió a mirarme, y ro, yo tampoco tenia interés en ver <b>su </b>embarazo. ?Qué habia para ver? Después de todo, e me robó a mi prometido, infligiéndome humición más grande.


    “Vámonos mé a Jorge.


    él murmuró un sí, llevándome de mano hacia adnte, sin soltarme. Después de caminar un poco, miré nuestra mano entrzada: “Ya no hay nadie aquí.”


    “No es que esté actuando para alguien.” Captó de inmediato lo que quería decir.


    Por supuesto, eso también era una bu porque antes to había abrazado y mostrado intimidad con élo una actuación para Sergio.


    “Sin actuar tampoco deberias tomar mi mano así Aun así, retiré mi mano y, a propósito, tergiversé sus pbras Jorge siempre anda tomándole mano as


    chicas <b>así </b>nomás?”


    “No, solo he tomado tuya.” Respondió él tan directoo siempre, pero dulce a


    Capítulo 223


    Mi mano fue tomada. Al girarme, vi a Jorge, quien me miró con ternura antes de dirigirse a Sergio, su voz baja pero firme: “No me voy de aqui hasta que inspión final estépleta.”


    Esa era su manera de ser. Cuanto más querían que se fuera<b>, </b>menos lo hacía<b>. </b>


    Estaba a punto de escuchar respuesta de Sergio, cuando Jorge apretó más mi mano y a?adió: “Es lo que le prometi a M.“


    Ese “M“, y el hecho de que dijo que me lo prometió a mi, hicieron que mi corazón se estremeciera, y también oscurecieron el rostro de Sergio, por supuesto que Manuel tampoco se veia contento. Nadie habló más, y el ambiente se volvió tan tenso que era dificil respirar.


    Tomé una profunda respiración y hablé: “Presidente Vásquez, director Vásquez, aunque ya no estoy a cargo aqui, y he renunciado, siempre recuerdo una re en empresa: los intereses de empresa son lo primero, nadie debe da?ar los intereses de empresa por ninguna razón.”


    Era un recordatorio para Manuel, que debía asumir responsabilidad que le correspondia. Si quería proteger a alguien, entonces debía asumir esa responsabilidad. En tiempos antiguos, los principes eran castigados igual que los plebeyos por sus delitos, hoy en dia, para administrar bien una empresa, uno debe predicar con el ejemplo.


    Al decir eso, Manuel y Sergio naturalmente no tenían nada que responder, y en sus corazones, aunque hara con razón, estaba deldo de Jorge. Ambos se veían extremadamente mal, pero eso parecía ser el fin del asunto. Entonces, alguien más vino a cargar con culpa, fue Zoé.


    Corrió hacia nosotros, sin importarle su barriga: “Yo organicé esto, responsabilidad debería ser mia.”


    El rostro de Sergio se oscureció aún más, vena en su frente saltaba. Eso era una se?al de su furia inminente. Podía sentir que en cualquier momento quería golpear a alguien. Si fuera un empleado cualquiera, eso seríao buscar castigo. Pero esa era Zoé, mujer por que Sergio estaba dispuesto a abandonar nuestra rción de diez a?os y romper con su familia. Casi podia imaginar lo que Sergio diría, mi boca se curvó en bu, preparándome para llevarme a Jorge lejos. Porque algunas pbras, ya no me interesaba escuchas, mucho menos verlo defender a Zoé.


    Sin embargo Sergio, contra todo pronóstico, le dijo a Zoé: “Si es tu responsabilidad,


    13:101


    Capitulo 223


    entonces tú asumirás. Compensaráss pérdidas.”


    Me sorprendió tanto que miré a Sergio, quien giró bruscamente y se alejo, mientras Zoé se quedaba rígida, su linda carita pasando de rojo a nco. Eso realmente no me lo esperaba.


    e‘


    No pensé que Sergio, valorando tanto a esa mujer, realmente tuviera e orazón para castiga. Se alejo, y el color en el rostro de Zoé volvió poco a poco, buscando una salida se dirigió a Manuel: “Manu, iré a finanzas <b>a </b>liquidar el dinero des pérdidas.”


    “Bien.” Manuel no tuvo ninguna cortesía, y luego a?adió: “Durante el horarioboral, Ilámame director Vásquez.”


    El rostro de Zoé se tornó extremadamente incómodo gracias a esos dos hermanos. E ni siquiera se atrevió a mirarme, y ro, yo tampoco tenia interés en ver <b>su </b>embarazo. ?Qué habia para ver? Después de todo, e me robó a mi prometido, infligiéndome humición más grande.


    “Vámonos mé a Jorge.


    él murmuró un sí, llevándome de mano hacia adnte, sin soltarme. Después de caminar un poco, miré nuestra mano entrzada: “Ya no hay nadie aquí.”


    “No es que esté actuando para alguien.” Captó de inmediato lo que quería decir.


    Por supuesto, eso también era una bu porque antes to había abrazado y mostrado intimidad con élo una actuación para Sergio.


    “Sin actuar tampoco deberias tomar mi mano así Aun así, retiré mi mano y, a propósito, tergiversé sus pbras Jorge siempre anda tomándole mano as


    chicas <b>así </b>nomás?”


    “No, solo he tomado tuya.” Respondió él tan directoo siempre, pero dulce a
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)