Capítulo 494
#Capítulo 494 – La princesa del pueblo E
La multitud se vuelve absolutamente loca mientras caminamos hacia luz del sol y una gran sonrisa
aparece en mi cara. Honestamente, fue un peque?o tira y afloja durante unos meses allí, con los
medios debatiendo continuamente si yo era una Reina buena o m después del asesinato ens
escaleras de entrada. Pero me mantuve bajo control y seguí haciendo lo mejor que pude, ys cosas
continuamente se han vuelto hacia gente viendo que solo tengo en mente sus mejores intereses y
que realmente quiero luchar por el peque?o.
Además, no creo que esté de más ser madre de un principito súper adorable y que acabo de darle a
nuestra nación su primera princesa.
La multitud dice su nombre y les sonrío,cida y desconcertada por cómo ya lo saben. Miro a
Sinir, confundida, pero él simplemente se encoge de hombros y me sonríe.
Juntos, mi peque?a familia y yo avanzamos hasta el borde de terraza y levanto un poco a bebé
en mis brazos para que multitud pueda ve. Se vuelven locos en el momento en que aparece el
rostro de su princesa, gritando que es hermosa y lo contentos que están de conoce.
No puedo evitar reírme y se me llenan los ojos de lágrimas al ver que toda mi nación siente
exactamente lo mismo que yo por mi peque?a. Estoy tan, tan emocionada de que finalmente esté
aquí.
“Y pensaste que Ariel no iba a tener tanto escándaloo Rafe”, murmura Cora con una sonrisa,
acercándose a mido. La multitud grita cuando ven a Jesse acercarse también; el Peque?o Duque
también es uno de los favoritos.
“Lo sé”, me río, volviéndome para sonreírle a mi hermana. “El pobre Rafe no entendió nada de esto”.
“Pero míralo ahora”, dice Cora, inclinándose hacia adnte y se?ndo a mi hijo. Me giro y veo a mi
compa?ero sonriéndole a Rafe, quien en realidad está saludando a gente. Me eché a reír porque es
muy Rafe. Le encanta saludar y saludar; simplemente no tiene idea de que está saludando as miles
de personas reunidas ens calles.
Sinir levanta mano y saluda también, pero yo solo sonrío y sostengo a mi bebé cerca, miránd
a cara. E arruga y frunce el ce?o por un momento antes de abrir un poco los ojos y girarse hacia
el ruido de su gente.
Me río de alegría, porque aunque sé que e no puede ver nada, busca todass cosaso si e
estuviera tratando de miras y ves tantoo es lo son de e. La sostengo un poco más
arriba, murmurándole al oído todass cosas que podría ver si su ojo estuviera un poco más
desarrodo, pero e solo da un peque?o suspiro de bebé y cierra los ojos nuevamente, presionando
su rostro contra el mío.
Sonrío pero miro a mi esposo, porque sé que el bebé necesita entrar ahora. Sus deberes de princesa
ya terminaron y tiene hambre y necesita dormir un poco. Sinir me saluda con cabeza,
inclinándose hacia adnte para besarme en frente, y luego saludamos por última vez a gente
antes de entrar.
“Vamos, Roger”, se ríe Cora, y miro por encima del hombro para ve tirando de él hacia adentro.
“No, esto es divertido”, responde con voz alegre. “Dame a Jesse, nos quedaremos afuera…”
“Ridículo”, suspira, pero puedo decir que piensa que él es divertido. “?No recibiste suficiente atención
cuando eras ni?o?”
“Ni mucho menos”, suspira Roger dramáticamente, “Dominic me lo quitó todo cuando nació, fue muy
traumático…”
Sonrío y miro a cara de Sinir a tiempo para verlo poner los ojos en nco, pero no responde, y
Henry simplemente se ríe detrás de nosotros.
“Tienes mucha atención, Roger”, suspira Henry mientras regresamos a nuestra vivienda. “Tu madre no
se cansaba de ti; pensaba que eras muy divertido”.
“Asío no puedo tener suficiente de ti”, le murmuro a nuestra peque?a y dulce Ariel, “?O de ti!” —
digo, extendiendo mano para revolver el cabello de Rafe.
“?Qué hay de mí?” Pregunta Sinir cuando llegamos a nuestra puerta, sonriéndome mientras
abre.
“Oh, ahora que me has dado dos hijos, ya terminé contigo”, le digo, mirándolo con ojos muy abiertos y
serios, pero sin serpletamente capaz de mantener una cara seria.
“Mentiroso”, se ríe, acercándome a su costado con su mano libre.
“Está bien, Ells”, dice Cora, acercándose a mido y besándome meji. “Estaremos al final del
pasillo, ?no? ?En caso de que me necesites?
Original from N?velDrama.Org.
“Gracias, Cora”, digo, alejándome deldo de Sinir mientras él les das buenas noches a su
hermano y a su padre. Si bien no anticipo que necesitaré a Cora esta noche, es bueno saber que
tengo un médico y una hermana cerca.
E me da un apretón extra mientras me despido del resto de los Sinir y entro a habitación con
mi pareja y mis hijos. Mis hijos. ?Plural! Me río maravido por alegría de hacerlo.
“?Feliz?” Pregunta Sinir, sonriéndome mientras cierra puerta.
“Eufórico”, suspiro, sonriéndole antes de mirar a los ni?os. “Pero también exhausto. Y ocupado.
?Crees que podrás bajar a Rafe, o al menos distraerlo, mientras yo me preparo para alimentar a Ariel?
Mipa?ero me sonríe, se acerca un paso y toma mi barbi con su mano. “?Se enteró que?” él
pide.
“?Qué?” Pregunto, confundido.
“Acabas de decir frase más hermosa del mundo”, se ríe, sacudiendo cabeza hacia mí.
“Pidiéndome que cuidara de nuestro hijo mientras tú te preparabas para alimentar a nuestra hija.
Nuestra familia, E, no es que no lo fuera antes. Pero está creciendo, que es lo que siempre hemos
querido”.
“Lo sé”, arrullo, acercándome más a él y mordiéndome elbio mientras miro su hermoso rostro, mis
ojos brin. ” Tienes razón. Es perfecto.”
Y mi pareja perfecta me sonríe antes de agacharse y dejar un beso en mi boca, tanrgo que me
hundo en él, perdiéndome un poco. Tanto tiempo que Rafe chi en protesta, dándole un golpe
juguetón al pecho de Sinir porque está aburrido.
Me eché a reír de nuevo y me alejo, murmurando mis disculpas a Rafe mientras le arrebato corona
de cabeza. “Lo siento mucho, príncipe”, le digo, arrugando nariz mientras él se ríe y alcanza el
peque?o aro. “Pero tendrás que acostumbrarte apartir a mamá y papá”.
Entro en el armario y saco un pijama de recién nacido y un saco de dormir para Ariel, quien sé que
querrá echar una siesta muy pronto. E ahora da algunos peque?os gritos inquietos, ramente
hambrienta y aún sin saber cómounicar ese deseo a lorgo del vínculo.
“Pobre hija”, suspiro, cambiánd lo más rápido que puedo y luego recostánd en el viejo moisés
con ruedas de Rafe mientras rápidamente me pongo algo un poco más cómodo y conveniente para
amamantar. “Sólo un minuto, luego te instremos”.
Hago todo lo posible para cumplir mi pbra y salgo del armario en un tiempo récord. Sonrío cuando
veo que Sinir está agradeciendo a uno de los trabajadores de cocina mientras salen por
puerta, después de haber entregado un carrito lleno deida.
“Ah, distrión favorita de Rafe”, digo, sonriendo a mi pareja y a mi hijo mientras me muevo hacia
mi nido y me siento en él, con Ariel acurrucada cómodamente en mis brazos. ” ?Alimento!”
“Es un ni?o hambriento”, dice Sinir, sonriendo cuando Rafe efectivamente alcanza bandeja, casi
moviéndose fuera de los brazos de su padre mientras lo hace. “?Pero mitad de esto es para ti!”
“?Oh!” —digo realmente sorprendida, y luego me río y sacudo cabeza porque, por supuesto, me
olvidaría deer, tan distraído estoy por el amor por mi familia. Pero me recuesto ens almohadas
y me levanto camisa, preparando a una inquieta Ariel para su segunda toma antes de pensar en
alimentarme yo misma.
“Sí”, murmura Sinir, entregándole a Rafe, su favorito, una rodaja de manzana y acercando el carrito
a mí. “Pensé que te olvidarías deer”.
“Voy a olvidar muchas cosas durante próxima semana”, murmuro, rjándome mientras Ariel se
prende y le sonríe. “Vas a estar a toda marcha, monitoreando a nación y a mí”.
“El mejor deber que he tenido”, suspira, colocando a Rafe en peque?a trona desplegable que
tenemos en esquina de habitación, acercánd a mí y colocando algunos bocadillos dnte de
él. Giro cabeza para sonreírle a mi hijo, me alegro de que él también esté cerca.
“?Crees que Ariel mantendrá a Rafe despierto toda noche?” Pregunto, de repente con curiosidad.
“E se levantará cada dos horas…”
“E”, dice Sinir, interrumpiendo mi línea de pensamiento mientras se sienta en el borde de cama
y coloca una mano en mi rodi. “Quiero har de todo eso, por supuesto. Pero realmente necesitas
contarme más sobre lo que pasó cuando fuiste visitado por el Dios Oscuro”.
“Oh”, digo, mirándolo con un poco de tristeza en mi cara. Porque no es que haya salido de mi mente
precisamente – yo simplemente… estaba realmente disfrutando ignorando eso y disfrutando de
felicidad de este momento.
“Lo sé”, suspira, inclinándose hacia adnte para acariciar mi cara con palma. “Pero me ha estado
matando, mi amor. Por favor.”
“Está bien”, respondo, asintiendo, sabiendo que él necesita escucharlo todo. Entonces respiro hondo y
menzo al cuento.