Capítulo 484
#Capítulo 484- El bautismo de Jesse
e
Unas horas más tarde, todo nuestro grupo está reunido en el bosque cerca de medianoche,
bebiendo champán y mezclándose tranqumente mientras esperamos que sea hora adecuada
para el bautismo de Jesse. Por supuesto, aquí también tenemos una sacerdotisa, aunque ésta está
mucho más examinada que anterior.
Estoy de muy buen humor mientras miro a nuestro grupo de seres queridos, realmente disfrutando de
mi noche, pero cuando mis ojos se posan en Cora veo que se muerde elbio un poco con ansiedad.
“Oh, Cors”, suspiro, extendiendo mano y poniendo una mano en su hombro. Miro hacia donde
Roger está parado a unos metros de distancia junto a Henry con el bebé en brazos, ambos hando
con Sinir, que tiene a Rafe dormido apretado contra su hombro. “?Todo saldrá bien!”
“Sé que así será”, suspira, juntandos manos y hablándome en voz baja. “Y que incluso si no lo es,
no es que pueda cambiar nada, ?sabes?”
“Lo sé”, digo, recordando lo ansiosa que estaba en el bautismo de Rafe. “Pero mamá, e no puede
tener nada realmente malo reservado para él. ?Todo serán cosas buenas!
“Oh, vamos, E”, dice Cora,nzándome una peque?a mirada. “No es que mamá nos haya dado el
camino fácil sólo porque somos sus hijas. Crecimos en un orfanato. Tuvimos sacerdotes oscuros
acosándonos toda nuestra vida”.
“?Pero nos teníamos el uno al otro!”
“Sólo quiero que mi bebé tenga una buena vida”, suspira, mirando ansiosamente al cielo, casio si
pudiera intimidar a nuestra madre para que le diera una bendición a su bebé si mira fijamente a
luna. “Me tortura pensar que él tendrá que pasar por… mitad de lo que pasamos nosotros”.
“Va a tener altibajos,o el resto de nosotros”, digo, rodeando a mi hermana con mis brazos. “No
puedes evitarle eso”.
“Sí, puedo”, gru?e. “Yo simplemente… lo encerraré en un peque?o sótano muy cómodo. Muy seguro,
muy acogedor.”
Me río y sacudo cabeza hacia e. “Tu bebé va a tener una gran vida, Cora”, le digo, dándole un
apretón.
“Sí, bueno, veremos qué tan alegre estás dentro de seis meses”, dice, extendiendo mano para
pasar un dedo por mi panza. Sonrío mientras lo miro, haciendo tapping en mi peque?o vínculo con
bebé para saludar. Pero e está durmiendo o algo así en este momento y no responde, lo cual está
bien. De todos modos estoy distraído y me gusta darle toda mi atención cuando e empuja el vínculo.
“Lo sé”, suspiro, feliz pero sabiendo que Cora tiene razón. “Entonces seré un desastre, estoy seguro”.
Mi embarazo hasta ahora ha ido muy bien. En muchos sentidos no es tan diferente de mis primeras
dos semanas con Rafe, excepto que hay mucho menos drama en mi vida personal. Y aunque atesoré
cada momento que estuve embarazada de Rafe, ?este embarazo? Bueno, ha sido una especie de
sue?o: el tipo de embarazo con el que solía fantasear. ?Seguro, cómodo,partiendo experiencia
con mi peque?a familia?
Estoy muy agradecida de haber llegado hasta aquí.
Pero aún así, esta noche es sobre Jesse y por mucho que pueda har efusivamente sobre mi
embarazo durante días, quiero centrarme en él.
?La hora se acerca! La sacerdotisa ma esta vez a una anciana, vestida con túnica nca teada
de diosa. Nos da una sonrisa cálida y maternal y extiende sus manos.
“Vaya tiempo”, digo, deslizando mi brazo hasta cintura de Cora y caminando hacia adnte con e.
Nuestrospa?eros se encuentran con nosotros allí frente a diosa, y Henry también se acerca.
Nuestros invitados se reúnen alrededor y ahora todos guardan silencio para poder escuchars
pbras.
Cora se acerca para tomar a Jesse de los brazos de Roger y Roger se lo entrega fácilmente. Agacho
la cabeza y le doy a Rafe un besito en meji dormida antes de que Sinir le entregue nuestro
bebé a Henry para que lo guarde mientras estamos en el bosque.
“Lo mantendré abrigado y seguro”, dice Henry, gui?ándonos un ojo. “Disfruten.”
“Lo haremos”, le asegura Sinir, pasando una mano por oscura cabeza de Rafe antes de volverse
hacia sacerdotisa.
“No puedo creer que vayas a llevarte a mi peque?o bebé al bosque sin mí”, susurra Cora, con voz
un poco quebrada. “No he estado lejos de él en… nunca…”
“Serán quince minutos”, digo, riendo y tocando suavemente a mi hermana en meji, aunque
recuerdo exactamente lo que está sintiendo. Siento que emoción se agita en mí también, producto
del día especialbinado con mis recuerdos,binado con mi amor por nuestra peque?a familia
en crecimiento.
Respiro profundamente y huelo, volviéndome hacia sacerdotisa.
“No puedes empezar a llorar ya”, murmura Sinir, con su mano cálida en mi espalda.
“Puedo hacer lo que quiera”, murmuro, riendo un poco. “Soy una reina.”
él se ríe conmigo, pero dirigimos nuestra atención a sacerdotisa, que extiende sus brazos hacia
Jesse. Cora da un peque?o suspiro a medias, pero lo pasa por alto, lo que hace que muchos de
nuestros amigos reunidos se rían un poco alprenderlo.
La sacerdotisa le sonríe al peque?o Jesse,pletamente despierto, quien parece mira con
curiosidad, pareciendo entender, de alguna manera, que es un día importante.
“?Quién presenta a este ni?o para su dedicación?” dice sacerdotisa, sonriéndonos a los cuatro.
“Sí”, responde Roger, con voz firme y más seria de lo habitual. “Su madre y yo”.
La sacerdotisa asiente y yo sonrío, reconociendos pbras y el proceso de ceremonia de Rafe.
“?Y quién lo llevará al encuentro de Diosa?”
“Lo haremos”, responde Sinir, asintiendo hacia mí. “E y Dominic Sinir, sus padrinos”.
La sacerdotisa nos sonríe y nos pide que llevemos al bebé, dándonos instriones más ceremoniales
que otra cosa. Después de todo, Sinir y yo sabemos qué hacer, incluso si no lo hemos hecho antes.
Juntos damos un paso adnte y Sinir toma al bebé Jesse en brazos. Paso mi brazo por su codo,
miro por última vez a Cora por encima del hombro y luego, juntos, mi pareja y yo llevamos a nuestro
sobrino a oscuridad del bosque.
Caminamos por lo que parece… demasiado tiempo.
“?Se supone que debe estar tan lejos?” Pregunto, mirando en oscuridad en busca del estanque que
se supone debe aparecer más adnte.
“No lo sé”, dice Sinir, su voz perfectamente tranqu. “Es un bosque mágico, E. Tal vez a todos
les lleve una cantidad de tiempo diferente llegar a piscina”.
“??Qué!?” Siseo, mirando a mi alrededor de repente. “Pensé que era solo… ?el bosque!”
Se ríe y me mira antes de volver a mirar a Jesse y mover al bebé en sus brazos para poder mirar a su
alrededor. “Mira lo interesado que está Jesse”, se ríe. “Tal vez esté tardando un poco porque Jesse se
lo está pasando bien. Tal vez quiera que tome más tiempo”.
“Bueno, date prisa, peque?o bebé”, le digo, dándole a Jesse un peque?o golpe en el vientre que lo
hace sonreír. “La tía lleva tacones y le duelen los pies en este terreno identado”. Jesse ahora está
envuelto en una peque?a manta, pero Sinir tiene razón: está muy alegre e interesado, aunque no
creo que sus ojos puedan ver mucho.
Casio si fuera una se?al, de repente aparece una luz dnte de nosotros en bonita neblina
teada del bosque. a
“Parece que funcionó”, murmura Sinir, extendiendo mano para tomar mi mano. Presiono mi
palma contra suya, dándole un apretón.
Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org.
“Buen trabajo, bebé”, le digo, sonriendo y a Jesse. Y luego los tres juntos avanzamos, listos para
presentarle a su abu y obtener una peque?a pista sobre su destino.