Capítulo 481
Capítulo 481 – Nuevo primo bebé
e
Veo un bostezo en el rostro de Cora e inmediatamente empiezo a ponerme de pie. “Estás agotado”, le
digo, “te dejaremos descansar un poco…”
“No”, dice Roger, de repente un poco frenético otra vez. “No puedes irte, ?y si… y si el bebé llora y
Cora se queda dormida? No tengo idea de qué hacer”.
Original from N?velDrama.Org.
Me río de mi cu?ado y sacudo cabeza hacia él. “No vamos a ir muy lejos, Roger”, digo,
presionándome contra el costado de Sinir mientras él también se levanta. “Vamos a dormir al otro
lado del pasillo después de asegurarnos de que Henry llegue sano y salvo a casa. Podrás gritar si
necesitas algo”.
“Oh, gracias a Dios”, murmura Roger, dejándose caer sobres almohadas y tapándose cara con
una mano cansada.
“Qué dramático”, dice Cora, poniendo los ojos en nco pero riéndose de todos modos. Le sonrío a mi
hermana y luego me acerco a e, le doy un beso en meji y lenzo otro al durmiente Jesse, mi
nuevo sobrino perfecto.
“Ustedes duerman bien, ?de acuerdo?” Yo digo. “Y realmente, estamos aquí si nos necesitan. O
incluso si quieres que llevemos al bebé en el moisés con ruedas, puede dormir en nuestra
habitación…
“Estaremos bien, E”, dice Cora, poniendo los ojos en nco ahora.
“?Hacen esto todo el tiempo en los hospitales, llevan al bebé a guardería para que mamá pueda
dormir un poco! pude
“Deja de intentar robarme a mi bebé”, se ríe, agitándome mano, “sólo porque extra?as tener un
recién nacido”.
“Sí”, suspiro, nuevamente apretando mis manos debajo de mi barbi. “Son tan lindos y peque?os
entonces…”
“Ven y toma tu albóndiga, E”, dice Sinir riendo, tendiéndome a mi peque?o y perfecto Rafe. Y yo
también me río, tomando a Rafe en mis brazos y sosteniéndolo fuerte contra mi pecho.
“Tú también eres perfecto, Rafe”, le digo, besando su cabeza, “no importa lo grande que seas”.
Y luego Sinir y yo nos damoss buenas noches por encima del hombro y cerramos puerta
detrás de nosotros mientras salimos de habitación, dejando que mi hermana y su pareja pasen una
noche tranqu a ss con su nuevo bebé.
Tan prontoo estamos solos en el pasillo, caigo contra pared con un peque?o suspiro
emocionado.
“?Qué pasa esta vez?”, dice Sinir, deteniéndose y sonriéndome mientras sostengo a Rafe cerca de
mi pecho.
“Estoy tan emocionado”, le digo, sonriéndole. “??Podré volver a hacer eso en qué, seis meses!? ?Me
encanta etapa de recién nacido! ?Me encanta primera noche, cuando no puedes dormir porque no
soportas cerrar los ojos y dejar de mirarlos! Estoy tan emocionada. No voy a poder dormir”.
“Realmente naciste para ser madre, problema”, dice mi queridopa?ero, dando un paso adnte y
pasando su mano por mi cabello. Le sonrío y asiento con fervor. “Afortunadamente”, dice, alzando una
ceja. “No me importa en absoluto el proceso de dejarte embarazada. Ni un poco.”
“?Dominico!” Jadeo, golpeándolo un poco y cubriendo una oreja de Rafe con mi mano libre. “?No
dnte del bebé!”
“E”, dice Sinir, riéndose de mí mientras empiezo a caminar por el pasillo. “Tenemos rciones
sexuales dnte del bebé todo el tiempo…”
“Sí, pero eso es natural”, digo, riendo ynzando una mirada altiva a mi pareja por encima del hombro,
fingiendo estar más molesta que yo mientras abro puerta de habitación de invitados. “Baby Rafe
no necesita escuchar todas tus insinuacionesscivas sobre lo que te gusta”.
“Ni siquiera fue una insinuación”, murmura Sinir, acercándose a mí en oscuridad de habitación
y acercándome a él, un poco más bruscamente de lo necesario, talo a mí me gusta.
“Bueno, cuida tus modales”, murmuro, mi voz baja y ronca. “Porque ahora tenemospetencia por
los mejores padres de Sinir. Y no voy a perder contra esos dos idiotas de ahí”.
“No es posible”, dice mipa?ero, riéndose con su risita oscura. “Los hemos derrotado sin lugar a
dudas”.
“?Yo se, verdad?” Le digo, arrugando nariz. Y mipa?ero me besa rápidamente antes de darme
un golpe en el trasero.
“?Tú preparas al bebé para ir a dormir y yo me aseguraré de que papá llegue a casa?” Pregunta,
dirigiéndose hacia puerta.
“Lo tienes”, le digo, dándole un rápido pulgar hacia arriba y un gui?o. Sinir me saluda con cabeza,
sonriendo, y sale por puerta, dejándome en oscuridad con el bebé.
“Bueno, Rafey”, digo, riendo mientras coloco al bebé sobre mi cabeza, haciéndolo dar un peque?o
grito de alegría. “?Hoy tienes un nuevo primo y un nuevo vínculo! ?Qué opinas?”
Rafe balbucea felizmenteo en respuesta y le sonrío mientras lo llevo a peque?a mesa para
cambiar pa?ales que instalé hace unas horas,enzando a prepararlo para ir a cama.
“Estoy muy feliz por ti, Rafe”, le digo con severidad mientras le cambio el pa?al y empiezo a ponerle el
pijama. “?Pero si te gusta más tu nueva prima que tu nueva hermana peque?a, sólo porque tienes
algún tipo de vínculo extra?o?” Lo miro por unrgo momento, sacudiendo cabeza. “Si eso sucede,
vamos a tener grandes problemas. ?Bueno?”
Rafe simplemente me sonríe, balbuceando mientras le subo peque?a cremallera.
“Lo tomaréo un sí”, digo, sonriendo mientras lo levanto en mis brazos. “Y te haré cumplir, aunque
todavía ni siquiera has inglés”.
Cuando Sinir regresa a habitación aproximadamente media hora más tarde, Rafe y yo estamos
cómodamente sentados en cama, cada uno de nosotros cálidamente abrigado mientras juega con
algunos de sus bloques ndos y yo yazco en silencio a sudo, hando con él y dándole un abrazo
cada vez que lo busque. Pero sonrío cuando mipa?ero cierra puerta detrás de él,
sonriéndonos.
“No me dejes interrumpir”, dice,enzando a quitarse chaqueta mientras se acerca a cama.
“Por favor, hazlo”, digo, sentándome un poco. ” Te extra?amos.”
Mipa?ero viene inmediatamente a cama, se quita los zapatos y se mete en cama
completamente vestido para poder estar con su peque?a familia más pronto. Sonrío cuando veo su
entusiasmo, sabiendo que él siente exactamente lo mismo que yo: que este es nuestro lugar feliz,
cuando todos estamos cómodos juntos sin grandes presiones o problemas que nos pesen.
“?Tienes sue?o?” él pide. “?Hambriento?”
“Ambos”, digo, encogiéndome un poco de hombros. “Pero deberíamos esperar hasta que Rafe se
duerma para atender a cualquiera de los dos”.
Sinir asiente, mirando a su hijo antes de abrirme el brazo, invitándome a pasar. Acepto
inmediatamente, acercándome para quedar acurrucado aldo de mi pareja, una emoción recorriendo
mi cuerpo ante calidez y cercanía de él.
“Te amaría de todos modos”, digo en voz baja, “pero tengo que decir que realmente me encanta que
seas básicamente un horno de calor corporal que siempre me mantiene caliente”.
Sinir se ríe con cer y sorpresa cuando digo esto. “Me alegro de poder ser de utilidad”, murmura,
dejando un beso en mi meji y acercándose más. “?Qué te hizo pensar en eso?”
“?No lo sientes?” Pregunto, volteándome para mirarlo. “De repente hizo mucho frío. No sé qué pasó”.
“Supongo que no lo hice”, murmura, “pero aparentemente soy un horno, así que tal vez tenga sentido
que yo…”
Pero de repente se detiene y su mandíb se abre un poco mientras su mirada se posa en ventana.
“?Qué?” Pregunto, pero no me tenso porque el sentimiento que transmite a través del vínculo es
alegría y asombro. Ansioso, me giro, tratando de ver lo que él ve.
Y de repente, mis ojos se posan en ventana. “Oh, Dios mío”, digo, mi voz un poco sin aliento. “Está
– está nevando
Enormes y magníficos copos de nieve de un nco puro caen lentamente del cielo, bando con
gracia sobre el cristal de ventana.
Los observo durante unrgo y fascinado momento antes de fruncir un poco el ce?o. “?No es… no es
demasiado temprano para que nieve?” Pregunto, confundido.
“Bueno”, dice Sinir, riendo un poco. “Cuando tu mamá es una semidiosa que contr el clima,
probablemente no”.
“Ohhh”, digo, finalmente entendiéndolo. “Oh, eso es tan especial”, murmuro, presionando una mano
contra mi corazón, “qué manera tan maravillosa de darle bienvenida a tu bebé al mundo”.
“Bienvenido, bebé Jesse”, suspira Sinir, acercándome a él y sonriéndome mientras miramos
nieve. Rafe se arrastra hacia nosotros y levanta los brazos para que yo lo coloque en mi regazo,
petición que acepto felizmente.
“Y bienvenida princesa Babygirl”, murmuro, sonriendo y riéndome un poco del ridículo marcador de
posición de un nombre. Sinir se ríe conmigo. “Cora aún no lo sabe, pero esto también es para ti. Ya
te queremos mucho”.
Suspiro, sintiendo el calor de mi pareja detrás de mí, y mi dulce bebé en mi regazo, y el nuevo vínculo
con mi peque?a creciendo dentro de mí. Y cierro los ojos, sintiéndome total,pletamente
bendecida.