17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 475

Cap铆tulo 475

    Capítulo 475


    Capítulo 475- Caos en casa E


    “Oh, cielos”, digo cuando llegamos a casa de Cora y Roger en ma?ana antes del amanecer y


    vemos que todass luces están encendidas. “?Estás listo para esto?”


    “?Seguro!” Dice Sinir, sonriéndome mientras estaciona el auto al final del camino de entrada. “Será


    un bonito cambio de roles: esta vez Roger puede ser el que esté muy preocupado y yo puedo estar en


    segundo no haciendo bromas”.


    “Aww, cari?o”, le digo, sonriéndole a mipa?ero y poniendo una mano suave en su meji. “Es


    lindo que creas que eres lo suficientemente graciosoo para hacer chistes”.


    Las cejas de Sinir se fruncen mientras me frunce el ce?o. “?De qué estás hando? Soy muy


    gracioso.”


    “Está bien, bebé”, murmuro, dándole palmaditas en el hombro mientras me giro para salir del auto.


    “?Soy!” insiste mientras se levanta del asiento del conductor yienza a rodear el coche.


    “Dominic”, suspiro, ocultando mi sonrisa burlona mientras me inclino hacia el auto y desabrocho a


    Rafe, atrayéndolo a mis brazos. “Tienes tantas bendiciones. ?Por qué necesitas ser gracioso también?


    “?Porque soy gracioso!” Dice Sinir, cruzándose de brazos y mirándome.


    “?Bueno!” Digo alegremente, sin contraerlo pero avanzando rápidamente hacia puerta principal de


    casa sin confirmar ninguna des dos cosas.


    “?E!” —se bu, caminando tras de mí.


    “??Qué!?” Me río y mo a puerta por una vez en lugar de simplemente entrar porque quiero darles


    a Cora y Roger su privacidad si no están listos para recibirnos. Llegamos aquí muy rápido, después de


    que todass carreteras estaban vacías tan temprano.


    “Te hago reír todo el tiempo”, dice Sinir, todavía mirándome con el ce?o fruncido.


    “Sí, cari?o”, digo, sonriendo con picardía mientras lo miro, “pero me río de ti, no de tus bromas”.


    Me gru?e, empezando a enfadarse un poco y yo me eché a reír. Sinir abre boca para protestar


    más, pero nuestra atención se dirige hacia adnte cuando puerta se abre, revndo a un Roger


    acosado mirándonos con los dedos de una mano ya enredados en su propio cabello.


    “Adnte”, dice, con voz frenética y llena de temor. “Necesito que le hagas entrar en razón…”


    “?No, no lo hace!” —me ma Cora y, sonriendo, miro más allá de Roger y veo subirs escaleras,


    apoyándose con fuerza en barandi. “Todo está bien, ?por favor entra!”


    Roger suspira profundamente y torturado y le doy una palmadita en el hombro mientras paso corriendo


    a sudo y subos escaleras hacia Cora, tomando el to de tostadas que lleva de su mano, con


    Rafe sentado en mi cadera. Cora me das gracias con una sonrisa y se lleva mano a parte baja


    de espalda mientras se concentra en subirs escaleras.


    “?Por qué no usas si salvaescaleras?” Pregunto, se?ndo hacia él.


    “Porque soy perfectamente capaz de subirs escaleras, E”, gru?e Cora mientras continúa


    levantándose escalón a vez, mirándome.


    “Bueno, ro”, le digo, poniendo los ojos en nco. “Es simplemente divertido”.


    Esto hace reír un poco y e. sacude cabeza hacia mí. “Está bien, bien”, dice e. “Alguien


    cuerdo está aquí. ?Puedes pedirle a Dominic que ate el otro abajo hasta que todo esto esté


    terminado?


    “?Puedes por favor hace entrar en razón, E?” Roger ma desde el final des escaleras, y me


    giro para verlo parado al final, mirándome desesperadamente.


    “?Acerca de?” Pregunto, mirándolos, desconcertado. Porque sinceramente Cora me parece bien solo


    que muy embarazada y ens primeras etapas del parto. Y e sabría si algo anda mal: es obstetra y


    ginecóloga.


    “?Tenemos que ir al hospital!” Roger insiste mientras Sinir cierra puerta principal y se para aldo


    de su hermano al pie des escaleras, irradiando apoyo pero incapaz de evitar una peque?a sonrisa


    en su boca, ramente disfrutando de ver a su hermano mayor asustado. “Esta idea de un parto en


    casa era una idea terrible. ?En qué estábamos pensando?”


    “?Hace meses que decidimos dar a luz en casa, Roger!” Cora ma por encima del hombro,


    suspirando mientras lo hace. Le sonrío mientras llegamos a lo alto des escaleras porque puedo


    decir que esta es una discusión que han estado teniendo toda noche y que e cree que se está


    volviendo vieja. “?No vamos a cambiar de nes ahora!”


    “éramos idiotas hace meses”, gru?e Roger,enzando a seguirnos escaleras arriba. Sinir lo


    pa?a mientras Cora y yo caminamos hacia el dormitorio.


    “Creo que un parto en casa es una buena idea”, digo, siguiendo a Cora a su dormitorio y hasta


    cama, donde coloco su tostada en mesa auxiliar antes de levantar a Rafe con más seguridad en mis


    brazos. Cora se sube a cama y luego extiende sus manos hacia Rafe, a quien bajo para darle un


    beso, aunque no se lo paso. Ya tiene un bebé del que preocuparse.


    “Es una buena idea”, dice con un suspiro después de darle un dulce beso a Rafe y despeinarlo. “Estoy


    perfectamente sano, no hay razón para no hacerlo en casa, ?y tengo médicos que vienen a ayudarme


    por si acaso! Ridículo”, murmura, tapándoses rodis cons mantas.


    “Estarás más seguro en un hospital”, dice Roger, cruzándose de brazos mientras entra a habitación.


    “No, no lo haré”, suspira,nzándole una peque?a mirada mientras colocas mantas talo quiere.


    “Mi hermana, sanadora mágica, está aquí. Todo estará bien. No podría estar más seguro”.


    “Tuve un parto en casa, Roger”, le digo, volviéndome hacia él y haciéndole un gesto a Rafe, quien da


    un peque?o chillido de felicidad. “O, bueno, un nacimiento en pcio, incluso si aún no fuera nuestro


    hogar. ?Y todo salió bien!”


    El rostro de Roger se afloja mientras me mira fijamente. “?Casi mueres, E!”


    “Oh”, digo, girando cabeza hacia undo mientras lo recuerdo. “?Oh sí!” Me río un poco y me encojo


    de hombros. “


    Honestamente, siempre olvido esa parte…”


    Còntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org


    Roger simplemente gru?e, se da vuelta y se cubre cara cons manos. “Ha visto demasiado La


    casa de pradera”, murmura Cora, poniendo los ojos en nco. “él piensa que un parto en casa es


    todo agua hirviendo y gritos y sangre por todas partes…”


    Roger gime de nuevo, esta vez más fuerte, y veo a Sinir apretar mandíb para evitar reírse


    mientras le da palmaditas en espalda a su hermano.


    “Va a estar bien”, digo, sonriendo al ver espalda de Roger, pero me vuelvo hacia Cora cuando


    oigo gemir un poco. “?Contrión?” Pregunto.


    “Sí”, responde Cora con fuerza, respirando profundamente. “Con unos cinco minutos de diferencia”.


    “?Se te rompió fuente?”


    E asiente, pero no responde, ramente apretando los dientes por el dolor. Le murmuro


    consdoramente y tomo su mano, Rafe todavía envuelto cómodamente en mi otro brazo.


    “Oh, Dios mío”, escucho murmurar a Roger, acercándose rápidamente a mido. “?Está e… está


    bien?”


    “?Estoy aquí!” Cora gru?e y levanta cabeza para mirarlo.


    “?Solo estoy preguntando!”


    “?Puedes preguntarme!”


    “?Bueno!” dice, un poco frenético. “??Estás bien!?”


    Cora me aprieta mano y mira a Roger durante medio minuto. Luego da un peque?o grito ahogado


    cuando el dolor de contriónienza a desaparecer. Jadea un poco y vuelve sus ojos hacia


    Sinir. “


    Por favor, Dominic”, dice, sacudiendo cabeza hacia él. “?Puedes llevarlo abajo y emborracharlo o


    algo así? No puedo soportar esta energía frenética”.


    “?Estaré tranquilo!” Roger insiste, moviendo cabeza para mirarnoso si fuéramos a encerrarlo o


    algo así.


    “Vamos, hermano”, dice Sinir, cruzando habitación para tomar a Rafe de mí y luego pasando su


    brazo alrededor de los hombros de Roger, sacándolo de habitación. “En serio, tal vez necesites un


    trago -“


    “Necesito seis tragos”, suspira Roger, mncólico mientras se deja llevar.


    Cora suspira y se recuesta ens almohadas mientras escuchamos sus pasos y voces escaleras


    abajo. Me siento a sudo en cama, sonriéndole.


    “Simplemente se está volviendo loco porque te ama”, digo en voz baja.


    “Lo sé”, suspira, mirando puerta vacía por que su pareja entró hace un momento. “Y me encanta


    que lo haga. Simplemente me está volviendo loca y no me permite enloquecer en absoluto”. Hace una


    pausa por un momento, sus manos van a su vientre hinchado antes de mirarme. “?Se supone que él


    es el que está tranquilo, se supone que yo soy el que enloquece por empujar a un bebé Sinir


    gigantesco a través de una abertura muy peque?a en unas pocas horas!”


    “Aww, hermana”, le digo, inclinándome hacia adnte y envolviénd en un abrazo mientras le paso


    en secretos pbras de Cora a través del vínculo a Sinir, aconsejándole que le diga a Roger que


    Cora necesita que él esté tranquilo y sereno para que e no tenga desempe?ar ese papel hoy.


    Mipa?ero me envía un pulso de confirmación, haciéndome saber que está en eso.


    “?Cuánto tiempo crees que tienes?” Pregunto, alejándome de Cora y miránd, viendo tensión y el


    miedo en su rostro, asío su determinación característica. Sonrío cuando veo eso: mi dulce y dura


    hermana, lista para asumir estoo lo hace con todo en su vida.


    “Es difícil saberlo”, dice con un suspiro, pasándose mano por el vientre. “Al menos unas horas. Pero


    me alegro de que estés aquí, E”.


    “No preferiría estar en ningún lugar”, le digo, sonriéndole y arrastrándome por cama hasta sentarme


    en el lugar de Roger, acurrucada contra su hombro. Suspira y agarra el control remoto de mesa


    junto a e. “Tenemos unos cuatro minutos hasta el próximo ataque de dolor agonizante. ?Quieres ver


    la televisión?


    “ro”, digo, asintiendo mientras Cora lo enciende y presenta un reality show deliciosamente


    estúpido. Y juntos nos odamos para esperar a que nazca el bebé.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)