Capítulo 441
#Capítulo 441 – Un Príncipe
e
No puedo evitarlo, en absoluto. Inmediatamente rompí a llorar. La multitud, cuando se dan cuenta de lo
que está pasando y cuando creo que ven mi reión demasiado emocional,ienzan a gritar
nuevamente su aprobación. Sinir se ríe cuando me ve llorar, sacudiendo cabeza mientras regresa
a mido con peque?a corona en sus manos.
“?Bueno, si no quisieras que llorara!” Digo, golpeando ligeramente con el pie, “?debiste haberme
dicho!”.
“No”, dice Sinir, sonriéndome, su voz suave pero de alguna manera aún audible por encima de los
vítores de multitud. “Esto es mucho mejor. Valió pena ver tu cara”.
“Está bien, bien”, digo apresuradamente, limpiándome rápidamentes mejis antes de levantar un
poco a Rafe para que esté sentado en mis brazos, mirando a su padre con una sonrisa feliz. “?Manos
a obra! ?Quiero ver cómo se ve!
Sinir se ríe de mí, sacude cabeza y multitud se ca, ansiosa por escuchar lo que dirá su Rey.
“Rafe Sinir”, dice mipa?ero, mirando seriamente a su hijo. Pero Rafe frunce el ce?o y le agita
las manos, confundido por seriedad de su voz, lo que hace que Sinir instantáneamente se ría y
tenga que empezar de nuevo.
La multitud se ríe con nosotros, contenta, creo, de ver a su serio Rey lucir tan humano, de ver cuánto
ama a su hijo.
“Rafe Sinir”, intenta mipa?ero de nuevo, su voz más ligera esta vez, y Rafe deja escapar un
peque?o chillido de alegría que amenaza con hacerme llorar de nuevo. Sinir sonríe, inclinándose un
poco. “Te coronoo mi Príncipe y mi heredero, para ascender a este trono cuando sea tu momento
de gobernar. Prometo educarte para queprendas esta responsabilidad, para que llegues a ser un
buen hombre y lo merezcas”.
Y luego, cuando creo que mi corazón estará de amor, Sinir coloca suavemente peque?a
corona en diminuta cabeza de Rafe.
Miro ansiosamente para ver qué hará Rafe y luego me eché a reír cuando levanta sus manos
regordetas para tocarlo experimentalmente, tratando de agarrarlo para poder lograrlo.
Pero aparto su manita y multitud esta de nuevo en vítores, encantada –lo sé– por su principito,
que merece cada momento de su adoración.
Me acerco a Sinir, vuelvo cabeza hacia él, y él se inclina un poco y me besa, cálido, real y
verdadero. Me pierdo en el beso, amándolo tanto que apenas puedo soportarlo, y no tengo idea, en
realidad, si multitud aude al vernos porque estoy perdida en él.
Lo siguiente que sé es que Sinir tiene su brazo alrededor de mis hombros, me lleva de regreso al
pasillo y saludamos a nuestra gente.
Antes de darme cuenta, hemos dejado atrás a toda gente y estamos de vuelta en peque?a
habitación privada al frente del gran salón, y Henry, Cora y Roger entran sonriendo y riendo detrás de
nosotros.
Pero no tengo ojos para ellos; en cambio, solo puedo mirar a mi pareja, mi Alfa, mi Rey, mi amor por él
brindo y irradiando nuestro vínculo.
“Te amo, peque?a reina”, murmura, con un brazo alrededor de mi cintura acercándome, Rafe
acurrucado entre nosotros. Sinir usa su otra mano para inclinar mi barbi hacia él. “Te ves tan bien
con esa coronao pensé”.
“Espera hasta que me veas más tarde”, murmuro, sintiéndome traviesa.
“?Más tarde?” pregunta, arqueando una ceja.
“Creo”, digo en voz baja, queriendo mantenerlo entre nosotros, “que prometí mostrarte cómo me veo
con nada más que esta corona”.
Un gru?ido retumba en su pecho, y mi Rey baja cabeza y me besa. Y me pongo de puntis y le
devuelvo el beso.
La fiesta de esa noche es grande. La lista de invitados no estápletamente abierta, mayoría de
nuestros ciudadanos están celebrando en calle, pero ciertamente hay cientos de personas aquí.
Todos los miembros de cada una des delegaciones extranjeras fueron invitados a celebrar con
nosotros, junto con muchos de nuestros ciudadanos más honrados.
Admito que estoy casi abrumado por todos los invitados y atención. Sinir y yo pasamos horas
dirigiéndonos a cada nueva persona que se acerca para saludarnos, felicitarnos, estrecharnos mano
y contarnos su entusiasmo por el futuro de nación. Hago lo mejor que puedo para brindarles a cada
uno de ellos toda mi atención y estar a altura de su entusiasmo.
El resultado, por supuesto, es que después de tres horas de fiesta estoy totalmente agotado. Pero el
salón de baile todavía está lleno de gente y nuestro trabajo aún no ha terminado, así que aprieto
mano de Sinir, beso cabeza de Rafe y me giro hacia siguiente persona que rema nuestra
atención.
“?Ey!” Una voz familiar grita, y mi rostro esta en una sonrisa cuando me giro y veo al peque?o Benny
del campo de refugiados humanos corriendo hacia mí al frente de unos cinco ni?os, algunos de los
cuales reconozco del mismo lugar.
“?Oye, Ben!” —digo, sin necesidad de forzar mi entusiasmo esta vez mientras me agacho y abro un
brazo para darle bienvenida en un abrazo. “?Me alegro mucho de que hayas podido venir!”
Envié una invitación al hogar de ni?os hace aproximadamente una semana alentando a algunos
cuidadores y ni?os a asistir, pero no recibí ninguna respuesta. Miro por encima de cabeza de Benny
y sonrío cálidamente a los otros ni?os y a los cuidadores que los trajeron, quienes me saludan
tímidamente con mano.
“No sabía que eras una Reina”, dice Benny, frunciendo el ce?o ante mi corona después de retirarse de
mi abrazo.
“Bueno, eso tiene sentido”, le digo, arrugando nariz. “Considerando que me acabo de convertir en
uno hoy”.
“Pensé que tenías que nacer reina”, responde Benny, girando cabeza y estudiando mi corona con
curiosidad. Luego se gira para mirar a Rafe, que está dormitando un poco, con su peque?a corona
todavía sobre su cabeza. “Como el.”
“Bueno”, digo, considerándolo. “Supongo que sucede de muchas maneras”.
“Entonces, ?puedo convertirme en rey?” Benny pregunta, curioso.
“?Alguien ya está intentando quitarme el trabajo?” —Pregunta Sinir, acercándose detrás de mí, y
me río, mirándolo.
This content ? 2024 N?velDrama.Org.
“Creo que tienes una durapetencia”, respondo, y luego me levanto, se?ndo a Benny y los otros
ni?os, presentándoles a su Rey, quien gentilmente se inclina y estrechas manitas de cada uno de
los huérfanos. Luego saludamos cordialmente a los cuidadores y les expresamos cuánto apreciamos
su trabajo.
“Sé que E tiene intención de involucrarse más profundamente en el futuro”, dice Sinir,
sonriéndome. “Si se lo permites.”
“Oh, agradeceríamos ayuda”, dice uno de los cuidadores.
“Entonces vendré a visitarte”, digo con una gran sonrisa. Pero Sinir me aprieta mano y me hace
saber que, si bien reconoce que podría pasar toda noche con estos importantes invitados, tenemos
más que ver. Así que suspiro y me agacho de nuevo, hablándoles a los ni?os sobre enorme mesa
de postres en habitación de aldo que pueden tomar a gusto.
Emocionados, los ni?os se van corriendo.
“Haremos que nos envíen más postre a casa”, le digo a uno de los cuidadores cuando pasa, tocándole
el brazo en el camino. “Un camión lleno, suficiente para todos los ni?os. ?Estaría bien?
E asiente, me das gracias y luego sigue adnte.
“Te gustan”, murmura Sinir en mi oído. “A ti te gusta más ese ni?o”.
“Sí”, suspiro, mirándolo. “?Soy tan obvio con mis favoritos?”
“Sólo para mí”, susurra, dándome un beso en frente mientras ambos nos giramos para mirar a
nuestro siguiente invitado. Pero cuando vemos quién es, toda alegría nos abandona a ambos.
Porque ahí parado, frente a nosotros, listo para felicitarnos por el día más feliz de nuestras vidas, está
mi tío Xander.