17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 436

Cap铆tulo 436

    Capítulo 436


    #Capítulo 436- Conociendo al Príncipe E


    Sinir se aleja aldo de Roger mientras Cora se acerca al mío. Ambos nos preocupamos por el


    bebé por un momento,probando que no necesita nada, pero cuando estamos seguros de que


    está listo para irse, lo giro en mis brazos para que pueda mirar a todass personas que lo rodean.


    han venido a visitarnos en este gran fin de semana.


    Original from N?velDrama.Org.


    Cora, Rafe y yo entramos a habitación junto con Conner detrás de nosotros,o estaba neado.


    Decidimos separarnos en este caso, estando siempre a vista de nuestrospa?eros, pero


    dándoles as personas oportunidad de venir y har con nosotros en privado si así lo desean.


    La estrategia funciona. Una gran variedad de personas vienen y se presentan a Cora y a mí, y me


    comce ver que mayoría de estas personas son mujeres. Sonrío un poco con aire de suficiencia


    por dentro, me alegro de haber tenido razón en ques mujeres que asisten a nuestra coronación


    como parte de estas delegaciones y que podrían sentirse incómodas o tímidas al acercarse a los


    gigantescos e intimidantes hermanos Sinir se sientan diferentes al acercarse a dos mujeres, una


    embarazada y otra sosteniendo. un bebé.


    El resultado, para mi cer, es una cha muy feliz. Conozco una variedad de mujeres fascinantes


    que están ansiosas por contarme sobre sus vidas, sus nes para el futuro de sus naciones ys


    cboraciones que están entusiasmadas de realizar con nosotros. En cada paso, Cora y yo estamos


    genuinamente entusiasmados y deseamos trabajar con estas personas para hacer de nuestro mundo


    un lugar mejor.


    “Vaya”, le digo a Cora después de separarnos de una reina viuda y su nieta, que es siguiente en


    f de su propio trono. “Es increíble. No tenía idea de que mayoría de estas naciones y personas


    existieran”.


    “Lo sé”, murmura, pasándose una mano por el pelo y mirando a su alrededor. “Siento que necesitamos


    volver a escu, E; no estamos lo suficientemente preparados para nuestras posiciones en esta


    nación. Necesitamos algunas liones de historia serias”.


    “Bueno, tú vas a escu”, murmuro, suspirando. “Y solo dame versión de Wikipedia de todo lo


    que aprendas, ?de acuerdo? Porque ya terminé con escu”.


    “?Eras bueno en escu!” Cora protesta, un poco horrorizada.


    “Era buena”, digo, miránd cons cejas levantadas, “pero no era adicta a eso,o tú.


    Honestamente, Cora, todavía estarías en escu si hubiera más títulos que obtener”.


    “Bueno”, suspira, poniendos manos ens caderas por un segundo e inclinando cabeza hacia un


    lado por un segundo. “Eso probablemente sea cierto…”


    Me río, le sonrío a mi inteligente hermana y luego Rafe suelta un peque?o grito triste. Curioso, lo miro


    y al instante huelo algo muy desagradable.


    “Oh, cielos”, murmuro, dándome cuenta de que necesita que lo cambien. Miro ansiosamente por


    encima del hombro, preguntándome dónde está el ba?o más cercano que tenga un área para


    cambiarse.


    Honestamente, ahora es mi casa. Debería saber estas cosas.


    “Aquí”, dice Cora, alcanzando a Rafe. ” Déjame.”


    “Cora, no puedo…”


    “Déjame”, insiste, tomando a Rafe de mis brazos. “Eres más necesario aquí que yo; ve a har con


    Roger y Sinir, y Conner y yo llevaremos al bebé para que lo cambien. ?Está bien? Va a tomar


    mucho tiempo y Reina debería estar presente para… hacers cosas de Queen”.


    “Está bien”, suspiro, aunque odio entregarle a mi bebé por segunda vez hoy. Sin embargo, Rafe no


    parece disgustado, le sonríe felizmente a su tía y extiende sus manos hacia e, tratando de agarrar


    sus mejis. Cora se ríe y me envía un rápido gui?o antes de volverse hacia Conner y contarle el n.


    Entonces me giro, busco a mipa?ero y lo veo al otrodo de habitación hando con un grupo


    de Alfas con Henry y Roger a sudo. Me dirigí hacia él.


    Tomo el camino másrgo, con esperanza de desaparecer un poco entres sombras a losdos de


    la habitación y evitar que alguien en el centro de habitación me atraiga para char.


    Y casi, casi lo logro – honestamente, estoy a tres cuartos del camino – cuando alguien se interpone en


    mi camino, ramente deseando una pbra.


    Suspiro un poco para mis adentros, pero respiro profundamente y adopto mi expresión de Reina:


    tranqu, sonriente, interesada mientras miro hacia arriba para ver quién desea un momento de mi


    tiempo.


    Pero mi sonrisa quea un poco cuando me doy cuenta de que es… él.


    “Mi Reina”, dice el Príncipe de Atxia, haciéndome una reverencia formal y brusca. ” Es un cer


    conocerte.”


    Me quedo un poco quieta, mi sonrisa aumenta un poco ante ironía de esto porque…


    Se pone derecho y me mira, mirándome fijamente por un momento, ramente esperando una


    respuesta. Pero me quedo en silencio, sin saber qué decir. Entonces, me sorprendo un poco al ver una


    sonrisa dibujarse ensisuras de susbios.


    “?Puedo entender que tu silencio significa…” dice en voz baja, “que no es precisamente un cer para


    ti?”


    Y maldita sea pero…


    Algo en forma en que lo dice, su autodesprecio, calidez en su voz…


    Siento que mi sonrisa crece.


    “Tengo que decirlo”, respondo, ahora con una peque?a risa en mi voz. “Que sea o no un cer har


    con usted, alteza, es…plicado por decir lo menos”.


    él inclina un poco cabeza, asiente y lo oigo soltar una risita triste en voz baja. “Honestamente, les


    advertí que no trajeran a ese hombre, sorprendiéndolos a todos así -“


    “Entonces, ?por qué lo hiciste?” Pregunto, dando un paso adnte, queriendo mirarlo a cara.


    Levanta sus ojos hacia los míos nuevamente y me sorprende nuevamente su color y ridad – por el


    color azul violeta ro de ellos, una sorpresa bajo una cabeza tan oscura de cabello negro sedoso.


    “No lo sé”, responde, sacudiendo cabeza y deslizandos manos en los bolsillos mientras respira


    profundamente. Pasaron horas decidiendo exactamente qué hacer y qué decir. Lo prometo: fue una


    elión muy deliberada”.


    “?Y no estabas al tanto de esas reuniones?” Le pregunto, levantándole una ceja, queriendo


    presionarlo para que obtenga más información.


    “Soy el sexto hijo de mi padre, Alteza”, suspira el príncipe, sacudiendo cabeza y de nuevo


    sonriéndome con esa sonrisita triste. “Soy, en el mejor de los casos, una figura decorativa en esta


    misión y no estoy al tanto de nada importante. Tendrás que perdonarme por eso. Ojalá pudiera


    contarte más”.


    Lo miro fijamente ahora, entrecerrando los ojos un poco porque… honestamente, no puedo


    identificarlo, pero hay algo en forma en que dice que me hace creerle. Creo que si pudiera contarme


    más, honestamente lo haría.


    Me sonríe de nuevo y me doy cuenta de que he estado en silencio durante unos treinta segundos.


    Parpadeo y me enderezo, un poco avergonzada, pero él simplemente me sonríe con una expresión


    que hace que se forme un hoyuelo en una meji. Luego, extiende una mano.


    “Soy Calvin”, dice. “Y honestamente, su alteza, es… más que un cer conocerlo. Espero que me


    crean en eso”.


    Lentamente, extiendo mano, con mis ojos todavía en su rostro, y extiendo mi mano para desliza


    entre suya, aceptando este peque?o gesto de amistad. Abro boca para presentarme pero…


    antes de que pueda


    Un pulso me recorre cuando mi palma se encuentra con suya,o el sonido de una nota grave


    profunda resonando en mi pecho.


    Me atraviesa, perseguido por algo más agudo, más ligero, un segundo pulso,o un rayo saltando a


    través de mí, una chispa que corre por mis venas.


    Salto, tratando de retirar mi mano, pero antes de que pueda, sus dedos se cierran alrededor de mi


    mano, sujetánd con fuerza.


    Cualquier expresión (educada, amable o feliz) desaparece de su rostro mientras me mira en estado de


    shock.


    Nos quedamos allí, palma con palma, durante unrgo,rgo momento. Francamente, un momento


    demasiadorgo hasta que oigo que alguien se ara garganta a mido.


    Y luego miro a los ojos verdes de mipa?ero, su rostro severo, con mi palma apretada con fuerza


    en mano de otro hombre. La mano de nuestro enemigo.


    “E”, dice Sinir, sus ojos se dirigen al Príncipe a mido, “?estás… bien?”


    “?Sí!” Digo, de repente respirando profundamente y retirando mi mano de de Calvin – honestamente,


    no me había dado cuenta de que había dejado de respirar –


    “Sí, Dominic”, digo de nuevo, recuperando mi ecuanimidad y sonriéndole, dando un paso más hacia su


    lado. “Solo estaba… saludando a nuestro invitado”, digo, se?ndo al príncipe.


    Sinir vuelve su expresión hacia el Príncipe, sus ojos oscuros.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)