Capítulo 379
#Capítulo 379 – E maltratada
Los cuatro pasamoss siguientes horas hando, y finalmente pedimos bastanteida para llevar
y hicimos algunos nesplicados mientras Siniría su peso enida china. Verlo
comiendo me alegró muchísimo, pero eventualmente pude ver que se estaba quedando sin fuerzas.
“Está bien”, digo en voz baja, mirando significativamente a Cora y Roger. “Creo que… tenemos
suficiente para continuar por ahora. Podemos retomarlo ma?ana”.
“?Qué?” Pregunta Sinir, mirándonos con el ce?o fruncido, aunque puedo verlo reprimiendo un
bostezo. “Tenemos mucho que hacer…”
“Suficiente”, digo significativamente, colocando mi peque?a mano sobre más grande. “Todavía estás
exhausto, Dominic”.
Me frunce el ce?o y abre boca, listo para pelear, pero niego con cabeza una vez. “Ma?ana”, digo,
mi voz es una orden. Me mira entrecerrando los ojos pero me mantengo firme. “Entiendo, Dominic. Sé
que está en tu naturaleza destrozar el mundo en un esfuerzo por mejorarlo todo lo más rápido que
puedas. Pero por favor, por mi parte, ?puedes empezar ma?ana?
Duda pero ve tristeza y preocupación en mi rostro y, lentamente, asiente. “Este es el último día
que podrás mandarme, problemas”, gru?e, no contento con eso. “Ma?ana estaré a cargo otra vez”.
“Lo aceptaré”, digo, inclinándome hacia adnte para darle un beso en meji, Rafe acurrucado
felizmente en mis
brazos.
“Creo que es un buen n”, dice Roger, bostezando y estirando los brazos. él y Cora se ponen de pie
y él le rodea cintura con un brazo y le sonríe. “?Listo para ir a cama, peque?o amigo?”
“ro, peque?o amigo”, responde Cora, sonriéndole, sabiendo exactamente lo que está haciendo.
“?Qué?” Roger dice sobresaltado, miránd con el ce?o fruncido. “Eso no funciona, Cora – tú eres
peque?a -” “
?Pero es dulce!” dice, fingiendo ser inocente y haciéndome sonreír. “Soy un peque?o amigo, tú eres un
peque?o amigo.
“No soy un Hittle”, gru?e.
“A”, dice e, dándole palmaditas en meji con cari?o. “ro que no, cari?o” Y cuando e se
da vuelta para salir del rucm, Roger gru?e, persigue furioso y se ríe un poco para ver qué tan bien lo
conoce. “Realmente funcionan”, me dice Sinir después de
que cierra puerta “E sabe exactamente cómo presionar sus botones Y Roger necesita una buena
bu para mantenerlo a raya
* ?Y tú?” Pregunto, sentándome en el costado de cama. “?Necesitas que te mantengan a raya?”
“No”, dice, dejando que su voz caiga en ese registro profundo y dominante que tanto me gusta. “Yo
siempre estoy a cargo, E. Y no me querrías de otra manera”.
“Maldita sea”, murmuro, inclinándome hacia adnte para besar a mi pareja, dejándole sentir lo
mucho que me gusta a lorgo del vínculo. El zumbido en el pecho de Sinir se profundiza cuando
me acerca un poco más, dejando que una de sus manos descienda sugerentemente por mi espalda.
Pero suspiro y me alejo. “El bebé todavía está despierto”, le digo, asintiendo con cabeza. “Y
necesitas descansar. Voy a llevarlo a dar una vuelta por clínica, ?vale? ?Mientras intentas dormir un
poco?
“Iré contigo”, dice Sinir,enzando a levantarse, pero le puse una mano en el hombro y
le pedí que se detuviera.
“Por favor, Dominic”, le ruego, dejándole ver mi sinceridad en mis ojos. “Te lo prometo, ma?ana podrás
ir a toda máquina y no diré nada. Sólo… por favor, duerme bien una noche más, ?vale? ?Para mí?
Entonces puedo… ?puedo saber que estás bien?
Y suspira mientras se recuesta contras almohadas, pero puedo vers líneas de cansancio aparecer
en su rostro.o lo hace él. “Está bien, E”, dice.
Lo beso en meji, acercando el control remoto del televisor a él para que pueda ponerse algo
sin sentido para distraerse y que su mente no dé vueltas mientras descansa.
“?Volverás pronto?” pregunta en voz baja.
“Tan prontoo el bebé esté dormido”, prometo, asintiendo. Aunque cruzo los dedos un poco,
porque tengo intención de quedarme afuera hasta que sepa que Sinir puede caer en un sue?o
verdadero y reparador, ya sea que
Rafe esté dormido o no.
Y luego beso a mi pareja de nuevo y, con un último apretón de su mano, salgo por puerta.
Cuando cierro puerta detrás de mí, me giro y encuentro a Hank apoyado contra pared fuera de
puerta,o sabía que estaría.
“?Listo para ir a trabajar?” pregunta, arqueando una ceja.
“Puedes apostarlo”, digo con un suspiro, cuadrando mis hombros. Luego Hank me pasa un portabebés
de t y le dejo sostener a Rafe mientras lo ato a mi pecho. Una vez que sujetamos y odamos al
bebé. Lo
miro de nuevo.
“Está bien”, le digo, asintiendo con cabeza a mi amigo. “Empecemos”.
Hank y yo trabajamos juntos hasta bien entrada noche atendiendo a los pan que resultaron heridos
en el búnker o en expedición a casa de Xarter en que estuve. ?Escuche eldo de cada
momento!
Era terrible tener que elegir continuamente entre mis responsabilidades. Cada parte de mi cuerpo
quería estar constantemente aldo de Sinir, sosteniendo su mano, estando ahí para él mientras su
cuerpo y
mente sanaban de su horrible experiencia.
Pero también tengo responsabilidadeso Luna de esta manada,o portadora del regalo de
Diosa, de usarlo para curar a los hombres que hicieron tan terribles sacrificios por nosotros.
La primera noche fue peor. Poco después de que conseguimos que Sinir entrara, clínica se vio
inundada de hombres que venían del búnker, algunos con heridas horribles que necesitaban atención
inmediata. Tuve que tomar una decisión horrible, entonces, priorizar a mi pareja y a mi hermana para
curas primero mientras podía escuchar los gritos de los hombres desde otra habitación.
Las lágrimas brotaron de mis ojos mientras lo hacía, mientras Hank me guiaba hacias peores
heridas de Sinir y Cora, asegurándose de que cada uno sobreviviera antes de que yo huyera as
otras habitaciones y me pusiera a trabajar con los hombres allí.
No pudimos… no salvamos a todos. No pude llegar a ellos lo suficientemente rápido.
Y fue horrible, dolorosamente horrible escuchar sus gritos desvanecerse mientras trabajaba con uno
de sus camaradas al otrodo de habitación. Hank me obligó a alejarme de los hombres ens
primeras horas de ma?ana, cuando apenas podía mantener los ojos abiertos.
Quería seguir adnte, pero él había sido firme. “Suficiente, E”, me espetó cuando yo insistí en que
quería hacer más. “Sobrevivirán; todos los que estén vivos esta noche estarán vivos ma?ana. Necesita
dormir.”
Y así lo hice. Cuidé a mi hijo, dormí y mé a mi pareja en el estado de sue?o todo el tiempo que
pude, y luego me desperté yencé de nuevo.
Pero hemos logrado buenos avances en tres días. Incluso si… bueno, todavía queda mucho por
hacer. Y cada momento que estoy lejos de ellos, me tortura pensar en ellos sentados aquí, sufriendo,
esperando.
Sigo a Hank de cama en cama, donde me informa sobre próxima herida en que cree que debería
concentrarme con el regalo. La lista se vuelve cada vez menos grave a medida que avanzamos. Al
principio fueron heridas terribles que derramaban sangre alrededor de músculos desgarrados y huesos
destrozados. Pero ahora paso gran parte de mi tiempo retejiendo músculos cortados, regenerando piel
y reparando fracturas. Lo admito, me alegro de que se esté volviendo menos sangriento
“?Embriagador?” Hank pregunta mientras pasamos al siguiente caso.
“Sí”, digo, asintiendo una vez y armándome de valor, pasando una mano por dulce cabeza de Rafe
como una forma de calmar mi atribdo vómito. “Vamos.
“Gracias, Luna”, el hombre simplemente trabajó ens madas después de mí y le envío una sonrisa
por encima de mi
“Cuando quieras, soldado”, le digo, refiriéndose a cada pbra. “El trabajo de Luna es cuidar de su
manada”.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.