Capítulo 378
#Capítulo 378 – nificación familiar E
Somos un grupo casi ridícmente alegre aproximadamente una hora más tarde, cuando Roger y
Cora se unen a Sinir y a mí en su peque?a s de clínica.
Roger es el primero en cruzar puerta, con el rostro lleno de preocupación mientras irrumpe en
habitación después de recibir noticias, probablemente de Hank, de que Sinir está despierto.
“Dominic…” dice, lleno de ansiedad mientras Cora lo sigue y cierra puerta silenciosamente detrás de
ellos. Pero Roger se detiene en seco cuando ve a Dominic sentado felizmente en cama, sonriéndole
a Rafe, quien acaba de despertarse de su siesta y terminar deer. Estoy sentada felizmente aldo
de Sinir, así que tengo un asiento en primera f.
“H, Rog”, dice Sinir, mirando hacia arriba y dándole a su hermano una cálida sonrisa.
“?En serio?” Pregunta Roger, mirando un poco estupefacto a su hermano. “?Tú… duermes durante
tres días después de haber sido sanado mgrosamente y todo lo que recibo es ‘H Rog’?”
“?Qué más quieres?” Pregunta Sinir, frunciendo el ce?o confundido a su hermano.
“No lo sé”, dice Roger, extendiendo una mano exasperada. “Algo más significativo, supongo, tal vez
algún tipo de dirión al hecho de que nos tenías muy preocupados cuando no te despertabas”.
“Ignóralo”, dice Cora felizmente, cruzando habitación aldo de Sinir y dándole un besito feliz en
la meji. “Acaba de pasar un par de días difíciles arrastrándose ante Hank después de darle un
pu?etazo en cara y devolverle a Rafe a su secuestrador”.
Roger frunce el ce?o, hundiendos manos en los bolsillos y mirándonos a los tres. “?En serio? ?Tres
días después y no puedo descansar de eso?
“Te hemos perdonado”, digo, levantandos cejas y se?ndo entre Cora y yo y, lo admito,
disfrutando un poco de su iodidad. “Pero Dominic”, digo, se?ndo a mipa?ero ahora, “ni
siquiera ha tenido oportunidad de enojarse. Por no har de Rafe, cuando se lo digamos dentro de
diez a?os. Se enojará”.
Roger aprieta los pu?os y nos mira a todos, empezando a enojarse de nuevo, y Sinir, para mi
alegría, se alimenta de ello.
“Estás degradado”, dice con una profunda orden Alfa, mirando a su hermano. “Ya no soy mi Beta,
Roger. Veré qué puedo hacer para conseguirte algúnando servil, veré si puedes recuperar mi
confianza.
“Dom-“Roger jadea, su rostro cae, pero lenta sonrisa que se extiende por el rostro de Sinir nos
hace reír a Cora y a mí. Roger rápidamente se da cuenta del chiste.
“Jackass”, gru?e Roger, dando unos pasos hacia adnte para golpear a su hermano en pantorri.
“?Ay!” Sinir jadea, fingiendo estar herido y apartando pierna. Roger, me estoy recuperando…
El rostro de Roger se rja, pero cuando todos volvemos a reírnos, él simplemente se cruza de
brazos y nos mira fijamente. “Los rechazo a todos”, murmura, mirándonos a cada uno de nosotros por
turno. “Rompo loszos de pareja, de familia, de… cu?ada”, continúa, aunque puedo verlo luchando
contra su sonrisa. “Porque me niego a pasar mi vida atado a idiotas que se alegran de mi culpa y mi
dolor…”
“Oh, supéralo, Roger”, interrumpe Sinir, riendo y mirando ahora a Rafe, quien arru y sonríe,
aparentemente notando el buen humor en habitación. “Está bien. Nadie te culpa por nada. Excepto
tal vez Hank”.
Roger gime un poco y se sienta en el borde de cama mientras Cora se acerca a él y le rodea los
hombros con un brazo. “Casi desearía que fuera Hank quien nos traicionó y trató de secuestrar a
Rafe”, murmura, mirando a supa?ero. “Entonces no tendría que ser amable con él”.
“Pobre bebé”, murmura Cora, frunciendo el ce?o sin sinceridad. “Tendrás que superarlo. Y, por
supuesto, admitir que tenía razón”.
“Nunca”, gru?e Roger, acercánd y haciénd reír.
“?Cómo está el bebé, Cora?” Pregunta Sinir, moviendo a Rafe, a quien no ha soltado por un
momento desde que tuvo al bebé en sus manos, para que pueda mirarnos a nuestro alrededor. Me
muerdo un poco elbio mientras observo a mi pareja con su bebé,cida de ver el amor obvio
que existe entre ellos dos.
“El bebé está bien”, dice Cora, sonriéndose y poniéndose una mano sobre el estómago. “Estuvimos un
poco preocupados; también perdí mucha sangre, pero después de que E me curó”, se encoge un
poco de hombros y vuelve a mirar a Sinir a los ojos. “Estuvimos ansiosos durante uno o dos días,
pero Roger dice que conexión sigue siendo fuerte. No creo que haya ningún motivo para
preocuparse más”.
“Bien”, dice Sinir, levantandos cejas. “Rafe necesita a su amigo”.
“Oh, sí”, dice Cora, levantandos cejas un poco sarcásticamente, “Mientras Rafe tenga a su amigo,
me alegro de que mi embarazo pueda continuar”.
“Precisamente actitud correcta, hermana”, suspiro, apoyándome en mi pareja.
“?Donde esta papa?” Pregunta Sinir, inclinándose hacia mí.
Roger inclina cabeza hacia puerta. “En otra habitación. él también está bien pero está… cansado.
Y creo que se siente muy culpable”. él hace una peque?a mueca y yo también. Henry y el resto de los
hombres recibieron una dura paliza en el búnker. Al final salieron victoriosos, pero…. no todos lo
lograron. Sé que Henry se siente muy culpable por lo que todos pasaron, y especialmente por poner
en riesgo a sus nietos.
Todos nosotros (aparte de Sinir, por supuesto) hemos pasado mucho tiempo intentando convencer
a Henry de que todos estábamos de acuerdo con el n, que todos pensábamos que era lo mejor.
Pero él no lo ha dejado pasar.
“Deberías har con él”, dice Roger.
En silencio, sacudiendo cabeza hacia su hermano. “él… él podría escucharte”.
“Lo haré”, dice Sinir seriamente, con los ojos puestos en su propio hijo. E intuyo, tal vez a través de
nuestro propio vínculo, que espera con todas sus fuerzas no poner a Rafe en una situación simr, o
que nunca, nunca sienta que le ha fado a Rafe de misma manera que su padre siente que le ha
fado a sus hijos ahora. “Por su puesto que lo hare.”
Me presiono más fuerte contra el costado de mi pareja, enviando un peque?o pulso de amor y
tranquilidad a través de nuestro vínculo. Quiero que sepa que nunca será así. Sinir se vuelve hacia
mí, agradecido, y me da un besito en frente.
Le doy un codazo con nariz mientras él hace retroceder a su hermano y yo también miro en esa
dirión, pero en lugar de Roger, mis ojos se posan en Cora, quien me mira con algo un poco extra?o
en sus ojos. Y mientras inclino mi cabeza hacia e, con curiosidad,
mír sonrojarse y mirar hacia otrodo.
Y me doy cuenta, de repente, de que son celos. Porque si bien e y Roger son increíblemente
cercanos, y cada día son más cercanos… e no tiene el vínculo de lobo con Roger que yo tengo con
Sinir. Y sé, en mi corazón, que e lo quiere. Tal vez incluso se sienta un poco culpable por no
poder darle eso.
Mi rostro se desmorona cuando me doy cuenta de esto y mo su nombre en voz baja mientras Roger
y Sinir conversan sobre más detalles del ataque al búnker, pero e me mira fijamente y niega con
la cabeza. Cierro lentamente boca, miro a Roger y me doy cuenta de que e no quiere que él sepa
que siente que e… no lo sé. ?Le ha fado en algún peque?o sentido? ?Que su elión de e
como su pareja significa que renuncia a algunas des cosas que siempre pensó que tendría en su
rción?
Se me parte el corazón al pensar que e piensa eso porque sé que Roger no se siente así.
Pero asiento hacia mi hermana, haciéndole saber que no diré nada. Y e me da mi peque?o
asentimiento en respuesta, haciéndome saber que está agradecida por mi secreto.
Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Le sonrío a Cora pero luegos pbras de Sinir man mi atención.
“Tenemos que decidir”, dice, mirándonos mientras Rafe rodea con una mano el dedo gigantesco de su
padre, “cuál es nuestro siguiente paso. Lo que queremos… hacer a continuación. Como una familia.”
“?En realidad?” pregunto, sorprendido. “?No más reuniones de reconocimiento? ?No más consejos de
s de juntas? ?Solo… nosotros decidimos?”
“Bueno, eso no funcionó, ?verdad?” Pregunta Sinir en voz baja, mirando a Rafe, quien emite un
ruidito feliz que nos hace sonreír a todos. “Papá estará involucrado, por supuesto, pero creo que
seguir adnte…”
Mipa?ero mira al resto de nosotros, tratando de evaluar cómo nos sentimos. “Le prometí paz a
E”, dice en voz baja, y lo dije en serio. Pero creo que mejor manera de avanzar en esto es…
permanecer unidos. Nosotros cuatro. No más divisiones, no más divisiones de nuestras fuerzas.
Porque tenemos trabajo que hacer”.
“Bueno, a mí, por mi parte, me gusta”, dice Cora, levantandos cejas y mirándonos a todos.
“Tenemos un médico, dos lobos gigantes, un sanador dotado de una diosa… Creo que somos una
fuerza a tener en cuenta”.
“Oye”, le digo, frunciendo el ce?o a mi hermana. “Yo también soy un lobo”.
“Bien”, dice con altivez, “dos lobos y medio gigantescos”.
“?Y un bebé y medio!” Se?alo, inclinándome para hacerle cosquis en el estómago a Rafe y hacerlo
reír. “?Que son muy lindos, aunque indefensos!”
“Están aquí por moral”, retumba Sinir a mido, haciéndome sonreír. “Está bien”, dice Roger.
“Entonces, nos mantendremos unidos de ahora en adnte. Pero, ?qué queremos hacer a
continuación?
Y mientras los cuatro nos miramos, me doy cuenta de que… ninguno de nosotros tiene un n.
?Qué diablos vamos a hacer a continuación?