17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 369

Cap铆tulo 369

    Capítulo 369


    #Capítulo 369 – Dr. Hank


    e


    Camino a través des puertas de clínica con inmensa dificultad, Cora se inclina pesadamente y


    gime a mido, el portabebés de Rafe rebota contra el otro.


    Los ojos de gente se abren cuando nos ven, pero rápidamente se apartan de nuestro camino para


    hacer espacio, gritando a enfermeras y médicos que vengan a ayudar. Contengo respiración, con


    los ojos fijos en el familiar mostrador de clínica mientras rezo al cielo y regreso para que Hank esté


    aquí, que esté de servicio esta noche.


    Exhalo un gran suspiro en un sollozo de alivio cuando lo veo venir, con los ojos muy abiertos,


    dondo esquina, tratando de descubrir a qué se debe tanto alboroto. Hank jadea cuando nos ve,


    deja caer su portapapeles y corre hacia s de espera para llegar a nuestrodo.


    Para mi inmenso alivio, Hank se recupera rápidamente de su sorpresa y, de repente, se convierte en el


    cirujano tranquilo y eficiente que he llegado a conocer y en el que confío.


    “?Qué pasa?”, espeta mientras coloca su hombro debajo del otro brazo de Cora. ?Dónde está herida?


    “Su espalda baja”, digo, mis pbras salen lentamente mientras trato de poner en orden mi mente


    frenética. “La apu?ron. Nos atacaron, Hank. Lo siento mucho. “


    “Suficiente”, dice con dureza, descartando mi disculpa con una mirada mientras me ayuda


    básicamente a llevar a Cora a parte de atrás, donde podemos ayuda. “??Una pu?da?! ?Por


    qué carajo no llevaste al hospital, E?


    “No está mal”, murmura Cora, y cabeza de Hank se levanta de golpe,o si realmente no se diera


    cuenta de que e está lo suficientemente conscienteo para har.


    “Dime.” dice, guiándonos a todos a primera habitación. Luego, mientras Cora le ha en una


    especie de jerga médica que no entiendo, Hank y yo ayudamos a subir a una mesa de exploración


    donde se acuesta boca abajo. Hank sisea cuando ve cantidad de sangre empapando su camisa y


    sus pantalones.


    Doy un paso atrás, agarrando fuertemente el portabebés de Rafe con ambas manos y finalmente


    tomándome un momento para mirar a mi hijo. él está quejándose tristemente, deseando que lo


    carguen y lo consuelen, pero estoy muy, muy agradecida de ver que esencialmente está ileso. Todo mi


    corazón se rompe cuando lo veo llorar, pero me resisto, sabiendo que Hank podría necesitar mi ayuda


    y que Rafe solo tiene que esperar.


    Vuelvo a mirar a Cora y observo cómo Hank se pone guantes de látex y luegoienza a quitarle


    ropa para poder ver herida. Lo veo respirar profundamente al principio y luego exhrlo lentamente


    mientrasienza a trabajar rápidamente.


    Mis ojos se dirigen a Cora cuandos enfermeras entran en habitación, listas para entrar en ión.


    Hank les exige rápidamente antes de mirarme.


    “E tenía razón”, me informa Hank con calma. “No es fatal, E”, dice, volviendo a su trabajo. “Quiero


    decir, es crítico. Tenemos que trabajar un poco, pero es una pu?da rtivamente superficial y el


    cuchillo no alcanzó sus órganos principales”.


    “Hank”, digo, sin aliento por preocupación mientras miro a mi hermana (con los ojos cerrados


    mientras está recostada en mesa, respirando levemente) y al médico que sé que puede salvarle


    vida. El médico cuyo corazón rompió hace tan poco tiempo. “Hank”, continúo, sacudiendo cabeza,


    “e está… está embarazada”.


    Hank se quedapletamente quieto y pálido mientras asim mis pbras, y casi puedo ver los


    pensamientos que pasan por su cabeza. Cora, Roger embarazada, e lo dejó porque es humana. Los


    humanos no pueden quedar embarazadas de un lobo.


    Sus ojos se vuelven hacia e cuando lo veo llegar a conclusión lógica, misma que hizo Cora:


    Pero en un instante estoy a sudo, con mano en su brazo. “Hank”, digo de nuevo, atrayendo su


    atención hacia mí mientras sacudo cabeza, “Entendido, padre”. Roger es el


    él me frunce el ce?o, confundido – “Eso es imposible, E -“


    Lentamente sacudo cabeza, deseando que me crea. “No tenemos explicación”, le digo, sosteniendo


    su mirada. “Pero Roger lo sintió, el bebé, es su sangre…” –


    Hank respira profundamente otra vez y se pasa bruscamente palma de mano por cara,


    ordenando los pensamientos. Luego se aleja de mí y les grita algo as enfermeras acerca de que


    traigan una máquina de ultrasonido aquí de inmediato.


    Se vuelve hacia mí. “?Sabes qué tan avanzada está?” pregunta, severo, y lo veo ocultando sus


    emociones sobre noticia, escondiéndose únicamente detrás de su identidad profesional.


    “No”, digo, sacudiendo cabeza, “um, ?no mucho? ?Tal vez… tal vez una semana después de


    ausencia de su período? Me encojo de hombros, confundida, “?No lo sé?”


    él asiente, satisfecho. “Con un embarazo de loba…” pero luego se vuelve hacia mí nuevamente,


    confundido, “espera, ?es siquiera un embarazo de loba?”


    Simplemente me encojo de hombros y sacudo cabeza; sinceramente, no lo sabemos. Hank suspira


    y mira fijamente, a mi hermana, quien creo que tal vez se ha quedado aturdida mientrass


    enfermeras continúan preparánd.


    “Si se tratara de un embarazo de loba”, dice Hank, cruzándose de brazos, “entonces sería lo


    suficientementergoo para detectar untido del corazón. Pero si el bebé es… ?humano? No lo


    sé, E”. Luego se vuelve hacia mí. “De cualquier manera”, dice, “el cuchillo no habría da?ado al ni?o.


    Pero su pérdida de sangre…”


    Suspira de nuevo, sacudiendo cabeza. “Haré todo lo que pueda”.


    Têxt ? N?velDrama.Org.


    “Gracias”, respiro, tomando una mano del portabebés de Rafe para pasar rápidamente un brazo


    alrededor de los hombros de Hank, dándole un peque?o apretón. Luego, sabiendo que a Hank no le


    gustan mucho los abrazos, me alejo y me acerco a una si contra pared para que pueda ponerse a


    trabajar.


    Hank me hace un gesto de asentimiento,prendiendo, y luego me ignora durante un buen rato.


    Observo todo mientras Hank y sus enfermeras trabajan rápida pero metódicamente para hacer lo que


    puedan por Cora. Sólo aparto vista para sacar al pobre Rafe de su portabebés yenzar a


    alimentarlo un poco, esperando que mi calidez y el consuelo de alimentación lo calmen. Y,


    francamente, porque familiaridad de rutina también me calmará.


    Cuando termina, Rafe eructa un poco y luego se queda dormido tranqumente en mis brazos, lo cual


    agradezco. Porque por mucho que amo a mi bebé, no puedo… realmente no puedo atenderlo con


    todo el amor que quiero darle mientras estoy tan preocupada por mi hermana.


    En algún momento se me acerca una enfermera muy amable y me pregunta si necesito algo.


    Recordandos instriones de Henry de no usar su teléfono para decirles a los ni?os dónde


    estamos – y de repente muy, muy preocupado por Henry y sintiéndome terriblemente culpable por no


    haberlo recordado hasta ahora – le pido un teléfono – cualquier teléfono. .


    Agradecida de poder ayudar, enfermera saca su teléfono del bolsillo trasero y me lo entrega.


    Rápidamente, escribo el número de Sinir en el cuadro de mensaje y le envío un mensaje de texto


    rápido.


    Es E. Cora está herida, pero estará bien. Rafe está bien. Estamos en Clínica, no pude ayuda.


    Ataron a mi lobo y a mi regalo cuando intentamos irnos. Hank está trabajando. Ven cuando puedas; ve


    primero con tu padre. No tengo idea si él está bien. Te amo.


    “Gracias”, le digo, devolviéndole el teléfono a enfermera y sonriéndole tantoo puedo.


    “?Necesitas que te diga si hay una respuesta?” pregunta, todavía ansiosa por hacer algo, cualquier


    cosa.


    “No lo habrá”, murmuro, volviendo mis ojos hacia mi hermana. La enfermera asiente y se marcha. E


    regresa un poco más tarde con algunas toallitas húmedas y una manta, y solo parpadeo antes


    toallitas por un segundo antes de reírme cuando me doy cuenta –


    Cuando me doy cuenta de que estoy cubierto de sangre. Me río un poco de lo absurdo de esto antes


    de agradecerle y tomarme un momento para limpiarme sangre que pueda de mi cara y brazos.


    Luego, envuelvo manta alrededor de mi bebé y de mí, y me recuesto en mi si para esperar.


    Porque eso es todo lo que puedo hacer ahora. Esperar. Mientras Hank hace lo que puede para salvar


    la vida de mi hermana, asío de su hijo.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)