Capítulo 302
#Capítulo 302 – Bautismo a luz de luna
“Bueno”, responde Henry, vte. “Cora y Roger verán profecía”.
Mi cara se desmorona un poco cuando me doy cuenta des implicaciones de esto. “?En realidad?
Injusto —dero, haciendo pucheros.
Henry se ríe un poco conmigo. “Esto los acercará más a él, les dará un vínculo”.
“Bueno”, suspiro, “quiero que tengan eso. Pero ?qué tipo de cosas aprendes? ?Lospartes con los
padres?
“Si lo deseas”, Henry se encoge de hombros. “Siempre lo hice. Y los padrinos de Sinir y Roger
compartieron conmigo, lo cual les agradecí”.
“?Qué te dijeron?” pregunto, curioso.
“Ese Sinir sería un gran líder de hombres”, dice Henry, mirando al bebé nuevamente, recordando
ramente a su bebé que se parecía tanto a este. “Eso no fue una sorpresa. Pero Roger, eso fue…”
Hago una pausa, curiosa y repentinamente fascinada. “?Que dijeron?”
él duda y luego me mira a los ojos. “Ni siquiera se lo conté a Roger. Pero me dijeron que su destino
dependía menos de quién era él y más de los hijos que engendraría. Los muchos ni?os que serían…”
aparta un poco mirada, tratando de ordenar sus pensamientos, “era difícil de entender. Pero algo
acerca de un grupo de ni?os extraordinarios que traerían mucha alegría al mundo”.
Se me da un vuelco el estómago ante esto, aunque me esfuerzo por mantenerlo fuera de mi cara.
Supongo que Cora tenía razón.
Ser padre es importante para Roger, incluso su destino. Y si Cora no puede darle hijos… Henry se
encuentra con mis ojos, tal vez entendiendo dirión de mis pensamientos. él toma mi mano,
“La diosa nos reg muchos misterios, E”, dice en voz baja. “No pienses demasiado en sus
mensajes, ya que a menudo se presentan de manera más sorprendente”.
–
“Tienes razón”, le digo, dándole una peque?a sonrisa, luchando contra mi propia decepción. Me siento
más erguida en mi si y le sonrío a mi bebé, que me mira con sus ojos muy abiertos, que apenas
empiezan a ponerse verdes. “Además, hoy se trata de este peque?o. Y su futuro”.
“Exactamente cierto”, dice Henry, mirándolo de nuevo. “Y su futuro es muy, muy brinte. Esto lo sé
con certeza”.
Nuestra casa se llena de gente más tarde esa noche, y mi corazón está a punto de estar al verlos a
todos, especialmente a Isabel, James y Sadie, a quienes creo que abracé durante quince minutos
completos cuando llegaron.
Desafortunadamente, no pude ponerme al día con ellos tantoo quería, ya que tengo que saludar a
todos nuestros invitados y presentarles a Rafe a sus nuevos amigos y familiares. Pero aún así, Isabel
y yo hacemos nes para tener unarga conversación a finales de esta semana antes de que Cora
se acerque a e y me gui?e un ojo para hacerme saber que tiene a nuestros visitantes en buenas
manos.
Estoy casi sin aliento por emoción y el estrés a medida que se acerca el momento. Ansioso me
enderezo
?Pero estuvo bien? Dios, no lo sé. Nunca antes había celebrado un bautismo de medianoche.
–
“Con calma”, dice Sinir, acercándose detrás de mí, luciendo hermoso con su esmoquin. él apoya
dos manos tranquilizadoras sobre mis hombros. “Todo está en orden, E; no es necesario que lo
microgestiones todo. Todo va bien”.
Me río y sacudo cabeza, agradecida de que mi pareja pueda leer mi mente en más de un sentido.
“Sólo quiero que todo salga bien, que todos se lo pasen bien y asegurarme de que todos pasen
suficiente tiempo con Rafe…”
“No es necesario”, me susurra al oído, y puedo sentirlo sonreír mientras lo hace. “No es necesario ser
todo para todos, problema. Están aquí para ayudarte. Podrías haber bajado en pijama diez minutos
antes de ceremonia, con vómito de bebé manchando tu camisa, y a nadie le habría importado.
“Me hubiera importado”, digo, volviéndome hacia él con los ojos muy abiertos. “?Puaj!”
él se ríe, atrayéndome para un beso rápido. “Lo que quiero decir, E, es que deberías calmarte y
disfrutar noche. Es tanto para nosotroso para él. Los invitados están felices de estar presentes
en fide”.
“Tienes razón”, murmuro, sonriendo contra susbios y luego mirando a mi bebé feliz en mis brazos.
“Necesito… vivir el momento”.
“Bien”, dice, pasando un brazo alrededor de mis hombros y avanzando hacia puerta. “Es bueno que
lo hayas descubierto ahora, porque es hora de irse”.
“?Oh!” Digo sorprendido, mirando a todos los que también corren hacia entrada, hacias dos
camias que esperan para llevarnos a todos al bosque. “?Oh, Domingo!” Digo, girando en sus
brazos y mirando hacia cocina. “?Nos acordamos del champán y de todass copas?”
“Empaquetado, E”, dice, mirándome con una peque?a sonrisa severa. “Detener. Dor. Disfrutar.”
Respiro profundamente y lo miro con los ojos muy abiertos, haciéndolo reír. “Voy a tratar de.
Realmente lo haré”.
él asiente y se inclina un poco para agarrar el asiento del coche de Rafe, que espera junto a puerta.
“Inténtalo, estaré aquí para ayudarte. Tenemos esto, peque?o amigo”.
Sonrío, me pongo de puntis y levanto cara para dar otro beso, feliz cuando mi pareja me obliga.
“Gracias, Dominic”, susurro, y luego salimos por puerta.
Al bosque.
Llegamos unos cuarenta minutos después y me emociona ver que nuestros invitados se lo están
pasando bien y que el bebé, mgrosamente, duerme profundamente en su si de auto. Me muerdo
elbio, esperando que se despierte para parte de dedicación real, aunque…
Bueno, supongo que no importa si está despierto o no. Cora y Roger tienen que hacer todo el trabajo,
Rafe sólo tiene que… estar allí.
Content protected by N?v/el(D)rama.Org.
“?Listo?” Dice Cora, inclinándose sobre el pasillo de camia y sonriéndome.
“?Eres?” Pregunto, levantandos cejas hacia e. E asiente con entusiasmo. Me inclino más cerca,
bajando voz.
Más lejos, aunque sé que es más un gesto que una forma eficaz de pasar un secreto en esta
furga llena de lobos con oído mejorado. “?Y ustedes dos?” Miro furtivamente a Rodger.
Cora me da un peque?o gesto feliz. “Estamos todos bien, E”, dice sonriendo. Entrecierro los ojos y
me pregunto si está mintiendo por mí. Mi hermana me lee mente y se ríe de mí. “?En serio!” dice con
entusiasmo. “Todo está bien. De todos modos, estamos aquí por Rafe”.
“Está bien”, digo, con los ojos todavía entrecerrados mientras me levanto yienzo a desabrochar a
Rafe de su si y lo levanto en mis brazos. Luego, en grupo, desembarcamos todos des furgas.
Un ascensor especial baja a Henry al suelo y, cuando me levanta el pulgar para hacerme saber que
está listo, todos nos adentramos en el bosque, preparándonos para dedicar a mi hijo a Diosa.