Capítulo 296
#Capítulo 296 – Primer chequeo
e
Cuando bajamos de ambncia, parece que nos espera todo un equipo de médicos. Les sonrío, un
poco ansiosa, mientras se adntan para pa?arnos al hospital y realizarnos toda nuestra batería
de controles. A mido siento a Sinir cambiar a su modo de protión Alfa, mirando a todos con
caut, mirando a cualquiera que se acerque a mí y al bebé.
Sonrío cuando lo noto, mirando su expresión severa y peligrosa, pero no lo disuado. Sinceramente,
me gusta un poco.
Nos escoltan rápidamente a una s privada donde Hank consulta rápidamente con un panel de
expertos y ramente solicita un montón de pruebas. Mientras trabaja, una sonrisa aparece en mi
rostro cuando veo a Cora girar
esquina.
“?Cora!” La mo, saludánd con mano, Rafe se agita en mis brazos. Sinir incluso mira a Cora
mientras se acerca, aunque e lenza una peque?a mirada curiosa que le haceprobar su
expresión.
“Lo siento”, murmura. “Me siento… protector”.
“Comprensible”, dice, sonriendo y alcanzando al bebé. “?Dónde está mi peque?o?”
“Heeeere”, canto, entregando con cuidado el peque?o bulto a su tía. Lo vestimos, antes de irnos, con
el peque?o saco de dormir color crema que habíamos metido en bolsa del hospital.Original from N?velDrama.Org.
“Cutieee”, arru Cora, sosteniendo al bebé cerca y mirando su carita. E le sonríe por un momento
antes de mirarme. “La primera noche va bien?”
Le cuento los detalles de nuestra primera noche mientras Sinir permanece firme a mido,
dejándomeunicarle todo. Mientras hablo, Hank y su equipoienzan a separarse, preparando
los diversos controles y tratamientos que recibiré hoy. Luego viene hacia nosotros.
“Está bien, E”, dice, dándome una sonrisa. “El n es que mi equipo y yo nos aseguremos de que
estés perfectamente sano. Y Cora y los suyos se asegurarán de que Rafe esté en plena forma. “Va a
tomar un tiempo, pero”, mira rápidamente a Sinir y se encoge de hombros, “pensé que sería mejor
comprobarlo todo, en lugar de escatimar”.
“Maldita sea,probarás todo ” , gru?e Sinir, cruzando los brazos sobre el pecho.
Lo miro y le pongo una mano en el brazo. “Necesitas calmarte, Dom”, murmuro, dándole una peque?a
sonrisa. Suspira y asiente, haciéndome reír. Puedo decir que está nervioso, luchando contra su instinto
de nuevo padre de hacer todo lo que pueda, absolutamente todo para proteger a su vulnerable pareja
y a su hijo recién nacido.
–
“Está bien”, dice Hank, sonriendo entre nosotros. “Estás en buenas manos”. Luego, asiente hacia Cora
y se detiene un momento para colocar una mano cálida en su espalda, entre los omótos. Parpadeo,
un poco sorprendida, cuando e simplemente asiente y se aleja un poco de su toque.
?Qué es esto? Pienso para mis adentros, un poco de felicidad creciendo en mi estómago. Pero luego
me reprendo por estar feliz de que pueda haber discordia en nueva rción de mi hermana. Eres el
equipo Cora, me recuerdo. Equipo Cora, lo que sea que eso signifique para e. De esedo estás.
Pero dentro de mí, mi peque?o lobo gira en un peque?o círculo engreído, empujándome para hacerme
saber que e,
Al menos sabe que me estoy mintiendo a mí mismo. Pero le doy un peque?o empujón a cambio y e
se acurruca, contenta de ver adónde va esto.
Unas horas más tarde, estoy durmiendo tranqumente en una cama de hospital, esperando los
resultados des pruebas. Rafe está en s de recién nacidos de aldo con otros bebés que
nacieron en el hospital ayer y hoy, aparentemente para ser monitoreados y para darme algo de tiempo
para descansar, pero encuentro que estoy inquieta sin él cerca de mí. Aun así, mi cuerpo exhausto
aprovecha el silencio y me encuentro adormdo dentro y fuera del sue?o.
Sinir, aparentemente, no tiene tantos escrúpulos en que el bebé esté fuera de habitación y ronca
ligeramente a mido.
Pero me despierto instantáneamente cuando puerta se abre y el Dr. Hank regresa a habitación.
“Lo siento”, dice, haciéndome una peque?a mueca. “No quise despertarte cuando probablemente
necesites dormir.
“No”, suspiro, colocando mi cabello detrás de mis orejas mientras escucho a Sinir dejar de roncar a
mido y sentarse en su si. “Está bien, de todos modos no dormí bien sin el bebé cerca”. Me encojo
de hombros. “Cosas de mamá”.
“Cosas de lobo también”, murmura Hank, acercándose a cama. “Es muy interesante: los estudios
han demostrado ques madres lobas duermen mejor si tienen contacto físico con sus hijos”. él mira
entre mi pareja y yo. “Es posible que ustedes dos quieran considerar sistemas de colecho en una
cama familiar”.
Sonrío ante idea y me giro hacia Sinir para ver qué piensa, pero él simplemente parpadea y me
mira con sue?o. E”, dice, “gastaste cientos de dres en moisés, ?ahora quieres poner al bebé en
la cama con nosotros?”
“?En el nido!” Exmo emocionado, apretando mis manos debajo de mi barbi con alegría. Sinir
murmura algo acerca de que somos lobos, no pájaros, pero lo ignoro y vuelvo mi atención a Hank.
Entonces, ?estoy bien? ?Puedo ir a casa?”
Levanta un portapapeles de debajo de mi cama, lee algunos de los informes médicos que hay allí y
luego asiente felizmente hacia mí. “Me alegra informarte que lo estás haciendo muy bien, E.
Sorprendentemente saludable, quizás más de lo que se puede esperar después de una experiencia de
parto traumática. Pero tal vez eso pueda atribuirse a… ?tu don? Oo sea que funcione”.
Asiento,prendiendo y aceptando el misterio talo es.
“
“Si tan solo todass madres tuvieran eso a un regalo así”, dice Hank, sonriéndome cálidamente.
“Eso sería una gran ayuda, ?no?”
Asiento, estoy de acuerdo de todo corazón, pero luego me quedo paralizado, de repente se me ocurre
una idea…
Pero me interrumpe puerta que se abre de nuevo y una enfermera entra en habitación con el
bebé.
Doy un peque?o grito de felicidad cuando veo a mi hijo y abro mis brazos hacia enfermera, deseosa
de volver a abrazarlo.
“Tiene hambre”, dice, sonriéndome. Le agradezco y acerco a mi hijo a mi pecho, preparándome para
alimentarlo nuevamente. Hank, un poco incómodo, se ara garganta y se aleja de mí para darme
privacidad.
“Entonces, si Cora te da el visto bueno para llevártelo”, continúa Hank, mirando al techo, “entonces
eres libre de irte. ?Y te veré en un par de semanas! Con eso, se gira hacia puerta, listo de nuevo.
irme sin reconocer que ha estado con nosotros nuevamente en uno de los momentos más aterradores
y traumáticos de mi vida, que se ha convertido en una persona importante para mí y que está saliendo
con mi hermana.
“Hank”, le mo antes de que pueda irse. Se vuelve hacia mí, curioso. Me tomo un momento para
mirarlo ramente a los ojos, esperando que pueda ver profundidad de mis cálidos sentimientos
hacia él. “Gracias, Hank”, digo sinceramente.
Entonces me sorprende llevándose una mano al corazón y haciéndome una peque?a reverencia, el
tipo de genuflexión que uno le haría a… bueno, a una reina. “Fue un cer”, murmura, con verdadera
calidez en su voz. Sinir y yo le devolvemos sonrisa y él se da vuelta para irse de nuevo.
Pero, una vez más, le devuelvo mada.
“?Madeja?”
Se detiene de nuevo en puerta y se vuelve hacia mí.
“?Cuáles son, precisamente”, pregunto con cuidado, “tus intenciones con mi hermana?”