Capítulo 271
#Capítulo 271 – Un grito en el bosque
e
Mi respiraciónienza a ser corta y rápida mientras presiono mi mano desesperadamente contra mi
estómago, buscando esa conexión en algún lugar dentro de mí. Pero sientoo si estuviera
agarrando el aire vacío, mis dedos buscando cualquier contacto, cualquier atadura, y salen vacíos.
“E”, murmura Sinir, apretando sus manos contra mi espalda. “Cálmate – los médicos dicen que
está bien, que todavía está con nosotros –”
“Aún con nosotros”, gru?o, apretando los dientes mientras trato de manifestar esa maldita conexión,
de hace aparecer incluso cuando tercamente se niega a presentarse. “?Cómo puede estar todavía
con nosotros si no puedo sentirlo?”
–
Sinir me vuelve a hacer car suavemente, un sonido suave y apresurado que, a pesar de mi
desesperación, me hace abrir los ojos y mirarlo. Mi miedo llega entonces, borrando mi ira y
frustración. “Dominico, ?qué significa?” Pregunto, mi voz tiem. “?Si el médico dice que tiidos
del corazón pero no podemos sentirlo?”
“No lo sé, E”, responde, su propia voz baja por preocupación y desesperación. “Pero vamos a
resolverlo, ?de acuerdo? ?Juntos?” él juntas cejas, preocupado, y me hace un gesto con cabeza,
rogándome que lo vea. “Por favor, cálmate. Lo pensaremos bien”.
Asiento rápidamente, moviendo cabeza en se?al de acuerdo y obligando a mi cuerpo a rjarse.
Sinir se mueve debajo de mí, cruzandos piernas en lugar de arrodirse, acercándome a su
regazo y acunándome contra su pecho. Apoyo mi cabeza contra él, obligándome a respirar lenta y
profundamente, dejando que su cálido aroma me arraigue en mi cuerpo.
Dios, ?cuánto tiempo hace que me fui? Tengo… recuerdos. Recuerdos de estar aquí, de bar, de
estar ens nubes y de los árboles… de entrar y salir de este lugar. Empujo mi mente hacia atrás y
recuerdo, de repente, el último lugar donde estuve.
En los escalones, con Cora, entregándole el regalo… viénd usarlo…
Me estremezco ante el recuerdo, sensación de ahogarme en el poder de mi madre, de todo eso
drenando de mí cuando se lo entregué a Cora, llevándome vida con él. Entonces miro a Dominic a
la cara y lo encuentro allí, listo, igualmente respirando pacíficamente. Espera.
“?Cora?” pregunto en voz baja.
él me saluda con cabeza, sonriendo un poco. “E está totalmente bien. El mundo está bien. Pero…
no te preocupes por eso, querida. Sólo preocúpate por ti”.
“Y Rafe”, murmuro, apoyando mi cabeza contra él y cerrando los ojos. Entonces vuelvo mi atención
hacia mi peque?o y se me parte el corazón. Dios, lo deseo tanto; lo he deseado tanto durante a?os y
a?os. Y en estos últimos meses de felicidad con Sinir, me he permitido imaginar un hermoso futuro.
Me lo imagino cubierto de salsa para pasta primera vez que prueba los espaguetis, me imagino sus
primeros pasos, me lo imagino jugando al béisbol con sus amigos…
Dios, pero ahora… idea de perderlo, de perder ese hermoso futuro, es tan horrible que apenas
puedo soportarlo. Siento que me encojo físicamente ante idea, acurrucándome más en los brazos
de Sinir mientras él me abraza con más fuerza, dejándome sentir el dolor pero también haciéndome
saber que él está aquí para ayudarme.
ayúdame a soportarlo.
Qué horrible, idea de que todo pudiera ser sólo un sue?o…
Mis ojos se abren de golpe ante eso. De repente me siento más derecho en los brazos de Sinir.
“?Qué?” pregunta, curioso, un poco asustado de que algo pueda estar mal.
“Un sue?o”, murmuro, mi mente dando vueltas mientras miro a nuestro alrededor. “Estamos en un
sue?o”. “Bueno, sí”, dice Sinir,o si fuera obvio. Pero aún no lo entiende.
“Y aquí”, continúo, ignorando su interrupción, “podemos hacer que suceda cualquier cosa que
queramos. ?Sí?” Sinir estudia mi rostro y no dice nada, dejándome continuar. “Y estás aquí”,
insisto, empezando a emocionarme ahora, “porque te invité. Porque te quería aquí”.
“?Sí?” Sinir confirma lentamente, todavía sin entender adónde quiero llegar con esto.
–
“?Entonces?” Digo, sonriendo ahora, emocionado. “?Y si invitamos al bebé aquí también? ?Hacerlo
real para que podamos abrazarlo y decirle cuánto lo queremos? Me trajiste de regreso ahora mismo,
me besaste, ?no podemos hacerlo con él? Al final pierdo un poco el hilo de mis pensamientos, pero no
me importa, ahora estoy demasiado emocionado. Esto va a funcionar –
Empiezo a levantarme del regazo de Sinir, lista para ponerme de pie, dirigirme al bosque y
encontrar a mi hijo, pero Sinir rápidamente me empuja hacia atrás.
“E”, duda, “no sé si funcionará…”
“?Qué?” Pregunto, girando para mirarlo y frunciendo el ce?o. “?Por qué no?”
–
él simplemente se encoge de hombros y me parpadea. “Simplemente… nunca había oído que esto
sucediera antes. Puedo entrar en tus sue?os porque soy tu pareja. Nunca he oído har de una
madre queparta su sue?o con su cachorro, ni siquiera estando embarazada.
Me burlo de él, poniendo los ojos en nco un poco. “Bueno, sólo porque no hayas oído har de él
no lo hace imposible…”
él se ríe de mí por un momento y luego me detengo, sonriéndole un poco. Creo que esto es por lo que
estamos luchando. Por el vínculo entre nosotros, por el tira y afloja, por el hecho de que estamos
sentados en un sue?o, en medio de una tragedia, que probablemente me esté muriendo y de alguna
manera sigo poniendo los ojos en nco hacia él y haciendo él se ríe.
Sinir me saluda con cabeza, sus ojos fijos en los míos, y sé que lo entiendepletamente. Que
él también lo entienda. ?Eso es esto entre nosotros? Vale pena probar cualquier cosa para poder
comparti con nuestro hijo.
“Está bien”, dice, presionando un beso rápido en mi boca. “Dirige el camino, problema. Estás a cargo
ahora.”
Asiento, afirmo esto, y me levanto de su regazo y me pongo de pie, desempolvando mis faldas y
mirando alrededor del bosque. Se levanta a mido, su masa tan firme y segura en este estado de
sue?oo lo es en vida real. Me cepillo el pelo detrás de oreja y miro a mi alrededor,
preguntándome por dónde empezar.
–
“Um”, dudo, mirándolo. “Cuando estaba ens nubes, ?qué hiciste? Llegar
?Quieres que vuelva?
“Te mé”, responde, sonriéndome. “Y, característicamente, me ignoraste. Hasta que te grité que
volvieras.
Arrugo cara con disgusto ante esto. “Bueno, no voy a gritarle a mi hijo primera vez que lo vea”,
murmuro, alejándome de él y explorando el bosque. “Pero el mado… no es un mal lugar para
comenzar”.
”
Luego, sintiéndome un poco tonta, pero creyendo en ello de todos modos, me llevos manos a
boca ys ahueco a cadado. “?Rafe!” mo, mi voz resuena más fuerte en el sue?o de lo que
pensé. “Rafe, ?dónde estás bebé? ?Mamá quiere verte!
Ambos esperamos un segundo, conteniendo respiración, pero nada. El bosque incluso consiente en
quedarse en silencio,o para dejarnos oír con mayor ridad. Pero aún así, ni un sonido.
Content protected by N?v/el(D)rama.Org.
“Inténtalo”, murmuro, empujando a Sinir con el codo. “Eres más ruidoso que yo. ”
“Soy más ruidoso que todos”, responde, llevándoses manos a boca y luego él también grita hacia
el bosque. “?Rafa! ?Vamos, hijo! Escucho el sonido reverberando en los árboles y contengo
respiración, esperando con todas mis fuerzas…
Aún nada. “Sigue adnte”, le susurro a Sinir, mirándolo y luego cerrando los ojos. Sinir
obedece, ma dulcemente a nuestro chico y le dice que lo estamos buscando, que lo queremos, que
estamos ansiosos por conocerlo. Y mientras lo hace, quiero que sea real, exijo que el sue?o le haga
espacio, lloro por él con cada pedazo de
Y justo cuando siento que no puedo soportarlo más, siento…
Sólo el más mínimo tirón.
Y en el bosque suena el nto de un bebé.