Capítulo 262
Sinir
Maldita sea, pienso, mirando a mi alrededor el cuartel general instdo apresuradamente que parece
poco más que una mesa desvencijada rodeada de lobos ansiosos. Si esto no es el infierno, entonces
no sé qué es. Llegamos as afueras de capital hace días y nos instmos aquí, en un almacén
abandonado que Damon no se molestó en proteger porque no vale pena dedicarle tiempo.
–
Un error, creo, uno de los muchos que estáetiendo. El hecho es que Damió un gran
paso en falso al revr el secreto de nuestro ser a los humanos; creo que esperaba intimidarlos con
miedo, tomar el control de sus recursos y usarlos contra los míos. Lo que no esperaba era que los
humanos se atrincheraran y contraatacaran. Y ahora, su ejército está luchando en dos frentes, contra
los humanos y contra mí, al máximo. Ser arrastrado en dos diriones le hace perder cosas,o
este almacén en el límite de su territorio, en el que pudimos crnos e instrnos.
–
Aún así, mirando a mi alrededor, no se parece en nada a calidad del alojamiento a que estoy
acostumbrado. Las paredes se están desmoronando, el techo se ha caído en algunos lugares ys
vigas oxidadas que quedan parecen listas para caerse en cualquier momento. Mi lobo gru?e dentro de
mí, caminando tristemente. Pongamos esto en marcha, gru?e, tenemos que volver con e – tenemos
que llegar con el bebé –
–
“Lo sé”, murmuro para mis adentros en voz alta, enojado. Maldita sea, lo sé. No necesito que mi lobo
dentro de mí me rega?e constantemente por eso. Mi mente está en e cada minuto, mi hermosa
compa?era, con su cabello dorado rosa y esa sonrisa problemática. Dios, qué podría hacerle a esos
Cierro los ojos con fuerza, obligando a mi mente a volver al tema en cuestión y apretando los dientes
casi hasta convertirlos en polvo mientras descarto estos pensamientos de lo que le voy a hacer a mi
pareja en el momento en que tenga en mis brazos nuevamente. Esto es mejor, al menos, que los
pensamientos de lo que puede salir mal si e no está a mido en todo momento, pero…
–
Maldita sea. Respiro profundamente y abro los ojos, obligándome a mirar los mapas tácticos sobre
mesa frente a mí. Todo esto sería mucho más fácil si e estuviera aquí conmigo, para poder
protege. No soporto que e esté lejos. Dentro de mí, mi lobo da un peque?o aullido de acuerdo. él
también quiere de vuelta, quiere cerca.
“Se?or”, dice James, caminando hacia mesa donde consulto con un pu?ado de otros Alfas. La
misión está en marcha. Estamos listos para continuar”.
Respiro profundamente, me levanto de mesa y miro a los hombres que me rodean. Está bien,
todos”, espeto. “Este es el gran impulso. Nuestra única oportunidad para aprovechar el elemento
sorpresa. ?Estamos listos?”
Llevamos días trabajando en este n, armándolo pieza por pieza. Todo tiene que suceder así pero…
?si funciona? Podríamos tomar ciudad al anochecer.
A mi alrededor, todos los Alfas asienten. Todo en su lugar, todos listos, es hora y hora cero.
atacar.
“La velocidad de Diosa, entonces”, gru?í, mis cejas bajaron y mis ojos iluminados con el fuego de
“
lobo dentro de mí. “Y buena suerte.”
Con eso, todos entran en ión. Y guerra realmenteienza.
3era persona
Damon está parado en cabecera de mesa vacía en su s de juntas, con los brazos cruzados y
la mirada fija en puerta. Su ojo izquierdo se mueve levemente con intensidad de su mirada. En
cualquier momento, piensa, casi deseando que se abra puerta para que sus nes finalmente
puedan hacerse realidad.
Recibió un mensaje esta ma?ana de su aliado.
Lo tenemos.
Eso es todo lo que decía, pero eso era todo lo que necesitaba oír. Sabía que podía utilizar tonta
confianza de Sinir en sus supuestos aliados en su contra. Que bastaría un soborno bien colocado y
todos sus soldaditos caerían uno a uno. Como dominó.
Mientras el príncipe mira fijamente, puertaienza a abrirse. Con eso, sonrisa de Damon crece.
“Bienvenido, Kieran”, ronronea Damon, escaneando rápidamente el grupo que ve frente a él. “Es un
cer verte en esta… ocasión trascendental”.
“Mi príncipe”, responde Kieran, haciéndole una profunda reverencia.
“Rey, ahora”, gru?e Damon, mirando al débil Alfa a quien le ha prometido un reino. Prometido, piensa
Damon, pero aún no cumplido. Sonríe ante su propia astucia, sabiendo que esto es sólo elienzo
de sus nes.
“Rey cuando seas coronado”, responde Kieran de manera uniforme, entrando a habitación. “?Hasta
entonces? Príncipe”
–
“Formalidades”, espeta Damon, observando al resto del grupo de Kieran filtrarse. Guardias, en su
mayoría – los suyos, asío los de Kieran – el hombre estúpido había insistido en tener su propio
grupo – pero… ahí. La sonrisa de Damon bri cuando ve a Alpha Sinir siendo arrastrado a
habitación, sus enormes hombros luchando contras cadenas que lo rodean, contras esposas
detrás de su espalda.
Los guardias hacen avanzar a Sinir y lo arrojan al suelo a los pies de Damon.
“Bueno, bueno”, bromea Demon, su cruel sonrisa muestra todos sus malvados dientes. “Cómo han
caído los poderosos”.
Sinir lo mira desde su lugar de rodis, gritando algunas maldiciones que son amortiguadas por su
mordaza. Damon simplemente se ríe, bajando su rostro para que quede casi al mismo nivel que el de
Sinir.
“?No desearías”, se bu Damon suavemente, “haber dodo rodi hace semanas? ?Cuándo
tuviste oportunidad? Todo esto podría haberse evitado. Habrías sido poderoso bajo mi gobierno.
Cómodo. En paz. ?Y ahora? Ahora lo has perdido todo”.
Original from N?velDrama.Org.
Sinir mira a Damono si esa mirada pudiera quemarlo. Como si pudiera prenderle fuego con
sólo fuerza de sus ojos. Damon simplemente se ríe, enderezándose y sacudiendo cabeza hacia el
hombre.
“No me gusta esto”, insiste Kieran, mirando ansiosamente alrededor de habitación, atrayendo
mirada de Damon hacia él. “Matarlo así, no creo que tenga el efecto que crees”.
“Córtale cabeza a serpiente”, responde Damon con voz áspera. “Y el cuerpo…”, dibuja una mano
en el aire y luego deja caer sin fuerzas a su costado. “Morir.”
“No creo que aquí funcione así”, refuta Kieran, sacudiendo cabeza. “No eso contigo, con un
líder ante el cual todos se inclinan. Ens últimas semanas, Sinir ha unido a muchos a su causa, los
ha convencido de moralidad de su posición. Si lo matas aquí”, Kieran mira seriamente a Damon,
esperando que lo entienda. “Otro simplemente se levantará para ocupar su lugar. Quizás deberías
dejarlo ir o mantenerlo prisionero. No hagas un mártir para que ellos se reúnan”.
“Nunca”, gru?e Damon, mirando a Kieran. “Morirá hoy, solidificando mi posicióno Rey. Y si
vuelves a sugerir alguna alternativa, irás con él. ?Estoy ro? La última pbra es un gru?ido horrible
que provoca escalofríos por columna de Kieran. Sus ojos se agrandan mientras da un paso atrás,
ramente creyéndole a Damon. “Además”, continúa Damon, mirando hacia su premio, disfrutando de
cómo se ve Sinir de rodis. “Voy a disfrutar matando a este. Y no queremos quitarme nada de
diversión. He estado privado durante tanto tiempo”.
Damon se toma su tiempo para sacar un cuchillo de hoja malvada de su cinturón y presionarlo cerca
de garganta de Sinir. “Después de todo”, susurra, lo suficientemente bajoo para que Sinir
sea el único que pueda oír. “Ha pasado tanto tiempo desde que maté a tu primer oficial. Y luego te
llevaré. Y luego, cuando termine, llevaré este cuchillo al lindo cuello de tu nuevopa?ero. Y beberé
la sangre que derrame con e”.
Un gru?ido amenazador sale de garganta de Sinir cuando escucha esta amenaza. A medida que
el cuchillo se acerca, una s gota de sangreienza a gotear por su cuello.