17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 261

Cap铆tulo 261

    Capítulo 261


    #Capítulo 261 – E va al desierto


    e


    En oscuridad de trastienda, Regina nos ordena que nos desnudemos y luego nos entrega dos


    túnicas toscas que nos ponemos sobre cabeza, apenas más que sacos de patatas nqueados con


    cuello vuelto y mangasrgas.


    “?Es esto parte de ceremonia?” Pregunto, con curiosidad y sin gustarme sensación de t en


    mi piel. Honestamente, dadas mis opciones, prefiero usar los leggings y camisa senci con que


    llegué.


    “No”, responde Regina, mirándome fijamente, sin una pizca de emoción en su rostro. “Simplemente te


    mantendrá fresco en el calor del desierto. Pero tu desnudez debajo”, se?, dejando que sus ojos


    recorran mi peque?o cuerpo debajo de mi bata, “eso es para honrar a diosa. Cuando realices


    ceremonia, deberás estar desnudo ante luna. No puedes traer nada contigo de tu vida terrenal”.


    Paso mis dedos ligeramente sobre marca de remo entre mi cuello y mi hombro, de repente me


    alegro de que los lobos no hagan anillos de boda. No estoy seguro de poder dejar atrás este recuerdo


    de mi pareja, ni siquiera para exponerme ante Diosa. Mis dedos se mueven nuevamente hacia mi


    estómago y miro nuevamente hacia hinchazón de mi hijo.


    “?Importará?” Pregunto, de repente mirando a Regina. “?Que mi hijo es un ni?o? Como si no se


    permitieran ni?os en este viaje.


    _??


    Regina sonríe levemente, acercándose y poniendo una mano en mi meji. Me detengo a mitad de


    frase, sorprendida de ve expresar alguna emoción positiva.


    “Mientras él está dentro de ti, es parte de ti y parte del ciclo sagrado de feminidad. Estará a salvo,


    ni?a, no tengas miedo”. Sus ojos se arrugan un poco mientras su sonrisa se profundiza. “?Un ni?o,


    entonces? Qué maravilloso. Una bendición para el reino”.


    Me uno a e para sonreír y asiento levemente. Una verdadera bendición, aunque admito que


    realmente no había pensado en su papel en el reino. Pero si Sinir ganara esta guerra, entonces él


    sería rey y su hijo…


    Bien. Preguntas para otro día. Mi lobo aú dentro de mí, de alguna manera sintiendo que no necesito


    movernos.


    “El sol está cayendo”, dera Regina, quitando su mano de mi cara y caminando hacia otra puerta al


    otrodo de habitación. “Es tiempo de irse.” Con eso, abre puerta de par en par, revndo el


    desierto dorado más allá. “Empecemos.”


    Cora y yo nos miramos y luego, juntos, cruzamos puerta.


    Cora, Regina y yo caminamos pors arenas ncas del desierto, que ahora brin de color naranja a


    la luz del sol poniente. Es una vista increíble, forma en que todo el paisaje parece adoptar


    naturaleza del sol, brinte, caliente y vivo. Lo miro con admiración, preguntándome si será el sol


    dando su último espectáculo antes de que luna ocupe su lugaro reina de noche.


    Camino al frente del grupo. Regina es, ticamente, nuestra líder, pero ahora soy yo que tiene el


    vínculo del alma con Diosa, con mi madre. Sacudo cabeza, todavía maravillándome por ese


    hecho. Siempre me había preguntado quién era mi madre y nunca, jamás, se me había ocurrido esta


    posibilidad. Mientras caminamos y el sol da su último descenso bajo el horizonte, mi mano


    nuevamente se dirige a mi estómago.


    ?Hará alguna diferencia en vida de mi hijo tener una diosao abu?


    ?él también tendrá poderes?


    ?Y cuáles fueron los míos?


    Suspiro, sabiendo que tendré respuestas muy pronto, peros quiero ahora, ahora, para poder salir de


    este áspero saco de patatas, alejarme de este lugar y volver a Sinir. Mi lobo da un peque?o revuelo


    inquieto dentro de mí, queriendo estar con él, en sus brazos, oliendo su delicioso aroma…


    “E”, advierte Regina en voz baja. “Prestar atención.”


    Le hago una peque?a mueca de disculpa y miro a mi alrededor, dándome cuenta de que hemos


    llegado a cima de una duna y que el desierto se extiende debajo de nosotros. La noche cayó sin que


    me diera cuenta y sobre nosotros, extendiéndose enorme sobre el cielo, cuelga una luna llena.


    “Somos suertudos.” Regina murmura, mirándolo. Cora y yo seguimos su mirada. “La luna llena


    fortalecerá conexión”.


    “Esto es todo”, dero, asintiendo con certeza. No sé cómo lo sé, pero lo sé. Lo siento, en mis huesos


    y en mi estómago. Dentro de mí, mi lobo gira en círculo y se acurruca, alerta pero contento. Hemos


    llegado al lugar donde se supone que debemos estar. Doy una peque?a vuelta, maravillándome ante


    el desierto teado que se extiende a nuestro alrededor,s sombras des dunas de color púrpura y


    azul parabinar con riqueza del cielo aterciopdo. Es una vista increíble. Me pregunto, de


    paso, cuántos habrán tenido oportunidad de verlo. Por un breve momento me siento bendecido.


    “?Que hacemos ahora?” Pregunta Cora, mirando también a su alrededor. Por más hermoso que sea,


    estamos en un lugar vacío. Aquí no hay nada que ver con ningún script sobre qué hacer a


    continuación.


    “Siéntate”, instruye Regina, quitándose prenda por cabeza con un solo movimiento elegante y


    extendiénd en el suelo. Luego, dos piernas debajo de e y se sienta pacientemente sobre él.


    Esperar.”


    Arrugo nariz ante idea de esperar. Aunque sé que aquí es donde necesito estar y mi lobo está


    tranquilo dentro de mí, todavía quiero estar en casa entre sus brazos.


    –


    “E”, advierte Regina de nuevo, dándome una mirada severa. Le frunzo el ce?o. ?Cómo supo lo que


    estaba pensando? “Concentrarse.”


    Suspiro y asiento, sabiendo que tengo un trabajo que hacer. Luego, me pongo el saco de patatas


    sobre cabeza y lo extiendo sobre el soporte antes de arrodirme encima. Coloco mis manos sobre


    mis muslos, sentando mi trasero sobre mis talones. Cora se sienta a mido sobre su propio trozo de


    t, mira luna y yo cierro los ojos, ralentizando mi respiración. Realmente no soy alguien que


    medite, ?quién tiene tiempo para eso? – pero sé, de alguna manera, que esto es lo que necesito


    hacer.


    “Respira”, me instruye Regina, y empiezo a respirar profundamente, dejando que mi mente llegue a su


    estado más básico, tratando de arar todos mis pensamientos y dejar espacio para que Diosa


    haga su trabajo.


    Pasa un minuto antes de que note un cambio. Pero entonces, lentamente, en oscuridad de mis ojos


    cerrados,o en parte posterior de mis párpados, una peque?a luz violetaienza a brir.


    Apenas lo noto, lo registroo extra?o, hasta queienza a palpitar ligeramente y luego se


    extiende. El crecimiento es lento, solo un minuto a vez, pero, finalmente, luz violeta se apodera


    del espacio de toda mi visión interna.


    Y luego, jadeo.


    Dentro de mi cabeza, mi mente, mi cuerpo, siento el calor estremecedor del amor de mi madre. Y es


    un


    cosa increíble, porque es un amor por mí, específicamente, pero también, de alguna manera, un amor


    por todos. Estoy lleno de ello, del amor incesante de mi madre, del amor de una madre por su hijo, de


    la dedicación de una luna a tierra alrededor de cual orbita.


    Y entonces, muy de repente, lo sé. Entiendo. Tengo todo lo que necesito, dentro de mí.


    Cuando abro los ojos, veo a Regina todavía sentada en silencio con los ojos cerrados. Cora, sin


    embargo, me mira estupefacta.


    “E”, susurra. “Estás… estás brindo”.


    Please check at N/?vel(D)rama.Org.


    Le sonrío y miro mis brazos, de alguna manera no me sorprende ver que estoy brindo, o brindo, o


    algo así. Con una gloriosa luz nca teada.


    “Genial”, murmuro, admirándolo. Luego, miro a mi hermana. “?Estas listo para ir?”


    “?Es… es eso?” pregunta, vte. “?Sabeso… qué hacer?”


    Asiento y mi sonrisa crece. “Sí, es mucho más simple de lo que pensé que sería”. Luego, me levanto,


    sacudo mi saco y me lo pongo de nuevo en cabeza.


    Entonces doy unos pasos hacia Cora, pero una repentina  de mareo me alcanza en el momento en


    que lo hago. Cora se pone de pie en un instante, Regina a sudo, y yo tropiezo en los brazos de


    Cora, sintiendo que se me corta el aliento.


    “Oh, Dios mío”, murmuro, mirando a Regina. “Siento que… ?por qué estoy tan débil?”


    “La ceremonia te ha agotado”, advierte Regina, “debes tener cuidado”. Luego, se vuelve hacia Cora.


    “Ven, debemos lleva de regreso a tu barco. El tiempo es corto”.


    “


    Con eso, Regina se agacha debajo de mi brazo, envolviéndolo alrededor de su hombro, soportando mi


    peso. Cora, de mi otrodo, hace lo mismo. Juntosenzamos el viaje de regreso y me horroriza


    descubrir que cada paso es una lucha para mí.


    Peor aún, por mucho que lo busco… no puedo sentir mi vínculo con Rafe. No en cualquier lugar.


    Queridos lectores, gracias por pasar y leer esta historia. Espero que lo hayan disfrutado. Estoy


    haciendo todo lo posible para actualizar lo antes posible. Te agradeceré que explores mis otras


    historias también. Siga mi jodida página Caroline, historia anterior y el grupo Caroline, historia


    anterior, si desea conversar o mantenerse actualizado sobre mi horario de escritura. Atentamente,


    Caroline, historia anterior.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)