Capítulo 222
#Capítulo 222 – Comienza cumbre
e
Manos cálidas recorren mi piel desnuda mientras me despierto, trazando curva de mi vientre,
delineando forma de mis senos. La lectura de Sinir es lenta y constante, y no pretende despertar,
sino simplemente explorar. Mi espalda está pegada a su pecho y sus anchos hombros ofrecen un
apoyo infinito para mi dolorida columna.
Su cálida voz retumba en mi oído, pero rápidamente me doy cuenta de que no me está hando. “Las
ciudades eran magníficas”. Dera en un tono tranquilo, casi reverente. “Ojalá hubieras podido verlos,
pero te prometo que algún día te llevaré a ti y a tu mami. Tenían cosas que nunca imaginé que fueran
reales: territorios enteros impulsados por Vanarium sin necesidad debustible y automóviles que
pueden transformarse en barcos o aviones en un abrir y cerrar de ojos”.
“Tu tío Gabriel es inteligente pero también un poco anticuado: algunos de sus Alfa están mucho más
interesados en mostrar sus innovaciones que en celebrar su historia”. Sinir continúa acariciando mi
barriga mientras el bebé revolotea en respuesta, sin entenders pbras de su padre, pero amando
el sonido de su voz y sin querer que termine.
Tampoco quiero que Sinir se detenga, así que finjo que todavía estoy dormido. Al mismo tiempo, mi
vejiga me grita que me levante y el ruido de mi estómago no se queda atrás. “Cuando seas grande,
todos viviremos en un mundo muy diferente”, continúa mipa?ero. “Es emocionante imaginar hasta
dónde habrán llegado sociedad y tología… y también desalentador. Pero hay algunas cosas
que son realmente eternas y te ense?aré todo sobre es. Cómo contrr tu poder; cómo cazar y
sobrevivir en todo tipo de clima; cómo rastrear un objetivo y lucharo hombre y lobo”.
Sinir hace una pausa pensativa y por un momento creo que me ha descubierto, pero luego continúa
como antes. “Cómo confiar en los instintos de tu lobo y liderar con tu corazón y tu cabeza, asío
con tu fuerza”. Una nota grave entra en sus graves profundos y, de repente, siento que unos colmillos
afdos raspan curva de mi cuello. “?Cómo saber cuándo conociste a tu pareja y qué hacer con e
cuando hace travesuras,o fingir?”. estar dormida para que pueda escuchar a escondidas tus
conversaciones con tu cachorro”.
Jadeo y me río cuando sus dedosienzan a hacerme cosquis en los costados,s sensaciones
se apoderan de mí antes de que termine de procesar sus pbras. Mis ojos se abren de golpe y trato
de alejarme del astuto lobo, que me sonríe triunfalmente. “?De verdad pensaste que no podía decirlo,
problema?” él canta, mordisqueando mi hombro mientras su voz de lobo canta Mío en mi cabeza.
La alegría florece en mi pecho en respuesta al humor juguetón de mipa?ero; rara vez hace el
tonto, a pesar de que es uno de mis aspectos favoritos de su personalidad. No quiero que diversión
termine para ninguno de los dos, pero el pellizco persistente en parte inferior de mi abdomen se
hace más agudo cuanto más río.
“?Dominico para! ?Tengo que orinar!” Chillo, todavía tratando de escapar de sus manos.
“Deberías haber pensado en eso antes, peque?o lobo”. Bromea, risa vibra en su pecho. “?Nunca te
alejarás de mí ahora!”
Se me escapa un peque?o hilo de orina y empiezo a tener verdadero miedo de mojar cama. ?El
nido! Mi lobo llora ansiosamente: ?Mi nido no! ?Lo arruinará! Sinir siente mi pánico y finalmente se
da por vencido, ayudándome a encontrar mis pies y enviándome al ba?o con un juguetón golpe en mi
trasero (todavía dolorido). Grito pero salgo corriendo, y cuando termino mis asuntos y regreso,
inmovilizo a mi pareja con mi mirada más feroz. “Espero que sepas que nunca te perdonaré si me
haces manchar mi hermoso nido”. Gru?o en advertencia, colocando mis manos en mis caderas. “El
control de mi vejiga pende de un hilo y solo empeorará a medida que avance el embarazo”.
Sinir frunce el ce?o, considerandos almohadas revueltas ys mantas desali?adas: evidencia de
su crimen, incluso si estuvo cerca. “Lo siento bebé, no estaba pensando en el nido”. Confiesa,
levantándose de cama y alcanzando mi cuerpo fuertemente herido. “Me dejé llevar un poco. Me
encanta oírte reír”.
Enfurru?ada, de m gana me dejo abrazar, pero no me rjo contra él hasta queienza a
ronronear. “Bueno, me gusta reírme contigo y me gustó escucharte har con Rafe”. Hago un
puchero, “no cuentao escuchas ndestinas cuando persona con que estás hando vive
dentro de mí, ?sabes?”.
“Lo sé.” Canturrea, en un tonoprensivo que me dice que siente exactamente lo vulnerable que me
siento. “Pobrecito amigo, no estaba jugando limpio”.
“Está bien.” Suspiro, acariciando su pecho y respirando su amado aroma. Nos quedamos así durante
unrgo momento, simplemente abrazados, robándonos un momento más en medio del caos que se
avecina.
“?Estás listo para hoy?” Sinir pregunta después de un rato, refiriéndose a inminente cumbre.
“No precisamente.” Yo confieso. “No estoy seguro de qué esperar. Recuerdo algunos de los detalles
quepartiste sobre tus visitas, pero fueron muchísimos. Además,s delegaciones son tan grandes
que necesitaré una hoja de referencia para mantenes todas en orden.
“Gabriel y su personal serán nuestras hojas de trucos vivientes”. Sinirparte, sin parecer tan
preocupadoo yo. “Es demasiado para que una s persona pueda seguirle pista y, de todos
modos, ni siquiera llegué a todos los paquetes. Algunas de estas reuniones se llevarán a cabo de
manerapletamente fría y es muy probable que el bombardeo haya socavado o alterados
conversaciones que tuve”.
“?Crees que será menos probable que nos ayuden si creen que nuestra presencia aquí los amenaza?”
Supongo, sabiendo que debería empezar a vestirme – o al menos alimentarme, pero sin querer
moverme del abrazo de mi pareja.
“Esa es una posibilidad muy real, y situación con el pacto de secreto no ayuda”. Respondió,
sonando tenso. “No estoy seguro de que no deberíamos haberlos mado a todos a cumbre en frío;
muchas cosas han cambiado desde queencé mi viaje”.
“En lo que a mí respecta, no creo que invertir más tiempo y esfuerzo en construir rciones sea nunca
un error”. Ofrezco, besando uno de sus musculosos pectorales. “Al menos saben lo que representas y
cómo operas, y tienes un sentido más fuerte de sus personajes”.
Sinir ronronea en agradecimiento y besa mi cabello. “Simplemente odio pensar que podríamos
haber perdido un tiempo valioso. Me mata cuánto tiempo está tomando esto”.
“Solo ha pasado un mes”. Le recuerdo suavemente. “Parecen siglos porque sientes cada pérdida de
vidas en tu propia conciencia, pero mayoría des guerras tardan a?os en gestarse. Estás haciendo
todo lo que puedes, Dominic. Y tu dedicación es lo que te convierte en un gran líder”.
“?Incluso si me roborgas tardes para acostarme en cama con mi pareja y darle cer hasta
deja ena?” Bromea, mordisqueándome el lóbulo de oreja.
“Incluso entonces.” Sonrío contra su hombro, sólo una peque?a duda se desliza en mis pensamientos.
“?Te arrepientes?”
“Me agoniza cada segundo que no dedico a guerra”. él admite: “Pero sé que es necesario seguir
adnte y tampoco cambiaría ese tiempo por nada”.
“Bien.” Promo, apretándolo aún más fuerte que antes. “Yo tampoco.”
_________________
Un rato después estoy parada en uno de los opulentos salones del Rey, retocándome el pelo frente al
espejo. Cora entra y examina habitación con mirada de águ. Parece que está buscando algo, pero
su rostro se desmorona cuandopleta su estudio y sus ojos se detienen en mí.
“?Me veo tan mal?” Bromeo, preguntándome si no está buscando a cierto Beta guapo.
E parpadea y adopta una sonrisa. “No, te ves maravillosa”. E expresa, se?ndo mi vestido
premamá hasta el suelo. Es más formal que cualquier cosa que usaría normalmente, pero tengo que
admitir que t es divina y me siento libre y segura con e.
Entonces entran Sinir, Henry y Gabriel, y mi hermana dirige mirada hacia los recién llegados,
luciendo esperanzada una vez más. De nuevo parece decepcionada y me siento un poco mareado al
saber que definitivamente no es tan indiferente hacia Rogero deja entrever.
“Están aproximadamente a media hora de distancia”. anuncia Gabriel, mirando a nuestro peque?o
grupo con aprobación. “Mi jefe de personal me asegura que todo está listo, así que por ahora es sólo
un juego de espera”.
“Pero todavía no hemos llegado todos”, objeta Cora, sonrojándose. “?Estamos?”
Sinir intercambia una mirada deplicidad conmigo. “Mi hermano llegará pronto. Al parecer, los
transportes de refugiados acaban de aterrizar hace un rato”.
“?Ya ha tenido tiempo de darte un informe?” Henry pregunta con curiosidad.
Huelo a Roger un momento antes de que entre y observo con ávido interés cómo Cora se sobresalta y
luego se da vuelta cuando se abre puerta, fingiendo no darse cuenta de llegada del hombre. “Lo
daré ahora”. Roger dice a modo de saludo. “Y me temo que no es bueno”.
“Dinos.” Sinir le ordena, extendiéndome un brazo. Lo hago, sin importarme citación mandona
porque sé que es una se?al de su preocupación. Así que cruzo pista y me hundo en su regazo justo
a tiempo para que Roger me dé noticia.
“Es un caos absoluto”. Roger suspira, saca su teléfono y presiona algunos botones. De repente
aparecen imágenes en panta del televisor y mi corazón se desploma al ver interminable
multitud de cambiaformas pulndo por los aviones de transporte. “Hay demasiados de ellos y pocos
de nosotros. Cualquier concepto de seguridad es imposible en el estado actual. Organizar el proceso
significaría enviar tropas, y tengo terrible sensación de que esto es exactamente lo que Damon está
esperando”.
Todavía estamos tratando de lidiar con magnitud de crisis cuandos campanasienzan a
sonar en todo el castillo, se?ndo el final de nuestra discusión, sin importar cuán urgente siga
siendo.
N?velDrama.Org is the owner.
Los Alfas han llegado.