17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 221

Cap铆tulo 221

    Capítulo 221


    #Capítulo 222 – Comienza cumbre


    3era persona


    James se quedó hdo, mirando a Isabel en estado de shock y asombro. “?Has en serio?”


    Preguntó, no queriendo hacerse ilusiones por si todo era una broma, o alguna prueba extra?a.


    Isabel solo se sonrojó yenzó a retroceder. “Yo… bueno, solo pensé… quiero decir, tartamudeó,


    mirando a cualquier parte menos a él. “Lo siento, fue una tontería.


    idea. Le tienes tanto cari?o que no sé lo que estaba pensando…


    “Por supuesto que quiero.” James interrumpió, deseando tanto abraza que le dolía, pero


    conformándose con una mano firme en su hombro. “Diosa Isabel, nada me encantaría más”.


    “?En realidad?” Isabel chilló, una sonrisa trém se extendió por sus rasgos.


    “Con todo mi corazón.” Confirmó James, miránd con una mirada feroz. “Pero tengo que advertirte”.


    “?Acerca de?” Preguntó, quedándose quieta.


    “No voy a conformarme solo con Sadie”. James le informó severamente. “Los quiero a ambos. Estaba


    dispuesto a esperar -para luchar por ti- pero debes entender que permitirme vincrme con e de


    esta manera cambiarás cosas. No habrá forma de deshacerse de mí ahora”.


    Isabel tembló ligeramente y lo miró por debajo des pesta?as. Su expresión era entre hosca y


    divertida: “?Alguna vez fue una opción?”


    “No”, se rió entre dientes, “pero ahora que sé que te das cuenta, me temo que voy a ponertes cosas


    muy difíciles”.


    Isabel mostró sus colmillos, pero luz brilló en sus ojos mientrasnzaba su propio desafío. “De


    vuelta a ti. No será fácil conquistarme, James”.


    El soldado se limitó a sonreír y finalmente abrazó. E no se corrió silenciosamente, pero una vez


    que estuvo allí se fundió con él, encajando perfectamente. “No lo sé.”


    A ma?ana siguiente, Cora se estaba preparando para su turno en tienda médica cuando escuchó


    a algunas enfermeras vanaranas chismorrear. “Están aumentandos evacuaciones, pero creo que les


    preocupa algo más que simple detión por parte del emperador”.


    Cora ahogó un bufido ante el apodo poco hgador de Damon. Por lo general, e no era alguien que


    escuchaba a escondidas, pero tampoco vio el da?o en escuchar esta conversación; después de todo,


    no eso si fuera personal. Además,o ojos y oídos de E en el campo, parte de su trabajo


    consistía en captar el clima entre el personal local y los refugiados por igual. Los demás solo veían


    como una estudiante de medicina, pero Luna se había dado cuenta desde el principio del valor de


    tener a su hermana en el personal aquí.


    “?Por qué dices eso?” Preguntó segunda enfermera, desempaquetando sus propios suministros.


    “Porque esta vez no sólo enviarán guardianes y ejecutores”. El primero respondió, en el tono de


    alguien muy contento de estar al tanto. “Mi amigo en aviación vio los manifiestos y aparentemente el


    nuevo Moon Valley Beta saldrá en el primer transporte esta ma?ana”.


    “Oh, ?el guapo?” El segundo preguntó: “?Entendido?”


    Cora se quedó hda, repentinamente muy interesada en respuesta de mujer.


    ‘Así es.” La primera loba asintió, “Y con tanta genteo ya han perdido, no puedo creer que el Alfa


    se arriesgue a enviar a su hermano sin una maldita buena razón. Especialmente no ahora que


    cumbreienza hoy más tarde”.


    Cora dejó lo que estaba haciendo y dirigió su mirada al reloj montado en pared. Erans cuatro


    cuarenta y cinco y, si no recordaba mal, los primeros vuelos salían as cinco. Salió corriendo de


    tienda sin pensarlo dos veces, sabiendo que probablemente estaba provocando una escena y sin


    importarle.


    Salió corriendo del campamento principal y se dirigió directamente al aeródromo, sin pensar en lo que


    estaba haciendo ni por qué. Actuó por puro instinto, impulsada por los imcablestidos de su


    corazón. Cuando Cora llegó a pista, buscó primero el avión de Jame. Era el soldado con más


    experiencia y el piloto de mayor rango, por lo que era el candidato más probable para transportar al


    Beta de manada a través del océano.


    Sus ojos se posaron ens dos figuras familiares justo cuando salían del hangar yenzaban a


    acercarse al avión, con porte cansado pero alerta. Echó a correr y, cuando estuvo a poca distancia,


    mó a Roger. Se giró inmediatamente, genuinamente sorprendido de ver a mujer corriendo hacia


    él.


    La agarró por los brazos antes de que e pudieranzarse directamente hacia él, “?Cora!” Preguntó


    con urgencia: “?Qué pasa, qué pasa?”


    Cora, que no estaba acostumbrada a correrrgas distancias, se dobló para intentar recuperar el


    aliento. Roger se inclinó sobre e y le frotó espalda: “Tranquilo, está bien, me atrapaste. Sólo


    respira.”


    “Yo… tú- por qué…” E jadeó, frustrada por su incapacidad para manejar el breve ejercicio, “oh Dios


    mío, ?por qué gente corre por diversión? ?Esto es lo peor!”


    Al sentir que nadie estaba en peligro inmediato, Roger se rjó un poco y aprovechó oportunidad


    para calma. “Te tengo, tómate un minuto. No voy a ninguna parte.”


    “?Mentiroso!” Cora acusó sin aliento, se?alándolo con el dedo. “Estás… vndo de regreso… al


    continente”.


    “Quise decir que no me iré en este momento. James todavía tiene que calentar los motores. Ven aquí”,


    la guió hacia escalera enroble que conducía al avión, “Siéntate”. él le ordenó, ayudánd a bajar


    los escalones y arrodirse frente a e: “?Qué está pasando?”


    ‘?Por qué estás yendo?” Cora logró exigir, con los ojos muy abiertos y preocupada.


    “Necesito ver situación sobre el terreno. Hay muchos problemas de seguridad y no puedo


    abordarlos si no los veo con mis propios ojos”. Roger respondió, todavía sin entender su pánico: “?Por


    qué qué está pasando?”


    Cora suspiró exasperada, incapaz deprender su propia reión irracional. “Nada, yo sólo… es


    peligroso, ?no?”


    Roger sacudió cabeza, preparándose para decirle que estaría perfectamente a salvo. Sin embargo,


    antes de que tuviera oportunidad,s piezas de este repentino rompecabezas encajaron en su


    mente. Se dio cuenta de que Cora estaba allí para él, simplemente porque había oído que él se iba y


    temía por su seguridad.


    Sus ojos se iluminaron cuando tomó su meji con su gran mano. “?Cora?” él instó astutamente: “No


    estás preocupado por mí, ?verdad?”


    ‘?Qué?” Cora espetó,pletamente ofendida. “Por supuesto que no. Yo sólo… —Se interrumpió de


    nuevo, pareciendo confundida. El gran lobo casi sintió lástima por e… casi.


    Content is ? by N?velDrama.Org.


    “?Justo lo?” Arqueó una ceja, “?voluntariamente hiciste más cardio de lo que has hecho en un a?o


    para preguntar por qué me iba? ?Abandonaste tus deberes para correr hasta aquí, gritando mi nombre


    “No fue así”. Cora respondió con altivez, finalmente lo suficientemente calmadao para respirar


    normalmente. E se sentó y apartó sus manos, tratando de no pensar en lo agradables que se


    habían sentido en su piel. “Pensé que tal vez ustedes dos necesitaban apoyo médico”. Roger pudo


    ve inventandos pbras a medida que avanzaba, apoyándose más firmemente en idea a


    medida que iba surgiendo en su mente. “Sí, pensé que podrías ir porque algo había sucedido y el


    personal de emergencia sería de ayuda”.


    “?Y no se te ocurrió que habríamos solicitado personal médico si lo necesitáramos?” Roger respondió


    con escepticismo.


    “Qué puedo decir, es muy temprano, supongo que mi cerebro no está del todo encendido”. E se


    encogió de hombros y vó los talones. “Entonces, ?necesitas que venga un médico? ?Por si acaso?”


    Aunque estaba disfrutando de su actuación, sugerencia de llevar a Cora con e en el vuelo


    despertó los instintos protectores de su lobo. Antes de que pudiera contrr su animal interior, había


    gru?ido: “De ninguna manera”.


    La mirada color chocte de Cora se agudizó: “?Por qué no, si es tan seguro?”


    Su sospecha devolvió sonrisa al rostro de Roger: “No tienes nada de qué preocuparte, peque?o.


    Prometo que volveré para molestarte. Si quieres, incluso pasaré por tienda médica tan prontoo


    aterricemos”.


    Cora frunció el ce?o, “No me mes así”. E empujó su mano cuando él alcanzó de nuevo. “Ya te


    lo dije, no me importa tu seguridad. Y lo último que necesito es que vuelvas a interrumpir mi trabajo.


    “?Está seguro?” Roger nteó: “Tal vez deberías darme un beso de despedida antes de despegar, por


    si acaso”.


    Elbio de humana se curvó y eenzó a poner distancia entre ellos: “Preferiría besar a un


    murcigo rabioso”.


    Roger sonrió y lo persiguió. “?Cómo puedes saber algo así sin ponerlo a prueba? Te diré una cosa,


    bésame ahora y cuando vuelva te traeré un murcigo para quepares. Pero estaría dispuesto a


    apostar que mi mordisco es el mejor de los dos”.


    “?Dije que no!” Cora lo fulminó con mirada, extendiendo un brazo para mantenerlo a raya, “no habrá


    besos ni mordiscos”.


    “Vamos, Cora, no lo descartes hasta que lo hayas probado”. Bromeó Roger, todavía siguiénd.


    Con un gemido exasperado, Cora se dio vuelta yenzó a caminar de regreso a tienda médica.


    Roger miró con una amplia sonrisa, pero se guardó el siguiente pensamiento para sí. Podría ve


    alejarse de mí mil veces, siempre y cuando siga regresando.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)