Capítulo 215
Capítulo 215 – Nueva Beta
Sinir
La ma?ana llega demasiado pronto. Mi cuerpo está adolorido y dolorido, pero estoy mucho más
tranquilo ahora que me he desahogado con mi pareja. Lo último que quiero hacer es abandonar
nuestra suite y afrontars consecuencias del drama de semana pasada, pero hay mucho por hacer
antes de cumbre.
Empiezo con una visita as familias de los hombres que perdí en el bombardeo, empezando por
Aileen. Le doy mi juramento de encontrar a los hombres responsables del ataque, sabiendo que mis
pbras son un consuelo vacío ante una vida sin su pareja. Estas visitas casi me rompen, ya que
todavía tengo que empezar a sentirme realmente afligido. De hecho, ni siquiera llego a los cinco
minutos antes de arrepentirme de haberle ordenado a E que se quedara en cama y descansara. E
es lo único que podría calmar a mi lobo en este momento, y tengo muchas ganas de volver a sudo.
Todavía espero poder robar algo de tiempo a ss con e esta tarde (un último respiro antes de que
todo el continente caiga sobre nosotros), pero eso sólo será posible si termino mi lista de cosas por
hacer.
Luego voy al aeródromo y necesito ver situación por mí mismo. Me sorprende ver cuán grande ha
crecido el campo de refugiados en mi ausencia, incluso cons familias que Gabriel ha alojado en
ciudad. Aunque cada uno de los cambiaformas que conozco está lidiando con una profunda pérdida
personal, no están menos emocionados de verme vivo y sano. Su calidez y alivio son un bálsamo
bienvenido y lo llevo conmigo en mis reuniones con los servicios de seguridad del Rey.
Los encargados de hacer cumplir ley me aseguran que todo está listo para cumbre y que
seguridad será más estricta que capital haya visto jamás, pero ahí terminans buenas noticias.
Hasta el momento, no hay pistas sobre el atacante, y cuando les explico mi mgrosa supervivencia aContent ? N?velDrama.Org 2024.
los lobos reunidos, solo pueden intercambiar miradas perplejas yentar que Diosa debe haber
estado cuidando de mí. Ni yo mismo lo entiendo, y aunque E ha demostrado cuán presentes están
las fuerzas divinas en nuestras vidas, es más que surrealista pensar que Diosa podría haberme
salvado. Aun así, me preocupa mucho más descubrir a los aliados de Damon en Vanara, pero no
encuentros respuestas que busco ens oficinas de seguridad.
Me voy, cavndo mientras taco otra tarea de mi lista. Cuando llego a biblioteca del pcio ya no
tengo ridad sobre quién podría haber llevado a cabo el ataque y no sé qué hacer. Afortunadamente,
Roger ya está allí esperándome y me saluda con un abrazo inusual. Se lo devuelvo con entusiasmo,
preguntándome cuándo fue última vez que nos mostramos tanto afecto, si es que alguna vez lo
hicimos.
“No sé qué hacer con esto”. Le digo, poniéndolo rápidamente al tanto de situación. “Obviamente
Damon lo orquestó, pero ?cómo? ?Con quién está trabajando? ?Es uno de los alfa aquí? ?Hay
fuerzas contrarias trabajando contra nosotros justo dnte de nuestras narices? ?Encontró de alguna
manera una manera de enviar gente a Vanara? i
Roger frunce el ce?o y su boca se torce en una mueca. Espero a que hable, pero puedo sentir su
desgana. “?Qué?”
“Bueno”, hace una mueca, “podría ser uno de los refugiados”.
Doy un paso atrás, sorprendida de que pueda sugerir tal cosa. “Me niego a creer eso.” Argumento,
sacudiendo cabeza. “Has estado en el campamento, has visto por lo que han pasado. Nadie allí
ayudaría a Damon”.
“No estoy diciendo que sería un verdadero refugiado, sino alguien que se hace pasar por uno”. Roger
se enmienda, levantandos manos a defensiva. “Y no creo necesariamente que ese sea el caso,
simplemente digo que en este momento sólo hay una manera de salir del continente. Entonces, si
Damon envió a alguien aquí, podría haber sido en uno de los vuelos de evacuación”.
“Si Damon se enterara de los vuelos y descubriera el punto de encuentro, simplemente mataría a
todos los refugiados”. Argumento, sin a?adir que he estado aterrorizado ante esta misma eventualidad
durante semanas, 1
“Tal vez”, coincide Roger. “O tal vez aprovecharía oportunidad para enviar espías o idiotas. ?Sabes?
Descubra dónde estamos y qué estamos haciendo”.
Ahogo un gru?ido, odiando esta posibilidad pero apreciando que esté pensando estratégicamente.
“Debes tener mucho cuidado frente a quién dices eso”. Advierto con brusquedad. “Ese es el tipo de
idea que puede sembrar el pánico y poner a los lugare?os en contra de nuestra gente”.
“Yo sé eso.” Roger admite: “No me gusta más que a ti. Sólo estoy tratando de pensar en todass
posibilidades”.
Agarro su hombro, “Te lo agradezco y voy a necesitar que sigas pensando de esa manera si queremos
superar esto”.
“Por su puesto que lo hare.” Roger jura, aunque su ce?o sólo se profundiza. “La verdadera pregunta
será cómo investigamos esto sin que el público conozca nuestras sospechas”.
“Bueno, esa puede ser tu prioridad número uno”, respondo, mirándolo de cerca mientras continúo.
“Como mi nueva Beta”.
Roger parpadea y lo mira dos veces,o si no estuviera seguro de haberme escuchado
correctamente”. ?Que acabas de decir?”
Respirando profundamente, le explico.”! Normalmente no intentaría nombrar un reemzo para Hugo
tan pronto después de su muerte”, confieso, sintiendo una punzada de culpa por siquiera sugerir esto
cuando su pérdida es tan reciente. “Y sé que es mucho pedir cuando pasaste tu vida so?ando con ser
Alfa, pero necesito un segundo al mando y yo… bueno, quiero que seas tú. Deberías ser tú”.
Roger baja mirada al suelo, con una expresión sobria en su rostro. “Perdí todo interés en ser Alfa en
el momento en que pensé que estabas muerta”. Comparte sombríamente, su vozo grava. “Fue lo
más cerca que estuve de liderar, y es lo más cerca que quiero estar. Mi gloria personal no vale pena
perderte, nada lo vale. No tienes idea de lo desesperadamente que recé para que volvieras.
Siento una profunda punzada en el pecho, deshecha por los vestigios de dolor que aún atormentan los
rasgos de mi hermano. “Bueno, ahora he vuelto y necesito a mido a alguien en quien pueda confiar”.
Lo tomo por los hombros, animándolo a que me mire a los ojos. “?Quién mejor para cuidarmes
espaldas que mi hermano mayor?”
‘Es más fácil decirlo que hacerlo.” Roger responde con incertidumbre. “Se supone que los Beta deben
equilibrar a sus Alfas, no antagonizarlos”.
‘Ellos son…’ confirmo con una sonrisa. “?Crees que podrás lograrlo?”
“Eso depende”, bromea Roger, “?qué tan grande neas ser?”
“No más grande de lo habitual”. Me río y le ofrezco mi mano. “Entonces, ?estás dispuesto a hacerlo o
vas a obligarme a preguntarle a Philippe?”
Exh dramáticamente: “?Y dejar a E sin guardia? ?Qué soy yo, un monstruo?
“Lo sé.” Hago una mueca, pensando en todos los soldados que ya tengo que reemzar. “A este paso
mis hombres caeno moscas. No creo que pueda soportar perder a nadie más”.
Roger desliza su mano en mía y aprieta con toda su fuerza. “No te decepcionaré, Dominic. Voy a
encontrar a los responsables de bomba aunque sea lo último que haga”
“Lo sé.” Le aseguro, abrazando al obstinado patán. “Confío en ti, hermano”.
Se ríe y me golpea espalda con el pu?o. “Solo espera hasta que se lo digamos, papá. El viejo se va
a poner a lloriquear porpleto”.
No se equivoca y ya estoy deseandopartir noticia con nuestro padre. Aún así, mi lista de cosas
por hacer aún no estápleta y el olor de hermana adoptiva de mi pareja me dice que estoy
retrasado. Cuando nos separamos, veo a Cora apoyada en puerta de biblioteca, mirándonos con
recelo.
‘?Tú maste?” E pregunta, manteniendo su atención enfocadapletamente en mí. Ni siquiera le
echa una mirada a Roger y me doy cuenta de que creciente atrión entre pareja no ha
progresado bien en mi ausencia. Tendré que preguntarle sobre eso más tarde, porque ahora mismo
parece que mi hermano se ha olvidado de que estoy aquí. Está mirando a Cora con abierta hambre y
parece que le lleva un minuto procesar sus pbras.
“?Lo hiciste?” Roger pregunta finalmente, mirándome cuando información hace clic.
“Sí, necesito tu ayuda con algo, si estás dispuesto a prestármelo”. Ojalá me corrija. “Justo antes del
ataque, me di cuenta de que E y yo nunca tuvimos oportunidad de realizar una ceremonia de
apareamiento después de que nuestro secreto saliera a luz”. —Revelo, maravillándome de cuánto
ha cambiado en tan poco tiempo. “Hemos celebrado el hecho de convertirnos en amigos en privado,
pero nunca tuvimos oportunidad de celebrarlo con nuestros seres queridos y no quiero posponerlo
más. Me gustaría sorprender a E con una ceremonia última noche de cumbre, antes del baile.
?Qué opinas?”
El rostro de Cora se divide en una amplia sonrisa: “Creo que es una idea maravillosa. A e le
encantará”.
—?Entonces me ayudarás? Pregunto.
“Por supuesto”, coincide Cora.
Miro entre e y Roger, sin estar seguro de que el humano se dé cuenta de todass implicaciones de
mi petición. “?Y crees que podréis trabajar juntos?”
Cora se cong y sus ojos se dirigen a Roger. Mi hermano sonríe, muestra sus colmillos y puedo
sentir que Cora reprime una protesta indignada. En lugar de eso, sma una sonrisa en sus rasgos y
se fuerza a pronunciars siguientes pbras con los dientes apretados: “No veo por qué no”.
No estoy seguro de quién está más contento, si mi hermano o yo. “Perfecto.