Capítulo 192
Sustituto idental de Alpha por Caroline Historia anterior Capítulo 192
e
N?velDrama.Org owns this text.
Las cosas no pintaban mejor por ma?ana. Al menos, no para todass personas en el Valle de
Luna, tanto cambiaformaso humanos. Cada día que pasa, crisis empeora, con refugiados
saliendo de los territorios ocupados y un número de muertos en constante aumento. Se siente una
locura ser una des personas encargadas de resolver esta crisis, especialmente porque hace unos
meses solo era ni?era. Solía ser que veía eventoso este ens noticias y me preguntaba qué iban
a hacer nuestros líderes mundiales para solucionarlo… ahora soy uno de esos líderes.
Lo mejor que puedo hacer es ir paso a paso, y aunque a veces siento que estoy eludiendo mis
deberes con cumbre al concentrarme tanto en los refugiados, siento que ellos son los que más me
necesitan. Es un trabajo difícil y agotador, pero también es más gratificante de lo que podría imaginar,
incluso cuandos cosas se ponen difíciles.
Y hando de cosas difíciles, hay un refugiado en particr que está demostrando ser un hueso duro
de roer, lo cual no es sorprendente. “Isabel”, digo, entrando a grandes zancadas en guardería. La
loba levanta vista del pa?al que está cambiando y su expresión inmediatamente se vuelve
cautelosa.
Antes de que pueda alcanza, una peque?a manada de cachorros corre hacia mis piernas, “?E!
?E!
Hay menos caras conocidas aquí que antes, ya que hemos colocado con éxito a varios de los
huérfanos en hogares de acogida. Aún así sigo viniendo todos los días a tomar una siesta con los
ni?os restantes y me encanta el tiempo que paso con ellos.
“Luna.” Isabel me saluda rígidamente, cargando al ni?o que había estado cuidando. Me sorprende ver
que no es Sadie, pero cuando busco en habitación veo a James acunando a joven junto al fuego,
sonriéndole con evidente adoración. No puedo evitar levantars cejas, hasta donde yo sé, Isabel no
confía en nadie con su precioso cargo, por lo que dice mucho que se haya entregado al soldado.
El Rey me dice que rechazaste otro hogar de acogida para Sadie. Le explico, levantando a uno de los
munchkins que tiraba de mi falda. “Son siete familiass que has dejado pasar, ?te das cuenta?”.
Isabel se encoge de hombros, sin parecer arrepentida en lo más mínimo. “No me gustó su apariencia.
“?Y qué es exactamente lo que te pareció tan objetable?”, pregunto con sospecha: mujer ha
inventado innumerables excusas tontas para rechazar posibles adoptivos.
?La madre olía a productos químicos de limpieza y sus propios cachorros parecían haber estado en
una burbuja toda su vida?. Isabel explica altiva.
“Esa madre trabajao ama de ves, no puede evitar oler un poco as herramientas de su oficio”.
Le recuerdo, apoyando una mano en mi cadera y miránd con una mirada de desaprobación.
“Además, hace dos días objetaste a una familia porque sus cachorros tenían suciedad en los zapatos”.
“Se trata de equilibrio”. Isabel insiste obstinadamente. “No quiero que Sadie vaya a un hogar insalubre,
pero tampoco creo que los ni?os deban crecer en condicionespletamente estériles. ?Cómo se
supone que e pueda desarror un sistema inmunológico?
“Creo que estás decidido a encontrar problemas con todos los que te traemos, porque no quieres
renunciar a Sadie en absoluto. ” Afirmo con severidad. “Y eso está bien. Si desea acoge o adopta
usted mismo, estaré encantado de ayudarle a hacerlo. Pero no dejes al bebé en el limbo. Si no vas a
comprometerte con e, entonces debes entregárs a una familia que lo haga”.
No puedo adopta”. Isabel murmura, toda sangre saliendo de su rostro. “?Pero por qué no puedo
quedarme con e un tiempo más?”
“Isabel”, suspiro suavemente. “Sadie perdió a sus padres y cada día se une más a ti.
Se está acostumbrando a su rutina aquí y empieza a sentirse cómoda en guardería. Todas esas son
cosas buenas si podemos seguir así… pero si no podemos… Lo último que necesita es apegarse a
otra figura paterna sólo para que se quiten.
Eso no es lo que quiero”. Isabel responde, sus ojos brin mientras mira hacia el ni?o en cuestión.
James levanta cabezao si sintiera su mirada, frunciendo el ce?o cuando ve sus rasgos tristes.
“?Quieres decirme por qué te opones tanto a acoge, cuando obviamente amas?” —Pregunto,
sintiendo que ya sé respuesta.
“?No amo!” Isabel espeta a defensiva. “No es lo mismo… no puedo…” Se muerde lengua y
luego me mira fijamente. “?Por qué estás haciendo esto?”
(Estoy tratando de hacer lo mejor para todos, incluido tú”. Comparto: “Quiero verte feliz, Isabel.
Sé que eso se siente imposible en este momento-)
“?Carse boca!” E llora, interrumpiéndome y golpeando con furia su pie.
Un grito ahogado recorre a los cachorros y el peque?o sentado en mi h!p susurra: “?Dijo una m
pbra!”.
(?No sabes de lo que estás hando, no tienes idea de lo que he pasado! Isabel continúa,
se?alándome con un dedo indignado.
La felicidad es… ?eso ya está hecho para mí! ?No puedo volver a tene nunca más, ni debería
tene! ?Así que saca tu molestamente perfecta nariz de mis asuntos y déjame en paz! Con eso, gira
sobre sus talones y entra furiosa a su habitación. La puerta se cierra de golpe y luego el sonido de sus
sollozos llega hasta nosotros.
Me limpios lágrimas de los ojos mientras el cachorro en mis brazos se abraza más cerca. “Está bien,
no llores”.
(?Por qué está tan triste se?orita Isabel?””, pregunta otro, mirándome con los ojos muy abiertos y
expectativa de que tenga todass respuestas.
Se oyen pasos y luego voz de Jame murmura: “Porque se?orita Isabel perdió un bebé y
extra?a”. Explica suavemente, colocando a Sadie en mis brazos. “Déjame har con e, ?de
acuerdo?”
Asiento, “cuidaré a los cachorros”.
Intento no escuchar mientras él sigue a angustiada loba, pero con mi oído sobrenatural, no hay
forma de evitarlo. La puerta se abre y luego se cierra, y puedo imaginarlo de pie junto a Isabel
mientras e se tumba miserablemente en su cama.
“Irse.” Isabel sollozastimosamente, con voz amortiguada, tal vez pors almohadas.
“No.” James responde con firmeza. Vamos a har de esto, Isabel”.
No-no-quiero hacerlo. E objeta y escucho un golpe suave,o si hubiera golpeado ropa de
cama con el pu?o.
“No, sólo quieres hacerte sentir miserable”.
James responde y cama chirría cuando se sienta.
Piensas que si te permites ser feliz significa que no amaste a tu hija. Crees que adoptar a Sadie es lo
mismo que reemza, olvida,o si amar a otro ni?o fuera faltarle el respeto a su memoria.
“?Porque lo sería!” Isabel se queja. “?No quiero otro cachorro, quiero a mi Sophie!”
Yo sé que tú.” James reconoce con un ronroneo bajo, pero tú también quieres a Sadie. Y lo que es
más importante, Sadie necesita una madre. Entonces, si no puedes hacer esto por ti mismo, hazlo por
e”.
Isabel simplemente gime sin pbras y James parece perder paciencia. Ven aquí, terco”.
Hay una ligera pelea, con gru?idos femeninos y chasquido de dientes, pero pronto los forcejeos de
Isabel cesan, sus desafiantes extremidades sin duda capturadas por los poderosos brazos del piloto.
Su voz firme continúa: “Si quieres honrar a Sophie, lo mejor que puedes hacer es no desperdiciar tu
amor.
Imagínate si esto fuera al revés, y hubieras muerto con tu pareja, y Sophie estuvierapletamente
s en el mundo…?
Oj tuviera.” Isabel llora: “Ojalá hubiera sido yo en lugar de e. Debería haber sido yo”.
(Lo sé.” James canta, meciénd, besando su cabello. “Pero si Sophie estuvierapletamente s
en el mundo, querrías que alguien amarao si fuera suya.)
(No protegí”. La loba gime y me encuentro ahogando mis propios sollozos, acurrucándome cerca de
los cachorros que me rodean mientras recuerdo el dolor visceral de pensar que había matado a mi
bebé. Me da más mínima idea de cómo debe sentirse otra mujer, y gravedad de su dolor me
hace pedazos.
“Pero aún puedes proteger a Sadie”. James proma: Le prometí a su madre que cuidaría, pero no
puedo lleva conmigo as evacuaciones ni llevar un portabebés a bata. Así que dejé contigo
porque sabía que no había nadie mejor. Creí que cuidarías de e y de sus propios padres. ?Vas a
demostrar que estoy equivocado, Isabel? Hipa: “No estás jugando limpio”.
“Y debesprender que cerrar el corazón es un co favor a memoria de tu hija más que
cualquier otra cosa. Mientras sufras, mientras extra?es, tu amor seguirá vivo. Pero si dejas de sentir,
si dejas de preocuparte, entonces dejas que ese amor se desperdicie”. James aconseja.
“Si adopto, ?eso significa que finalmente dejarás de visita? ?Ya que se habrá cumplido tu
promesa a sus padres? Hay esperanza y miedo en voz de Isabel,o si estuviera tratando de
convencerse de que no lo quiere cerca, aunque tiene miedo de que él realmente diga que sí.
(No en tu vida. James se ríe, No puedes deshacerte de mí tan fácilmente, peque?o lobo).
Bueno, adoptaré de todos modos”. Isabel está de acuerdo, sonando hosca. James ronronea e
Isabel gru?e a cambio, pero el sonido pronto es reemzado por un gemido, y tengo sospecha de
que él silencióo lo hacen todos los Alfas mandones: con susbios, su lengua y sus manos
perversamente talentosas. .