Capítulo 153
#Capítulo 153 – Comodidad nocturna
e
“?No vendrás a cama?” Pregunto, inclinándome sobre espalda de Sinir y rodeando su cuello
con mis brazos. ‘Necesitas descansar.”
Mipa?ero está sentado frente a suputadora redactando correos electrónicos y órdenes de
marcha, correspondencia secreta con sus aliados y espías en todo el continente. Ha estado tratando
de encontrar alguna forma de enviar un mensaje a gente des manadas unidas, para hacerles
saber que estamos vivos y que no los abandonaremos. Hasta ahora, el mejor n que se nos ha
ocurrido es que los rebeldes dispuestos publiquen boletines y mensajes con pintura en aerosol ens
distintas ciudades, asío propaganda antiautoritaria. A nadie le gusta idea de que los civiles se
pongan en peligro para hacer correr voz, pero no tenemos muchas opciones. Este es un mundo
completamente nuevo en el que vivimos.
“En un momento.” Sinir murmura, frotando su desali?ada mandíb contra mi meji antes de
girarse para besarme. Mi loba se acerca a suya, tratando de captar sus emociones, pero sigue
chocando contra una pared dedrillos”. Ve a dormir un poco, cari?o. “Pero quiero acostarme contigo”.
Me quejo, sin importarme siquiera que esté lloriqueando. Sé que no puedo ayudar a Sinir a menos
que él me lo permita, y haré lo que sea para convencerlo.
“Lo sé, problemas. Estare ahi pronto.” él responde, besándome de nuevo. “Solo quiero terminar
algunas cosas primero”.
N?velDrama.Org owns this text.
Acepto a rega?adientes, me escabullo hacia suntuosa cama (mi nuevo nido) y subo al interior. No
me siento bien sin mi pareja y me doy cuenta de que asocio a Sinir con seguridad de misma
manera que él lo hace conmigo. Nuestros lobos no se sienten contentos a menos que estén juntos.
Decido intentar marlo en un sue?o, preguntándome si esto hará que se duerma. En lugar de eso,
caigo en un hechizo intermitente de sue?os en busca de mi pareja, sólo para decepcionarme cuando
no puedo encontrarlo una y otra vez.
Finalmente me despierto de nuevo y, cuando abro los ojos y alcanzo a Sinir, me doy cuenta de que
todavía estoy s en cama. Miro el reloj y veo que son casis tres de ma?ana, cuatro horas
desde que me fui a cama. Salgo de mi nido y aturdido tropiezo hacia puerta. Tan prontoo se
abre, escucho el zumbido distante de un vídeo, aunque no estoy seguro de qué está pasando en
transmisión. Suenao escenas de una zona de guerra y sigo el sonido con creciente preocupación.
Sinir está sentado en el sofá con suputadora portátil sobre mesa frente a él, su atención
centradapletamente en panta. Sigo su mirada y veo un vídeo muy grando del Ejército Real
recorriendos calles de Moon Valley, obligando a gente a abandonar sus hogares para
interrogatorios y pruebas de lealtad al ex Príncipe… ahora Emperador. No parecen imágenes de
noticias de alta calidad y poco a poco entiendo que este vídeo se ha grabado en secreto.
“?Qué está sucediendo?” Murmuro, frotándome los ojos.
“Ha cerrado todos los medios deunicación”. Sinir responde, acercándose a mí. Me acerco
felizmente a él, me siento en su regazo y me acurruco. “Está creando su propia agencia de noticias
estatal para difundir su propaganda, y gente está arriesgando sus vidas para hacer correr voz”.
Mientras miramos, el cambiaformas que toma el video ma atención de uno de los soldados, quien
irrumpe exigiendo ver qué están filmando. El soldado levanta el pu?o y luego el vídeo cambia a
estática en nco y negro.
Mi estómago da vueltas y vueltas cuando me doy cuenta des implicaciones de este desarrollo. Mi
lobo aú al saber que estos son miembros de nuestra propia manada, sufriendo terribles abusos y sin
nadie que los proteja. Sólo puedo imaginar lo peor que se siente esto para mi pareja, a pesar de que él
me está protegiendo de sentirlo.
“Por favor, no me dejes fuera, Dominic”. Le ruego, mirando su rostro pétreo. “Sé que estás sufriendo y
quiero ayudarte. No me alejes”.
Sinir ronronea y pasa susbios por mi frente. “Sé que quieres ayudar, cari?o. El problema es que
no hay nada que hacer. Esto no mejorará hasta que encuentre una manera de arrers cosas, y me
temo que eso no sucederá hasta dentro de algún tiempo”. “Aún puedes har conmigo, déjame
apoyarte”. Yo animo. “Soy tu pareja, así eso se supone que debe ser”.
Sinir sacude cabeza con un gemido bajo. “Ya tienes suficiente con lo que lidiar, sin que yo te
descargue mis problemas a ti también”. “Pero tus problemas son mis problemas”. Yo discuto.
“Estamos en esto juntos.” “Créeme, E, soy muy consciente de eso”. Me sorprende lo duro que se
vuelve su tono, aunque no está dirigido a mí.
“?Qué quieres decir?” Pregunto ansiosamente, no me gusta nota oscura en su voz.
“Quiero decir que única razón por que estás en esta situación es mi culpa”. Sinir gru?e. “Si
nunca me hubieras conocido, podrías haber tenido una vida normal. Una vida segura”. “Dominic, si
nunca te hubiera conocido, estaría allí de nuevo”. Le informo con severidad, se?ndo panta de
laputadora. “Estaría en bancarrota, con el corazón roto, pensando que era estéril, con un lobo
atrapado y nada más que un empleador abusivo y un exnovio holgazán, y eso habría sido antes de
que ocurriera todo este caos. No se sabe qué habría pasado si no me hubieras sacado.
Sinir hace una mueca de dolor, “tú tampoco habrías sido secuestrado, chantajeado, atacado por
pícaros ni obligado a huir del único hogar que has conocido”. él responde severamente, con
mandíb apretada con furia propia. “No habrías estado en posición de tener que elegir entre tu
vida y de nuestro bebé”.
No soporto forma en que se culpa a sí mismo por los crímenes del Príncipe. “Escúchame.” Exijo
sentarme y negarme a continuar hasta que me mire a los ojos. Gracias a ti estoy segura y amada,
estoy a punto de cumplir el sue?o de mi vida de ser madre. Liberaste a mi lobo, abriste mis ojos a mi
verdadera naturaleza, me diste una idea de mi propio pasado que nunca antes había sabido que
existía”. Yo insisto. “Y te diré algo más. No me enga?aste para que me alejara de mi antigua vida. Tu
lobo, por muy irresistible que sea, no me atrajo con promesas de sol y arcoíris. Te convencí para que
me contrataras, ?te acuerdas? Yoencé todo esto”. “Y no tenías idea de en qué te estabas
metiendo”. Sinir responde con frialdad, haciéndose eco de un sentimiento que ha expresado varias
veces antes. “Pero lo hice. Estaba tan decidido a ganars eliones que me aproveché de una
mujer inocente y desesperada”.
Estas pbras me enojan tanto que me levanto de su regazo y me paro frente a él cons manos en
las caderas. “Carse boca.” Siseo enojado, sorprendiendo a mi pareja con fuerza des
pbras.
él arquea una ceja siniestra hacia mí, “Puede que no te guste escucharlo, pero” dije: Cáte. Arriba.”
Repito ferozmente, ignorando el destello de su lobo en sus ojos”. No voy a dejar que retuerzas nuestro
pasado porque te sientes culpable por el golpe. No eras un idiota que vio a una damis en apuros y
aprovechó oportunidad para aprovecha. No soy tu víctima, ?y sabes cómo lo sé? Como he sido
una víctima antes, sé lo que se siente y no es esto”. —digo con voz fuerte y aguda.
“Entré en esto con los ojos bien abiertos y tal vez no sabía todass implicaciones, pero ustedes me
protegieron en cada paso del camino”. Se lo recuerdo”. Me amaste y cuidaste de mí desde el primer
día, y si hubiera sabido entonces lo que hago ahora, con mucho gusto lo haría de nuevo. No quiero a
Damon en el poder más que tú y con mucho gusto me sacrificaría si eso significa proteger los millones
de los que abusará durante su reinado”.
Los ojos de Sinir brin cuando me mira, con una emoción ilegible en sus ojos. “?Has terminado?”
Cruzo los brazos sobre el pecho, “Eso depende, ?vas a seguir siendo irrazonable, tonta y
condescendiente?”. Antes de que pueda terminar mi lista de pbras elegidas, Sinir se inclina
hacia adnte y presiona su hombro contra mis caderas, sacudiendo suavemente mis caderas. sobre
su hombro. Chillo mientras me lleva al dormitorio, cerrando de golpeputadora portátil en el
camino.
Lo siguiente que sé es que estoy boca arriba en mi nido, con mi poderosa pareja asomándose sobre
mí. “No te sacrificarás por nadie”. Sinir retumba, su voz áspera y ronca. “Ni para mí, ni para tus
guardias, ni para todo el reino”. “Eso no tiene sentido, Dominic”. Pongo los ojos en nco, “No soy
más importante que toda nuestra gentebinada”. “Cuando te secuestraron y te entregaste a tus
guardias, te dije que me aseguraría de que nunca volvieras a hacer algo tan imprudente”, hace una
pausa, dejando que el recuerdo pre en él. “pero te dejé libre de responsabilidades”. por todo lo
que pasamos después… pero tal vez eso fue un error”. Reflexiona, el hambre cobra vida en sus ojos,
las vibraciones de su poder Alfa envían escalofríos a través de mi cuerpo boca abajo. “Por lo que
parece, aún no has aprendido lión, amigo”. 1