17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 123

Cap铆tulo 123

    Capítulo 123


    Capítulo 123 – Ataques deshonestos


    Sinir


    Después de que Epartió su historia conmigo, pasamos mucho tiempo besándonos y


    abrazándonos, hando de nuestros sentimientos y reafirmando nuestro amor. Aún así, E no


    estaba del todo tranqu. Me di cuenta de que todavía se estaba castigando por su ataque de pánico,


    sin importar cuántas veces le prometí que todo estaba bien.


    “Solo quiero poder darte lo que necesitas”. E gime después de un rato, sonando tan miserableo


    siempre.


    “No necesito atarte, bebé”. Lo prometo, preguntándome si alguna vez podré convence de que e


    es suficiente para mí, exactamenteo es. “Hay muchas otras cosas que podemos hacer”.


    “Pero idea de estar atado contigo no me asusta”. E confiesa, sorprendiéndome. “Creo que fue


    simplemente forma en que lo preguntaste. Porque no se trataba de tú y de mí, se trataba de lo que


    me habían hecho en el pasado”.


    Frunzo el ce?o, sin estar segura de si está siendopletamente sincera. “Eso es posible.” Estoy de


    acuerdo. “Pero lo más probable es que si pregunta fuera tan perturbadora, sentirlo sería peor”.


    “No si sé que viene, ni si estoy esposado o algo así. Las correas de una mesa médica son diferentes”.


    E argumenta. “No estoy diciendo que quiera intentarlo ahora mismo o cuando estés realmente


    estresado. Probablemente sería mejor cuandos cosas estén más tranqus para que si entro en


    pánico no arruine todo, pero creo que me gustaría intentarlo alguna vez”.


    “Realmente no es necesario, E”. Se lo aseguro. “No por mi bien. Debería ser divertido para los dos,


    no algo que tengas que soportar”.


    “No lo digo sólo por ti”. E insiste. “No me gusta pensar que todavía tienen tanto poder sobre mí. Tal


    vez si puedo superar ese miedo reemzando los malos recuerdos por algunos buenos… podré


    recuperar mi poder”.


    Entrecierro los ojos ante peque?a descarada, preguntándome si esta es otra táctica para


    convencerme. E sabe que haría cualquier cosa para ayuda, y sin duda sería inteligente darme


    vuelta de esta manera. Sin embargo, cuando miro sus ojos brintes, sólo veo sinceridad. “Está bien,


    un día, cuandos cosas estén más tranqus, podremos intentarlo”. Decido, pasando mis manos


    sobre su piel resbdiza. “Pero si me das motivos para pensar que solo estás siguiendo corriente,


    te meterás en un gran problema, cari?o”.


    “?No soy!” E insiste indignada, sentándose y mostrándome una deliciosa vista del agua goteando por


    sus pechos desnudos. “No sé si es mi lobo saliendo o qué, pero cuanto más tiempo pasa, más anhelo


    tu… bueno, tu dominio”. Se sonroja cuandos pbras salen de su boca, y me alivia ver que toda


    intensa emoción de última hora está empezando a desvanecerse en favor del coqueteo.


    “Podría ser tu lobo”. Lo confirmo con una sonrisa, deslizando mis palmas hacia arriba para acariciar


    sus sensibles montículos, pasando mis pulgares sobre los apretados cogollos en su centro. E se


    estremece y se arquea hacia mis manos, deliciosamente sensible en medio de sus hormonas furiosas.


    “O tal vez siempre has sido un demonio secreto del sexo y solo necesitabas tiempo para aprovechar


    esa parte de ti mismo”.


    E parpadea y baja mirada por un momento antes de volver a mirarme sorprendida,o si


    acabara de darse cuenta de algo. “?Recuerdas cuando nos conocimos por primera vez y estaba


    confundido porque me sentíao una persona diferente contigo? Dijiste que me estaba convirtiendo


    en persona que siempre debí ser, y simplemente no había sido seguro para mí salir de mi


    caparazón antes.


    “Mmm”, retumbo con cari?o, sin necesitar ayuda para recordar nuestra pelea porida. “Según


    recuerdo, pensaste que estaba lleno de eso”.


    “Pero tenías razón”. E reflexiona, deslizando sus brazos alrededor de mi cuello. “Mi lobo te


    reconoció incluso antes de que supiera que existía”.


    “?Estás diciendo que yo también lo soy ahora y que tú eres un demonio del sexo?” Bromeo, más que


    comcida cuando su hermosa risa llega a mis oídos.


    “Solo para ti.” E sonríe, haciendo que mi lobo interior se hinche de orgullo.


    “Bueno, nunca tendrás que preocuparte por tener problemas con mi dominio”. Bromeo, arrastránd


    hacia adnte para darle un beso. “Sabes exactamente cómo sacarlo a relucir”. Le muerdo elbio


    inferior regordete y remo su boca de nuevo, pasión siempre hirviendo por esta increíble mujer


    alcanza un punto de ebullición repentina. Ya estoy fantaseando sobre cómo puedo crear el mayor


    cer para ambos sin perder el dominio que mantengo sobre mis instintos de apareamiento, cuando


    la puerta del dormitorio se abre de golpe en distancia.


    Huelo a Hugo antes de verlo, que es única razón por que no reiono con más fuerza. En lugar


    de eso, simplemente aparto losbios de mi boca de los de E, mi lobo entra en alerta máxima. Si


    Hugo irrumpe de esta manera debe ser una emergencia. E grita cuando mi Beta acecha un


    momento después, E esconde su rostro en mi cuello, casio si pensara que Hugo no podría


    ve si e no puede verlo a él. Le ofrezco un suave ronroneo, pero miro a mi segundo al mando con


    ansiedad instantánea: “?Qué pasa?”


    él mira nerviosamente a E, pero asiento para que continúe. “Uno de nuestros espías en los


    territorios fronterizos acaba de mar para dar una advertencia urgente. Al parecer, una coalición de


    lobos rebeldes está neando un asalto al Valle de Luna. Son cientos y vienen hacia nosotros


    desde todosdos. Esto no es sólo una incursión, es un ataque altamente coordinado y puedes


    apostar que no lo organizaron solos”.


    “?Cuando?” Exijo bruscamente, ya alcanzando una toa. Deslizo el cuerpo de E fuera del mío,


    ocultánd bajos burbujas del ba?o profundo y saliendo del agua.


    “Esta noche.” Hugo suspira exasperado. “Tenemos quizás dos horas para enviar refuerzos a nuestros


    exploradores”.


    ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org.


    Lo juro brutalmente,s fronteras de Moon Valley se extienden por cientos de mis, no tenemos


    suficiente tiempo para llegar a nuestros puestos de avanzada más remotos, y esos son probablemente


    a los que los pícaros atacarán primero. “me a todos los que pueda y despliegue inmediatamente a


    los que ya están de servicio. Envíelos primero a los puestos de avanzada más vulnerables y


    asegúrese de que todos esténpletamente informados. Implementes sirenas de advertencia y


    envíe un boletín a todos los medios deunicación de ciudad, ordene un cierre inmediato y


    despliegue línea de ayuda de emergencia para cualquiera que vea o se encuentre con agresores


    deshonestos. Dígales que emitan recordatorios sobre ubicación de los refugios y establezcan


    horarios de cierre para dentro de dos horas. Haga que los hospitales inicien sus propios protocolos de


    emergencia y men a cualquier lobo dispuesto y capaz que quiera ayudar a defender ciudad, pero


    deje los peligros muy ros. Nadie menor de 18 a?os”.


    Las pbras fluyen de misbios por puro reflejo, y Hugo inmediatamente gira sobre sus talones para


    seguir mis instriones. Cuando se va, me vuelvo hacia E, que me mira con los ojos muy abiertos.


    La saco del ba?o y envuelvo en una toa. “Escúchame, E. Tus guardias te llevarán a una casa


    segura y es fundamental que permanezcas allí hasta que haya pasado el peligro. Iré a buscarte tan


    prontoo pueda, pero escucha a los guardias y no pongas un solo pie afuera hasta que se hayan


    dados órdenes de que todo esté limpio. No le abras puerta a nadie y ni se te ocurra hacer nada


    heroico. Si ve un ni?o herido tirado en calle, déjelo para que los guardias lo ayuden. ?Me


    entiendes?”


    E frunce el ce?o y inquietud fluye de e en oleadas. “?Pero dónde estarás? ?Qué vas a hacer?


    “Tengo que apoyar a mis hombres”. Yo explico. “Vamos a necesitar toda ayuda que podamos


    conseguir”.


    “Pelear, querrás decir”. E ara. “?Vas a ir a bata?”


    “Sí.” Respondo simplemente, sabiendo que no puedo protege de verdad. “Ojalá no tuviera que


    dejarte, pero no puedo permitir que otros lobos defiendan mi ciudad sin mí”.


    Elbio inferior de E, todavía hinchado por mis besos, tiem. “?Prometes que volverás conmigo?


    “No voy a dejar que un sucio pícaro se apodere de mí, cari?o”. Tomando su rostro entre mis manos,


    continúo. “Ahora dame tu pbra de que harás lo que te he pedido”. Yo ordeno. “Ve a casa segura,


    escucha a los guardias y espérame”.


    E asiente temblorosamente y atraigo hacia mis brazos. Nuestrosbios chocan con repentina


    desesperación,o si ambos estuviéramos pensando lo mismo. Por si acaso es última vez. De


    repente me doy cuenta de que nunca le expliqué a E los nes de contingencia que solicitó,o


    qué hacer si me matan. Lamentablemente no hay tiempo para eso ahora. Sus guardias saben qué


    hacer si ocurre lo peor, y eso tendrá que ser suficiente por el momento.


    “Te amo.” Lo confieso, robándome un último beso. “No importa qué.”


    “Yo también te amo.” E responde, con lágrimas cayendo por sus mejis. “Por favor, mantente a


    salvo, Dominic”.


    “No te preocupes, problema. Estaremos juntos de nuevo antes de que te des cuenta”. Respondo, pero


    ambos sabemos que esa no es una promesa que pueda hacer. Cada vez que voy a bata, lo hago


    sabiendo que podría ser el final, pero nunca he tenido más razones para sobrevivir que ahora, y que


    me condenen si voy a dejar que esta sea mi último momento con E. Voy a lograrlo, tengo que


    hacerlo.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)