17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 119

Cap铆tulo 119

    Capítulo 119


    Capítulo 119 – E entra en pánico


    e


    Lo siguiente que sé es que Sinir está merodeando por habitación, empujándome hacia cama.


    Parece apenas humano, apenas tiene control de su lobo, pero ahora entiendo por qué no ha buscado


    más consuelo en mí. Me había acostumbrado tanto a sus sensuales insinuaciones y oscuras


    promesas que olvidé lo serios que son estos asuntos para los lobos. Pero ahora veo verdad. Lo


    presioné, lo obligué a admitir cosas des que intentaba protegerme, luego desafié su autoridad y le


    exigí que me dejara hacer mi trabajo.


    Mi lobo interior es un verdadero caso perdido. Está al mismo tiempo emocionada e intimidada,


    emocionada y atemorizada, ansiosa porcer ypletamente desafiante ante idea de


    someterse a cualquiera, incluso a Sinir. Durante semanas ha estado rogando por marca de


    Sinir, y ahora que ridíc criatura está a punto de consegui, quiere hacerse difícil para


    consegui.


    La parte posterior de mis rodis choca contra cama y Sinir me levantao si no pesara nada,


    arrojándome de nuevo a lujosaodidad de mi nido. Me pongo de rodis, ense?ándole los


    dientes al lobo mandón y emitiendo un suave gru?ido. No aprecio que arruine el capullo seguro que


    creé para nuestro cachorro, y aunque algo muy dentro de mí tiem de aprecio por su dominio, no me


    importa suportamiento prepotente.


    Sinir se quita toa todavía envuelta alrededor de su cintura, con una risa siniestra en susbios.


    “Qué peque?opa?ero tan feroz”. él observa, con los ojos entrecerrados por el deseo. “?Ya has


    olvidado lo desesperado que has estado por dejar mi marca?”


    Entrecierro los ojos mientras él se arrastra hasta cama, trepando por encima de sobreabundancia


    de almohadas y mantas. él ataca y atrapa mi tobillo, deslizando hábilmente mis piernas debajo de mí y


    tirando de mí hacia él sobre el colchón. Grito de sorpresa, pero lo siguiente que sé es que estoy boca


    arriba con Sinir acercándose a mí, felizmente desnudo. Mis ojos exploran su forma cincda:


    desde su gloriosa piel bronceada, que bri en penumbra; a su rostro endiadamente hermoso; y


    hasta el enorme y duro miembro entre sus piernas.


    De repente me encuentro estirándome para que pueda apreciar mis curvas, moviéndome y


    retorciéndome contras sábanas de seda. Eso si mera visión de este hombre fuera capaz de


    robarme cordura, de hacerme olvidar mi determinación de hacerlo trabajar por su premio.


    “Ahí está e.” Sinir canta, extiende una única garra y arrastra por parte dntera de mi


    camiseta, sólo lo suficientemente profundao para rasgar fina t sin tocar mi delicada carne.


    “Todo fuego y lucha hasta que echas un vistazo a algo que te gusta”. Jadeo, sintiendo otro destello de


    indignación incluso cuando el calor se acum en mi estómago. Sus garras también destripan mis


    pantalones deportivos y ahora estoy desnuda ante él. Su mirada hambrienta recorre cada centímetro


    de mi piel expuesta y sus pups se dtan con lujuria desenfrenada. “Tengo que decir que conozco el


    sentimiento”. él canturrea. “Debería ser un crimen ser tan hermosa”.


    Sus elogios me hacen lucir aún más. No entiendo por qué meporto de esta manera, pero mi lobo


    está tomandos decisiones ahora. Me pongo de rodis, deslizo mis manos por su pecho desnudo y


    mordisqueo sus pectorales. neaba besarlo una vez que llegara a su boca, fantaseaba con


    arrastrarlo a cama y hacerle olvidar su propio nombre.


    Entonces uno de los poderosos pu?os de Sinir forma un asidero en mi cabello e inclina mi cabeza


    hacia atrás, manteniéndome cautiva. Su mano libre desciende hasta curva de mi vientre y se posa


    sobre nuestro cachorro. “No voy a remarte, E”. él retumba, con severidad y un gemido necesitado


    se escapa de misbios. Losbios de Sinir rozan los míos mientras ha, sus ojos se van en


    los míos, absorbiendo cada gramo de mi frustración y deseo. “Pero voy a aceptar tu oferta”. Me


    informa con voz ronca. “Voy a tomar el control, E. Y si me pones a prueba, te trataré exactamente


    “?Y si dijera que ya lo has hecho?” Lo desafío, sin querer decir una pbra, pero queriendo ver hasta


    dónde puedo presionarlo.


    “Entonces te recordaría que puedo oler tu excitación”. Sinir ronronea, deslizando mano sobre mi


    barriga entre mis piernas. Sus gruesos dedos se hunden inmediatamente en humedad que empapa


    mi hendidura y apenas puedo contener mi gemido de deleite. “Y tus travesuras”, a?ade Sinir,


    golpeando su nariz contra mía, “y tu miedo”.


    Le chasqueo los dientes, sintiéndome más salvaje y más valiente de lo que puedo recordar haber sido.


    Sinir solo se ríe y quita los dedos de mi dolorido S **, a pesar de mi indignación. “Así que así será,


    ?eh?”


    No sería un verdadero control si no tuvieras que tomarlo. Mi lobo responde en mi cabeza,


    aparentemente no lo suficientemente atrevidoo para har directamente con Sinir.


    ?En serio? Yo exijo. Eres un peque?o descarado –


    Oye, no me avergüences, puta. E responde indignada. No hay nada de malo en saber lo que


    quieres y perseguirlo.


    Disculpe, ?pero realmente sabe lo que quiere? Me burlo en silencio. En un momento lo estás


    provocando y al siguiente te retuerces debajo de élo un gato en celo.


    Oye, no me mes gato, eso es ofensivo. E dispara. Además, todo es parte del juego, tonto.


    Prácticamente puedo oí poner los ojos en nco. Verás. él necesita esto y yo también.


    Es fácil para ti decirlo. Me quejo. Estás escribiendo cheques pero mi trasero es quien tiene que


    cobrarlos.


    No actúeso si fueras una violeta tímida antes de saber de mí, me acusa. Te estabas metiendo en


    problemas mucho antes de conocer tu verdadera naturaleza.


    Obligándome a regresar al presente, me doy cuenta de que Dominic ha estado observandos


    emociones que cruzan mi rostro, esperando que responda. La diversión es ra en su sonrisa lobuna,


    pero no muestra ninguna piedad. “?Qué te pasa, cari?o? ?Tu lobo te está causando problemas? Sus


    fuertes manos se mueven sobre mi forma desnuda, acariciándome casi con reverencia, incluso


    mientras se bu de mí.


    Esta vez mi lobo responde por mí: “No, simplemente cambié de opinión”. Respondo con un resoplido.


    “Ya no quiero tu marca. Creo que saldré y trataré de encontrar una pareja diferente. Uno que no tiene


    miedo de remar lo que es suyo”.


    El horror me inunda cuando me doy cuenta de lo que acabo de decir, y de repentes manos de


    Sinir son todo menos reverentes. Gira su cuelloo si tuviera que forzar físicamente sus instintos,


    y cuando vuelve a mirarme, se ve absolutamente letal. “Bueno, en ese caso, tendré que asegurarme


    de que no puedas escapar”.


    Sinir salta y lo siguiente que sé es que estoy boca arriba en cama. Su boca choca contra mía,


    y de ahí en adnte los únicos sonidos que hago son gemidos y gemidos. Sé que esto es sólo el


    comienzo. Sé que presioné a Sinir hasta el punto de que encontrará alguna forma diabólicamente


    sexy de castigarme, y que Diosa me ayude, pero no puedo esperar. Deslizo mis brazos y piernas


    alrededor de él, sosteniendo su cuerpo contra el mío mientras me roba beso tras beso. Cuando mis


    labios están hinchados y rojos, él sigue adnte, besando,miendo y mordisqueando mi mandíb y


    bajando por mi cuello.


    Muevo mis caderas contras suyas, pensando en lo increíblemente fácil que sería deslizarme sobre


    su dureza en este momento. Después de todo, ya no hay nada entre nuestros cuerpos, y mi


    resbdiza ya está cubriendo su grueso eje por todo nuestro esfuerzo. Intento levantar mis caderas lo


    suficienteo para enganchar su punta dentro de mi canal, pero Sinir se da cuenta de lo que


    estoy haciendo y sujeta sus manos alrededor de mis caderas, obligánds a bajar.


    Sinir niega con cabeza, sonando divertido pero tambiéno si apenas se estuviera aferrando a


    su propio autocontrol. “Qué chica tan m”. Me amonesta,mándome el punto ndo detrás de mi


    oreja. Los colmillos de Sinir rozan el sensible lóbulo de mi oreja, seguidos poco después pors


    profundas vibraciones de su voz. “Dime, dulce E. ?Alguien te ha atado alguna vez?


    Con esas simples pbras, el mundo entero desaparece de mis pies. Ya no estoy a salvo en mi nido


    con Sinir. Estoy a veinte a?os y cien mis de distancia, obligado a retroceder a un pasado que


    nunca quise volver a visitar.


    N?velDrama.Org owns this text.


    Debo haberme quedadopletamente rígida en sus brazos, porque el peso constante de Sinir se


    aleja de mí y su rostro preocupado aparece sobre mí. “Cari?o, ?qué pasa?” Lo aparto, sentándome y


    respirando con pánico mientras sangre corre hacia mis oídos. La habitación a mi alrededor ha


    desaparecido, reemzada por los miserables pasillos del orfanato. Estoy temndo de pies a


    cabeza y, haga lo que haga, parece que no consigo suficiente aire para respirar.


    “Joder”, Sinir maldice en voz baja, y siento sus fuertes brazos envolviéndome. “E, está bien.


    Estás seguro.”


    Cierro los ojos con fuerza, tratando de desterrars imágenes y los olores que asaltan mi mente, los


    recuerdos que con tanto esfuerzo he intentado olvidar. Sinir, vte, me coloca en su regazo,


    meciéndome hacia adnte y hacia atrás. Repites mismas pbras una y otra vez. “Estás seguro.


    Estoy aquí.”


    Me lleva algo de tiempo pero al final le creo. Vuelvo a caer a tierra a velocidad de un meteorito y


    me estrello en un cráter de desesperación. Aún así Sinir no deja de decirme que estoy a salvo y


    que me ama. Me aferro a élo a una balsa salvavidas, rezando para que este consuelo nunca


    cese, pero sé que así debe ser. No hay forma de evitarlo ahora. Cuando esté lo suficientemente


    tranquilo tendré que dar explicaciones, y eso es lo último que quiero hacer.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)