17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 72

Cap铆tulo 72

    Capítulo 72


    Capítulo 72 – E tiene un trato.


    e


    ?Si si si! La vocecita en mi cabeza canta, con tanta fuerza ques pbras casi se salen de mi boca.


    Los detengo justo a tiempo, aunque no puedo evitar que mis caderas se muevan hacia mano de


    Sinir. Aún así, logro rodear su mu?eca con mis dedos antes de que pueda hacer contacto con mi


    clítoris dolorido, incluso mientras mi sangre canta pidiendo liberación.


    Quiero desesperadamente dejar que Sinir me dé el cer que me ofrece, pero me siento muy


    abrumada por todo esto. Han sucedido demasiadas cosas ens últimas 24 horas y estoy más que


    confundida por mi reión ante disciplina de Sinir. Todas mis emociones han sido juntas,


    destrozadas y mezdas en una vorágine violenta y arremolinada, demasiado confusa para


    diferencias. Eso si me hubieran desatado porpleto y ya noprendiera mi propio


    corazón ni mi mente.


    Miro a Sinir, con los ojos muy abiertos y todavía escocidos pors lágrimas sobrantes. Tiene esa


    expresión hambrienta que me hace sentiro si estuviera a punto de devorarme, pero hay suavidad


    en sus ojos, unaprensión de que los instintos básicos de mi cuerpo no están en misma página


    que mi mente angustiada.


    “No creo que esté preparado para eso”. Lo confieso, mi voz muy suave. ?Qué tan surrealista es que


    hace veinticuatro horas estaba lista para entregarme a él porpleto? ?Dejarle hacerme el amor allí


    mismo, en medio del bosque, a pesar de todos nuestros esfuerzos por mantener nuestra rción


    tónica?


    Quizás el Príncipe nos hizo un favor con su ataque, pienso con amargura. Nos impidió dar un paso


    que no podríamos dar atrás:eter un terrible error.


    Cómo puedes decir eso? Mi conciencia exige. Mira lo que Sinir acaba de hacer por ti.


    ?Qué? ?Me golpeaso a un ni?o? ?Hacerme lloraro un bebé? Le devuelvo el mordisco.


    Sabes que ahora te sientes mejor, responde voz exasperante. Duele, pero sufrir es mejor que no


    sentir nada.


    No estoy tan seguro de eso. Los sentimientos que surgieron de mí después de los azotes


    proporcionaron un tipo de liberaciónpletamente diferente al que necesito ahora, derramando


    emociones reprimidas sin otra salida ques lágrimas. Sin embargo, soy plenamente consciente de


    que esos sentimientos eran sólo una gota en el balde,s aguas superficiales de un pozo sin fondo de


    angustia que no estoy preparado para afrontar.


    Haciendo caso omiso de mi conciencia, miro al enorme Alfa. “?Está bien?”


    “E, por supuesto que está bien”. Sinir responde, estudiándome de cerca. “?Quieres que te deje


    para que puedas encargarte tú mismo?” —ofrece, aunque hay un tono bajo y gru?ido en su voz que


    me hace pensar que a su lobo no le gusta esta idea en lo más mínimo.


    “No.” —objeto inmediatamente, agarrando su camisa antes de que pueda pensar mejor en ello. No


    quiero que se vaya, que pierda su toque tranquilizador, pero también tengo sospecha de que


    quedarse en su regazo es una m idea. Puedo sentir su dureza vándose en mi trasero dolorido, y


    ambos me retuerzo para aliviar el escozor de mi carne castigada y el dolor entre mis piernas.


    “Tranquilo cari?o”. Sinir se ríe: “No voy a ir a ninguna parte”. Besa mi cabello. Luego, pareciendo


    sentir el problema, me deja a sudo en cama. Hago una mueca de dolor, prefiero sensación de


    sus cálidos muslos a fría seda del edredón, pero antes de que pueda sentir demasiada lástima por


    mí mismo, Sinir desliza su palma hacia mi vientre desnudo, sintiendo al cachorro.


    “?Como es el?” Pregunto, sintiéndome culpable por no preguntar antes, pero también temerosa de


    escuchar respuesta. ?Cuánto de mi terrible experiencia pudo sentir el cachorro? Seguramente si él


    puede sentir mis sentimientos, podrá sentir mi miedo y mi dolor. ?También es consciente de que su


    padre acaba de ponerme sobre sus rodis? Oh, eso está muy mal: ningún ni?o debería saber esas


    cosas sobre sus padres.


    “Ojalá pudieras ver tu cara ahora mismo”. Sinir bromea: “Pero prometo que es demasiado joven


    para entender todo esto. Lo único que sabe es que estabas triste y que te sientes mejor ahora que


    estamos juntos. él también se siente mejor”.


    “?Estaba muy asustado anoche?” Pregunto, cerrando los ojos e inclinándome hacia su costado.


    “él estaba angustiado, porque podía sentir tu miedo, pero todo lo que sabe es en respuesta a ti. Y sus


    propios sentimientos no se han vuelto másplicados que tristeza o felicidad; no lo serán hasta


    después de que él nazca”. El explica.


    “Pero se notaba lo que me estaba haciendo desear”. Le recuerdo, esforzándome porprender.


    Sinir asiente: “El hambre, el dolor, el cansancio, todos esos son instintos reflejos, no emociones”.


    Suspiro, asimilo esto y presiono mi nariz contra su pecho y aspiro su aroma. “?Verás?” Puedo


    escuchar una sonrisa en su voz. “Has calmado mi olor, así que él está feliz”.


    “?Pero pensé que me gustaba olerte porque es lo que él necesita?” murmuro.


    “Así es cons madres y los cachorros; por eso digo que tienes una conexión tan mágicao mía.


    Tus deseos y necesidades se vuelven uno mismo”. iones de Sinir.


    “Bueno.” Respiro, sabiendo que cuanto más piense en esto, menos sentido tendrá. Cuanto más


    tiempo pasa, más aprendo que magia y lógica no siempre se mezn.


    Pasamos los siguientes momentos en silencio, y aunque todavía estoy tan necesitado que creo que


    podría gritar, tampoco he olvidado razón por que peleamos. Mi vestido de fiesta permanece en un


    charco en el suelo, sus faldas de gasa con tachus de piedras preciosas brin hacia mí en


    penumbra. “?Dominico?”


    “?Sí?” —me insta, pasando sus dedos arriba y abajo por mi brazo de manera más distraída. Su


    toque es ligeroo una pluma, y   sé que su intención es consrme más que excitarme, pero estoy


    empezando a pensar que es imposible estar en contacto físico con este hombre sin excitarme.


    Demonios, incluso me excitaba cuando me estaba azotando, y me dolía muchísimo. En cierto nivel,


    entiendo que lo que me gustó fue su dominio, más que el dolor, pero aún así me parece muy mal.


    “Creo que necesito que dejes de tocarme”. Susurro, odiándome a mí mismo incluso mientras lo digo.


    “Bueno.” él está de acuerdo, alejando de m gana mi peque?o cuerpo del suyo. Instantáneamente


    me siento fría e ipleta, y mis sentimientos deben reflejarse en mi rostro porque Sinir se ríe y


    golpea mi nariz con el dedo. “Tú lo pediste, hermosa”.


    “Lo sé.” Me quejo y me cubro con el edredón para no sentirme tan expuesta. Sinir observa mis


    movimientos con los ojos entrecerrados y puedo ver que está reprimiendo alguna deración


    mandona. Probablemente algo sobre no esconderme de él, aunque él parece entender que no me


    calmaré mientras su mirada recorra mi piel desnuda. “Quiero har del balón”.


    “E…”


    “?No!” Insisto, interrumpiéndolo: “?Por favor, escúchame?”


    Sinir exh pesadamente, “Adnte”.


    “Mira, obviamente tenías razón en que yo no estaba bien”,ienzo, sintiéndome resignada. “Pero


    tampoco me equivoqué. No podemos dejar que el Príncipe gane”.


    “No eran.” Sinir promete. “Pero necesitas descansar. Has pasado por muchas cosas”.


    “He pasado por cosas peores”. Lo anuncio, sorprendiéndonos a ambos. No tenía intención de


    compartir eso con Sinir, pero necesito que sepa que no voy a desmoronarme ante primera se?al


    de peligro. No parece sorprendido, simplemente hace una mueca,o si odiara escuchar esto pero


    también quisiera pedir más detalles. Sintiendo esto, sigo adnte antes de que pueda actuar según su


    impulso. “Le diste tanta importancia al solsticio, a lo mucho que significan estos eventos. Si lo


    saltamos, el Príncipe tendrá ventaja”.


    Copyright by N?v/elDrama.Org.


    “El Príncipe no tiene pareja reproductora”. Sinir responde: “Las lobas pre?adas obtienen muchos


    más pases gratis en nuestra sociedad que aques que no lo están”.


    “Pero él lo sabrá”. -digo obstinadamente. “Se sentirá envalentonado,o si su n estuviera


    funcionando. Tenemos que demostrarle que no lo es”.


    Sinir me estudia durante unrgo momento. “?Es esto realmente lo que quieres o estás tratando de


    demostrarme algo, porque te prometo que no es necesario?”


    “No todo se trata de ti, ?sabes?” Respondo con descaro, sintiéndome un poco más yo ahora.


    El calor inunda mi cuerpo ante el sonido de su risa. “Cuidado peque?a, o podría pensar que no


    aprendiste lión primera vez”.


    “?Por favor, Dominic?” Solicito. “Quiero ir al baile”.


    “Mmm.” Tararea pensativamente. “Si estoy de acuerdo, ?harás algo por mí a cambio?”


    “Eso depende”, respondo con caut. “?Qué deseas?”


    “?Prometes contarme algún día esas cosas peores pors que has pasado?” Pregunta Sinir,


    pasando sus nudillos por mi meji.


    Me quedo muy quieto ahora. “Nunca he hado de esas cosas con nadie. No estoy seguro de saber


    cómo”.


    “Yo podría ayudarte.” Sinir ofrece: “Como te ayudé hoy”.


    “Si crees que voy a dejar que me pegues otra vez…” empiezo indignada.


    “Oh, entonces me dejaste, ?verdad?” él retumba, deslizando su mano por mi nuca y haciendo que mis


    dedos de los pies se curvan. él sonríe lobunamente y sacude cabeza. “Odio decírtelo, cari?o, pero


    esa estuvo lejos de ser tu última paliza, ya sea para ayudarte a aprovechar tus sentimientos o no”.


    “Eres un tirano, ?lo sabías?” ento,nzándole una mirada hosca.


    “?Es eso un no?” Pregunta, arqueando una ceja.


    “?Pero por qué molestarse en profundizar en todo eso?” Cuestiono. ‘Está en el pasado. Seguramente


    es mejor dejarlo ahí”.


    “Creo que ambos sabemos que estas cosas nunca quedan en el pasado, E”. Sinir responde con


    gravedad. “Pude ver cómo te pesaban antes de que dijeras una pbra”.


    “?Tú podrías?” Chillo, odiando pensar que soy tan transparente.


    “Sí.” él afirma suavemente: “Y no quiero que cargues con todo eso solo”.


    “Pero es mi carga que debo llevar, no tuya”. Razono, sin mirarlo a los ojos.


    Sinir me agarra barbi entre el pulgar y el índice y me acerca a los ojos. “?Y supongo que


    pediste llevarlo? ?Buscaste el dolor y angustia?


    Puedo entender su punto, aunque no quiero. También puedo ver ventaja de mantener este acuerdo


    como una vaga promesa de futuro. El baile es esta noche, así que puedo aceptarpartirlo y luego


    posponerlo indefinidamente. No es mentira, en realidad no. Sé que nunca estaré lista para har de


    esas cosas horribles con Sinir, así que tendré que decírselo cuando llegue el momento.


    “Bueno.” Finalmente lo confirmo. “Tienes un trato.”
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)