17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 29

Cap铆tulo 29

    Capítulo 29


    Capítulo 29 – E hornea


    e


    He estado mirando ávidamente el reloj desde que regresé a casa. Ni Hugo ni ninguno de los guardias


    dijeron una pbra sobre mi ausencia, pero inmediatamente me quitarons bolsas de los brazos,


    insistiendo en que no debía levantar objetos pesados. Después fui directamente a cocina, con


    esperanza de poder terminar mi sorpresa antes de que Sinir regresara a casa, y así contrarrestar


    parte de su disgusto por haberme escapado.


    En mi defensa, en realidad no fue algo furtivo. ro, esperé hasta que los guardias se distrajeran por


    si acaso intentaban impedir que me fuera, pero nadie me dijo que no tenía permitido hacerlo. De


    hecho, Sinir me dijo que era libre de ir a donde quisiera… aunque en retrospectiva, imagino que al


    Alfa no le gustaría que volviera a casa y nadie supiera dónde estaba, especialmente después del


    hospital de ayer.


    Intento concentrarme en hornear en lugar de en los rega?os que seguramente recibo de Sinir.


    Realmente no estoy seguro de cómo manejar situación. Se sientepletamente injusto que pueda


    tener problemas por romper res que no sabía que existían, pero tengo miedo de enojar aún más a


    Sinir al expresar mis verdaderos sentimientos.


    Estoy empezando a sentirmepletamente bipr en este arreglo nuestro. Siempre tengo miedo de


    decir o hacer algo incorrecto y provocar el temperamento de Sinir, pero no estoy acostumbrado a


    censurarme de esta manera. Con el tiempo, verdad inevitablemente se escapa y luego me preocupa


    haberlo arruinado todo. Así que trato de revertir el rumbo y contrr los da?os, y probablemente


    parezca que tengo personalidades divididas.


    No se que hacer. Sé que debería intentar mantener feliz a Sinir para tener mejor oportunidad


    posible de quedarme con mi bebé, pero no sé cuánto tiempo podré seguir así. En primer lugar,


    tampoco sé qué hacer con Sinir. Es el hombre más confuso que he conocido. Ni siquiera me


    reconozco a mi alrededor. En un momento me excita, me hace sentir más segura que nunca en toda


    mi vida y hace cosas dulces y desinteresadaso ayudar a Cora, y al siguiente está pisoteando


    como un tirano y dándome órdenes.


    Acabo de terminar de mezr los ingredientes húmedos y secos en un gran recipiente teado


    cuando puerta se abre detrás de mí y el aroma familiar de Sinir llena habitación. Oh oh, allá


    vamos.


    Cuando me doy vuelta, lo encuentro enmarcado en puerta, con los brazos cruzados sobre su amplio


    pecho y una expresión atronadora en su rostro.


    “?Bienvenido a casa?” Lo saludo débilmente, esa afirmación suena más a una pregunta que a otra


    cosa.


    Los ojos esmeralda de Sinirienzan a brir mientras me estudia, recorriendo con su mirada mi


    cuerpo de pies a cabeza y haciéndome retorcerme positivamente. “?Qué tienes que decir por ti, E?”


    “Te estoy preparando una sorpresa”, le explico, dándome cuenta de que decírselo pierde el sentido. “O


    lo estaba, para agradecerte por tu ayuda con Mike”.


    “Dejaste propiedad”. él gru?e y avanza a grandes zancadas. “No le dijiste a nadie que te ibas ni


    adónde ibas”.


    Text ? owned by N?velDrama.Org.


    “Estaba perfectamente a salvo”. Suministro débilmente. “Fui a ver a tu padre”.


    “Acabas de salir del hospital ayer”. Sinir retumba,o si pudiera olvidarlo. “No deberías cargar


    conpra ni darrgas caminatas, y especialmente sin guardias”.


    “Dominic, nunca me dijiste que necesitaba llevar guardias conmigo si salía, o que tenía que ejecutar


    mis nes contigo primero”. Respondo, tratando de mantener calma.


    “?Porque pensé que era de sentidoún!” él exma. “E, sabes lo loca que ha sido cobertura


    de los medios últimamente, y sabes que no voy a ningúndo sin guardias – y soy mucho más grande


    y más fuerte que tú. ?Y si algo hubiera pasado? ?No habríamos sabido dónde buscarte!


    “?Solo estaba tratando de hacer algo bueno por ti!” exmo, luchando por conteners lágrimas.


    “Nunca acepté ser prisionero aquí”.


    “No seas tan dramático”. Sinir se bu. “Nadie está diciendo que eres un prisionero. Pero ahora


    eres una figura pública y estás en una condición delicada. Estamos hando de tomar precauciones


    básicas y mantenerme informado. ?Necesito saber dónde estás, necesito saber que estás a salvo y


    que no estás tomando riesgos por descuido!


    “?Llevar algunas bolsas de azúcar no supone ningún riesgo para mi salud!” —Argumento, sofocando


    algunas pbras extra. “No soy tan delicadao para necesitar una ni?era constante. ?Olvidas que


    estuve solo durante 30 a?os antes de que aparecieras tú y me fue bien!


    “?Oh, ro, qué bueno que un imbécil que vive en el fondo te arruinó y te traicionó durante a?os!” —


    espeta Sinir.


    “Eso no es justo”. Me defiendo, mi voz llena de emoción. “?No me culpes por lo que hizo Mike!”


    “No soy.” Suspira, pareciendo arrepentirse de su precipitada deración. “Yo no lo haría. Pero si eras


    vulnerable a escoriao él en el mundo humano, eres cinco veces más vulnerable entre los


    cambiaformas. ?No sabes lo peligroso que es ahí fuera!


    “?Y cómo se supone que voy a saberlo si no me lo dices?” Yo exijo. “?Cómo se supone que voy a


    saber que estoy rompiendo tus ridícs res si ni siquiera me dices cuáles son en primer lugar?”


    “?No son ridículos, son por tu propia seguridad!” Sinir grita.


    “Eso no respondió a mi pregunta”. Comento, entrecerrando los ojos.


    “Lo siento E, ?no esperaba que anduvieras de g por ciudad cuando apenas te habías


    recuperado! Pensé que vendrías a verme si necesitabas algo”. él grita, su mandíb se mueve con


    molestia.


    “?No quiero tener que acudir a ti cada vez que quiera poner un pie fuera de casa!” Lloro: “No me gusta


    tener que depender de otras personas para cosas que soy perfectamente capaz de hacer por mí


    mismo”.


    “Quieres decir que no confías en otras personas”. Sinir me corrige, yendo al grano. “Te sientes más


    seguro haciendo todo por ti mismo y no sabes cómo pedir ayuda a nadie más, y mucho menos creer


    que te ayudarán”.


    No sé cómo logró darse cuenta de eso. No se equivoca: siempre he preferido hacerlo todo yo mismo,


    porque aprendí pors ms que soy única persona en que puedo confiar cuandos cosas se


    ponen difíciles. Pero nunca le dije esto, nunca se lo dije a nadie. “Quise decir lo que dije.” Insisto,


    obstinadamente levantando mi barbi.


    “Lo entiendo mejor de lo que piensas, E”. Sinir rta, suavizando su tono. “Pero se supone que


    debes evitar el estrés”.


    “?Lo que me estresa es que estés aquí gritándome!” Acuso, con lágrimas ardiendo en mis ojos. “Solo


    estaba tratando de hacer algo bueno, ?no sabía que molestaría a nadie!”


    “Ven ahora.” Sinir amonesta. “Al menos hazme cortesía de ser honesto: no podrías haber salido


    de esta casa sin ser visto sin intentarlo”.


    “O tal vez tus guardias no están tan al tanto des cosaso crees”. Le devuelvo el mordisco.


    Sinir entrecierra los ojos. “Lograste deshacerte de los guardias asignados específicamente para ti,


    E”.


    “?Qué?” Chillo. “?Por qué me han asignado guardias?”


    “?Porque estás embarazada de mi cachorro!” él gru?e, “porque tengo enemigos que te atacarían en


    cualquier momento, lo cual sabes muy bien”.


    “?O tal vez es porque eres simplemente un imbécil invasivo y sobreprotector!” Exploto, “?no has dejado


    de mandarme desde el momento en que llegué!”


    Los ojos de Sinir brin peligrosamente, y lo siguiente que sé es que está merodeando hacia mí por


    la cocina. Retrocedo hasta que mi cuerpo choca con los gabes, preguntándome de repente si lo he


    presionado demasiado. “Cuidado E.” Advierte, cerniéndose sobre mí. Apoya sus manos en el


    mostrador a cadado de mi cuerpo, inmovilizándome entre sus brazos. Agacha cabeza para que


    su cara quede a sólo unos centímetros de mía, y siento el poder y autoridad emanando de él en


    oleadas. “Te he dado mucha libertad hasta ahora porque no conoces nuestras costumbres, pero si


    sigues hablándome de esa manera no seré responsable de mis iones”.


    Mis rodis se vuelven gtinas ante su ira, pero de alguna manera este miedo no es el mismo que he


    conocido en el pasado. No creo que me haga da?o, especialmente porque llevo en brazos a su


    cachorro,o sigue se?ndo. No, sus amenazas se sienten diferentes: oscuramente sensuales de


    una manera que no entiendo del todo. De repente tengo mucha curiosidad por ver qué hará si sigo


    presionándolo. Estoy muy tentado de ponerlo a prueba, para ver hasta dónde puedo tentar mi suerte.


    “Bien.” Siseo. “No te haré de esa manera. Te lo mostraré en su lugar”.


    Alcanzo bolsa de harina a mi izquierda y tomo un pu?ado en mi pu?o. Antes de que pueda pensar


    mejor en ello, actúo ynzo harina directamente a su increíblemente hermoso rostro.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)