17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 28

Cap铆tulo 28

    Capítulo 28


    Capítulo 28 – E hace una visita


    e


    Escucho los pasos de Sinir subiendos escaleras poco después des cinco, y me doy cuenta de


    que debe haber dejado el trabajo en primera oportunidad disponible. No me quejo, he estado tan


    ansiosa por preguntarle sobre Mike desde que policía me mó, y por increíble que parezca, incluso


    me encuentro extra?ándolo cuanto más tiempo pasamos separados. Creo que debe ser el deseo del


    cachorro de estar cerca de su padre más que mi propio interés, porque mayoría des veces estoy


    nervioso o nervioso cuando estamos juntos. La única excepción es cuando voy a sus habitaciones a


    hora de dormir; No he tenido ni una s pesadi desde que insistió en que empezáramos a dormir


    juntos, y espero quedarme dormida en sus fuertes brazos todass noches.


    Entra en mis habitaciones sin mar y me ofrece una amplia sonrisa cuando me ve acurrucada en


    cama. El médico me dio órdenes estrictas de descansar hoy y, después de agotadora experiencia


    en el hospital, en realidad no me importó. “H, problema”. Sinir me saluda con cari?o y se sienta


    en el borde de mi colchón. “?Cómo te sientes?”


    “Estoy bien.” Prometo: “No más manchas”. Me sonrojo, pero supongo que tenemos que


    acostumbrarnos a har en términos tan familiares sobre mi cuerpo. El embarazo no hace más que


    robar el sentido del pudor, ya que es necesario discutirs funciones corporales más personales para


    evaluar salud del bebé.


    Text ? owned by N?velDrama.Org.


    “Me alegro.” Sinir suspira con visible alivio. “?Has contrdo tu presión arterial?”


    “No, me he distraído”. Lo admito.


    “Tsk, tsk”, bromea, recuperando el dispositivo de monitoreo doméstico de mi cama. “Tomemos tu


    brazo, preciosa”.


    Espero mientras coloca el brazalete alrededor de mi bíceps y presiona el botón de inicio de


    máquina. Una vez que el brazaleteienza a inrse y aumenta presión en mi brazo, digo: “Hoy


    recibí una mada de policía”.


    Sinir mantiene una cara perfectamente seria,o si no tuviera menor idea de lo que voy a decir.


    “?Oh?”


    “Parece que Mike se entregó esta tarde”. Comparto, observándolo de cerca. “Volvió desde costa y


    firmó una confesiónpleta. Va a ser juzgado”.


    Sinir está ocupado mirando los números en máquina, pero logra esbozar una sonrisa distraída,


    “eso es maravilloso, E”.


    Espero a que diga más, pero él permanece en silencio, ávidamente concentrado en tomar mis signos


    vitales. “?Realmente vas a fingir que no tuviste nada que ver con esto?” Finalmente estallé.


    La máquina emite un pitido y Sinir frunce el ce?o y se afloja el brazalete. “Aún es demasiado alto”.


    Murmura, mirándome. Sinir escanea mis rasgos y toma mi meji con su mano de gran tama?o.


    “?Todavía te sientes estresado?”


    “Estoy tratando de har contigo sobre algo”. Respondo, en lugar de responderle.


    “E no fue nada. Lo habría hecho por cualquiera”. Afirma simplemente.


    Por supuesto. Pienso con amargura que será mejor que no te adntes, E. Noetas el error de


    pensar que eres especial cuando no lo eres. “Eso podría ser cierto”. Murmuro, “pero es muy


    importante para mí. No sé cómo agradecerte”.


    “Eso no es necesario.” Sinir responde,o si esto resolviera el asunto. “Estaba feliz de hacerlo.


    En mi opinión, esa rata merecía algo mucho peor que una celda de cárcel”.


    No sé por qué, pero su ferocidad me hace sentir mejor por su actitud desde?osa. Al menos demuestra


    que a él sí le importa, y decido en ese momento que voy a encontrar una manera de agradecerle, ya


    sea que él lo crea necesario o no.


    ____________


    Al día siguiente paso ma?ana con náuseas, recordándome una y otra vez ques náuseas


    matutinas son una buena se?al y que no debería quejarme. Después de mi cuarto ataque de náuseas,


    llevo algunas almohadas y libros al ba?o y establezco un campamento improvisado sobres frías


    baldosas para no estar corriendo constantemente de undo a otro. Por tarde me siento lo


    suficientemente bieno para salir, me visto y me voy con entusiasmo, emocionado de seguir


    adnte con mis nes y agradecer a Sinir su amabilidad.


    Al principio no estaba seguro de presentarme en casa de su padre sin previo aviso, pero cuando


    llego, el Alfa mayor me saluda con tanta hospitalidad y generosidad que decido que debería intentar


    visitarlo más a menudo. “?Entra, entra! ?Que adorable sorpresa!”


    “Gracias.” Me sonrojo, “Espero que no te importe que pase así”.


    “Por supuesto que no, cari?o. Eres bienvenido en cualquier momento.” él responde amablemente.


    “Estaba a punto de almorzar tarde, por favor e a mí”.


    “Oh no, no podía imponerme”. Dudo.


    “Tonterías, conozco mirada de una madre embarazada que ha pasado ma?ana indispuesta”. él


    observa irónicamente. “Aún estás verde de agas, querida. Un poco deida en tu estómago te


    ayudará”.


    “Gracias.” Sonrío a mi pesar. “Veo que eres tan perspicazo tu hijo”.


    “Y veo que preferirías que él no percibiera tanto”. Responde el viejo.


    “?Es tan obvio?” Me río entre dientes y me siento frente a él en s de estar mientras un sirviente


    corre a buscar otro lugar para el almuerzo.


    “No te culpo”. él confía. “Supongo que si estuviera en tu lugar, tampoco disfrutaría que alguien leyera


    cada uno de mis pensamientos y sentimientos”.


    A diferencia de Sinir, su padre me tranquiliza porpleto. De hecho, me siento tan a gusto ques


    pbras se me escapan de lengua antes de que pueda detenes. “No estoy acostumbrado a


    hombreso tú y tu hijo, Alfa…”


    “Nada de esas tonterías de Alfa”. él interviene. “Llámame Enrique”.


    No puedo evitar reírme: “Tú y Dominic realmente sois pareja, ?lo sabías?”


    Henry sonríe cálidamente, “un gran cumplido. Estoy muy orgulloso de mi hijo, ?sabes? Y estoy muy


    emocionado de que finalmente haya encontrado su segunda oportunidad”.


    Una pu?da de culpa me asalta. De todass personas as que enga?amos, el padre de Sinir es


    el que me hace sentir más avergonzado por nuestras mentiras. “Gracias.” Mes arreglo para


    responder, incapaz de evitar confiar, “ambos estamos tan emocionados por este bebé que no estoy


    seguro si siquiera hemos discutido si realmente somospa?eros. Quiero decir que lo decimos por


    la campa?a, por supuesto, pero no creo que sea lo que Dominic imaginóopa?ero”.


    Henry niega con cabeza con firmeza. “Créeme, E. Conozco a mi hijo y reconozco una buena


    pareja cuando veo. Ustedes dos llegarán allí a tiempo”.


    “Bueno, tengo que decir que ya ha hecho mucho por mí. He estado buscando alguna forma de


    agradecerle, pero me temo que no lo conozco lo suficienteo para saber qué es lo que más le


    gustaría. Esperaba que pudieras ayudarme a near un poco”. Yo confieso.


    “Has venido al lugar correcto.” Henry me asegura: “?Qué tipo de sorpresa tenías en mente?”.


    “Cualquier cosa para mostrarle lo agradecido que estoy”. Le explico “qué emocionada estoy de tener


    este bebé juntos, por todo su apoyo”.


    “Bueno, un secreto que con mucho gusto te contaré sobre mi hijo es que es muy goloso”. Entona


    Henry. “No lo permite a menudo, pero forma más rápida de llegar a su corazón probablemente sea a


    través del postre”.


    Me río, “?En serio?” Parece tan extra?o que el terrorífico lobo Alfa pueda tener un vicio secreto tan


    saludableo el azúcar. “?Alguna receta en particr?”


    “Su pastel favorito cuando era ni?o era simplemente chocte con seado de vaini, simple pero


    clásico. Si le haces eso, lo transportará directamente a su infancia”. Enrique explica.


    “Me gusta esa idea. Uno de nuestros primeros días juntos mó a mi hermana para saber cuál era mi


    to favorito; me gusta simetría de devolverle el gesto”. Reflexiono en voz alta.


    “Y, por supuesto, si al final te sobra demasiado, yo siempre agradezco un buen dulce”. Henry insinúa:


    “Además de unapa?ía encantadora”.


    “Tienes un trato.” Estoy de acuerdo felizmente. “De hecho, estaba pensando en visitarte más a


    menudo”. Sugiero: “Si no te importa tenerme cerca, así es”.


    “No me encantaría nada más”. Henry sonríe, “aunque probablemente deberías ararlo con Dominic


    primero”.


    Hago una mueca, sin importarme esta idea. “?Crees que se opondría?”


    “Creo que tiene una nueva pareja y un bebé en camino; nada hace que un Alfa sea más


    sobreprotector”. Enrique razona.


    “Pero seguramente él no pensaría que eres una amenaza”. Protesto.


    “Yo personalmente no, pero es muy posible que existan otros peligros”. Henry sugiere: “De hecho, me


    sorprende que te haya dejado salir sin guardia hoy”.


    “Bueno, él no lo sabe”. Respondo vte.


    “?No le dijiste que te ibas?” Enrique ara.


    “No, pero soy un adulto”. —argumento, confundido. “No debería tener que pedir permiso sólo para


    visitar a mi familia”.


    “E, ahora estás con un Alfa”. Henry me recuerda suavemente. “Todo es diferente ahora. ?Alguien


    sabe dónde estás ahora?


    “No.” Mordiéndome nerviosamente elbio, me pregunto si heetido un error de cálculo. “?Crees


    que se va a enojar?”


    “Si yo fuera tú, intentaría regresar antes de que él se dé cuenta de que te fuiste”. —sugiere Henry.


    No necesito que me lo digan dos veces, termino mi almuerzo y beso meji desali?ada de Henry,


    antes de salir de nuevo. De camino a casa me detengo sólo paraprar los ingredientes para el


    pastel de Sinir y me apresuro a regresar a casa con esperanza de que nadie se haya dado


    cuenta de mi ausencia. Por supuesto, es mi suerte que Hugo me pille subiendo por el camino de


    mansión con los brazos cargados con bolsas depra. No dice una pbra, pero sé que el juego


    ha terminado.


    Estoy en un gran problema.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)