Capítulo 2446
Gran Adivino
La persona que iba en cabeza era el se?or de Secta Cielo Ardiente, Yona. Corrieron hacia allí
porque escucharon el rugido de una bestia demoníaca y los sonidos de una bata.
El núcleo de bestia de una bestia demoníaca era un recurso de cultivo de primera categoría, pero los
del reino secreto serían sin duda mucho más fuertes que los del reino oculto.
Por desgracia, cuando Yona llegó con sus hombres, sólo había dos cadáveres en el suelo.
Escrutó los cadáveres del suelo antes de poner una mano sobre uno de ellos. En un instante,
escena de bata anterior se materializó ante sus ojos.
—Qué poderoso león gigante... —Entrecerrando un poco mirada, tocó con suavidad el otro cadáver.
Acto seguido, sus ojos briron—. La espada espiritual es demasiado sensible. Parece que Jaime
tiene una serie de objetos increíbles. ?A persegui!
Emprendió una persecución con sus hombres en dirión por que había escapado el león
gigante.
Casi todo el mundo en todo el reino secreto estaba cazando a Jaime.
Algunos querían matar al hombre a cambio de los recursos de Secta de Estre Vdora,
mientras que otros codiciaban los objetos mágicos que poseía.
Naturalmente, también había quienes lo buscaban para echarle una mano.
En ese instante, había gente rastreando a Jaime por todas partes en el reino secreto. Por suerte, el
lugar era enorme. Por lo tanto, buscar a alguien erao buscar una aguja en un pajar.
—?Maldita sea! ?Dónde demonios se ha metido ese ni?o?
Winsor no pudo evitar sentirse inquieto al no tener noticias de Jaime después de tanto tiempo.
—Teniendo en cuenta inmensidad de este reino secreto, no es tan fácil localizar a alguien, Winsor.
Si quieres saber dónde está Jaime, pídele al Gran Adivino que te lo diga —propuso Huro.
Owned by N?velDrama.Org.
En un santiamén, a Winsor se le iluminaron los ojos.
—?Así es! ?Cómo he podido olvidarme de él? Haré que alguien lo encuentre enseguida —exmó.
Envió a algunos hombres a buscar al Gran Adivino. Al poco tiempo, un anciano con bastón fue
escoltado hasta allí.
Era el mejor adivino del reino oculto, el Gran Adivino. Con sólo tres monedas de cobre, podía percibirlo
todo.
Por esa razón, su Secta de Adivinación gozaba de mucha prominencia en el reino oculto.
—?Quiere que localice a Jaime, Se?or Lindor? —preguntó con brusquedad el Gran Adivino al ver a
Winsor.
—Desde luego, hace honor a su reputación, Maestro Adivino. De hecho, lo he mado para que
adivine su ubicación. Le agradecería mucho su ayuda —respondió Winsor con cortesía.
—Eso es panido. Pero debería conocer mis res, ?no? —afirmó con altanería el Gran Adivino.
—ro que sí. Si lo localiza, le regré un montón de recursos —se apresuró a prometer Winsor.
En respuesta, el Gran Adivino asintió.
—De acuerdo...
Tras decir esto, sacó tres monedas de cobre ysnzó al aire.
Empezaron a brir y a girar mientras estaban suspendidas en el aire.
Winsor y Huro levantaron cabeza y se quedaron mirandos monedas de cobre, más que curiosos
por saber cómo el Gran Adivino podía adivinarlo todo con sólo tres monedas de cobre.
—?Son estas tres monedas de cobre antiguos objetos divinos? —Huro no pudo resistirse a preguntar.
—Son sólo tres monedas de cobre ordinarias. No tienen nada de divino —respondió el Gran Adivino
con una leve sonrisa.
—Si es así, ?por qué pueden adivinarlo todo cuando están en sus manos, Maestro Adivino? —Huro
continuó aventurándose.
—Los secretos divinos son confidenciales. Mis disculpas, pero no puedo responder a eso. —Dicho
esto, el Gran Adivino hizo un gesto con ambas manos, ys tres monedas de cobre siguieron
cambiando de dirión en el aire.
Pasaron más de diez minutos, pero seguía sin responder. En cambio, seguía gestdo cons
manos. La impaciencia inundó a Winsor.
?Ya han pasado más de diez minutos, ?pero no hay nada!?. No estaba seguro de que el Gran Adivino
fuera un estafador, ya que nunca le había pedido ayuda y sólo había escuchado har de su
reputación.