Capítulo 2246
Enga?ado
Jaime miró con frialdad a Josías, con su Espada Matadragones preparada.
—Ya te lo he dicho, incluso he matado a un Dios des Artes Marciales experimentado. Tú acabas de
ascender a Dios des Artes Marciales. No eres rival para mí.
No había ni una pizca de arrogancia en voz de Jaime. Erao si tan solo estuviera exponiendo los
hechos.
Sin embargo, Josías permaneció escéptico. No creía que un Santo des Artes Marciales de quinto
nivel pudiera matar a un Dios des Artes Marciales.
A menos, por supuesto, que Jaime estuviera ocultando su verdadero poder, pero eso era poco
probable. Los poderes de un Dios des Artes Marciales no podían ocultarse al nivel de un Santo de
las Artes Marciales.
—No seas tan arrogante, mocoso —se mofó Josías, rgando mano y extrayendo energía del aire.
N?velDrama.Org owns this.
Incontables hebras de energía de fe aparecieron, fusionándose en una densa nube de energía púrpura
frente a él.
Mientras tanto, los creyentes que habían estado rezando cerca empezaron a desplomarse al ser
absorbidas su aura y su energía de fe por Josías.
A pesar de ello, otros fieles continuaron arrodillándose y recitandos escrituras en sus corazones con
la mayor devoción.
Jaime frunció el ce?o al contemr escena.
—?Qué hacen todos aquí todavía? ?Tienen que irse! Josías no es deidad que creen. Miren a su
alrededor, gente se muere —gritó con urgencia.
Su voz reverberó en el aire, con esperanza de persuadir a los creyentes a huir antes de que fuera
demasiado tarde.
—Jajaja. No te escucharán. Son mis más devotos seguidores. Morirán por mí sin dudarlo si se lo pido
—Josías rio entre dientes.
Había formado una letal espada púrpura con forma más pura de energía de fe extraída de los
creyentes que lo rodeaban.
—Mis poderes nunca se agotarán mientras mis creyentes estén cerca. Hoy te demostraré de qué
estoy hecho.
Con espada en mano, cargó hacia Jaime.
Jaime, siempre listo para bata, se preparó para el ataque. Su cuerpo de Golem resndecía de
poder mientras ndía su Espada Matadragones, saltando en el aire para enfrentarse a Josías.
Pascual y Sixto observaban desde una distancia segura, sabiendo ques auras mortales que
emanaban de los dosbatientes podían matarlos con facilidad.
Cuando Josías agitó su espada púrpura, un aura siniestraenzó a extenderse por el aire.
El aura siniestra envolvió el Monasterio de Cáb, haciendo que temra y ques estatuas de su
interior cobraran vida.
Las doce se elevaron en el aire y fueron contra Jaime.
—Jaja, mocoso. Te enga?é. ?De verdad crees que me enfrentaría a ti de frente? —se burló Josías
mientras aterrizaba en el suelo.
Mientrass doce estatuas rodeaban a Jaime e iban contra él, éste se mantenía confiado, sonriendo
de manera despectiva ante idea de enfrentarse as estatuas.
Pero cuando estaba a punto de levantar espada para bloquear su ataque, un dolor agudo le
atravesó el estómago y sintió que su energía espiritual se disipaba. A pesar de sus esfuerzos, no pudo
condensar su energía y se encontró indefenso antes estatuas.
Con un estruendo ensordecedor, los poderes des doce estatuas lo golpearon, rompiendo su Cuerpo
de Golem en incontables pedazos y haciendo desaparecers escamas doradas.
Jaime se estrelló contra el suelo, creando un gran cráter tras el impacto.
Quedó tendido, quieto e inmóvil, mientras el polvo se asentaba a su alrededor.
A pesar del dolor de estómago, concentró su respiración en el bajo vientre e hizo circr su energía
espiritual por el cuerpo. Al hacerlo, se dio cuenta de que había absorbido los poderes de Alejo y
demasiada energía de fe de los creyentes sin refinar adecuadamente estas energías, lo cual era
causa de su malestar