Capítulo 2245
No necesitas creerme
La cara de Josías cambió cuando miró al cielo. De inmediato se le desencajó mandíb y empezó a
temr.
—E…Eso... eso es energía de fe…
Josías miró energía de fe con incredulidad.
—?Qué? ?Cómo es posible? —Cuando Sixto volvió su mirada hacia Jaime, su expresión estaba llena
de asombro.
Sin embargo, Jaime respondió con una sonrisa gélida. Se levantó del suelo y flotó sin esfuerzo en el
aire.
La energía de fe envolvió a Jaime e impregnó su cuerpo.
A pesar de su energía espiritual casi agotada, el campo de elixir de Jaime se revitalizó en un instante
por abrumadora oleada de energía de fe. Lo único que le quedaba por hacer era refinarlos.
Tras absorber toda energía de fe, Jaime descendió poco a poco hacia el suelo, irradiando una
nueva aura de poder y fuerza.
Josías estaba estupefacto, ?absolutamente estupefacto! Nunca en su vida había visto una energía de
fe tan poderosa.
La fuente de tan inmensa energía de fe de Jaime era un misterio para él.
—?Quién eres? ?Cómo lograste obtener tanta energía de fe? —preguntó Josías a Jaime con
incredulidad.
—?Me creerías si te dijera que soy una Deidad de un país? —dijo Jaime mientras esbozaba una leve
sonrisa.
—Eso es pura mi*rda. ?Cómo vas a ser una Deidad si sólo eres un Santo des Artes Marciales? —
Josías no creía a Jaime.
??Un Santo des Artes Marcialeso él nunca podría ser una Deidad!?.
—Está bien si no me crees. Pero ahora es el momento de que te dé una muestra del poder de mi
energía de fe. —ndiendo Espada Matadragones en su mano, Jaime saltó en el aire.
Con un deslumbrante destello de su espada, Jaime cargó en dirión al Iluminado y descargó un
poderoso golpe.
La energía de espada, inmensao una monta?a, acuchilló sin piedad al Iluminado, haciendo que
se desintegrara en nada.
Mientras tanto, un hombre y una mujer de pie sobre espadas vdoras a varios cientos de metros del
Monasterio de Cáb lo vieron todo.
—Arconte, ?sabes quién es ese hombre? A pesar de ser sólo un Santo des Artes Marciales, el
poder que demostró parece haber superado al de un Dios des Artes Marciales. Dudo que tú y yo
fuéramos capaces de resistir ese golpe entó muchacha mientras no daba crédito a lo que
veían sus ojos.
Arconte respondió con un frío bufido.
—Eso no son más que ilusiones. Podría haber esquivado con facilidad ese golpe. No es más que un
Santo des Artes Marciales, así que por muy capaz que sea, ?nunca superará a un Dios des Artes
Marciales! Pero el hecho de que ses arregló para absorber toda energía de fe es bastante
aterrador. Eso puede haberte enga?ado haciéndote creer que poseía el poder de un Dios des Artes
Marciales.
ramente, el arrogante hombre menospreció el movimiento de Jaime.
—Arconte, ese hombre es capaz de absorber tanta energía de fe y emitir luz que emitiría un típico
Dios des Artes Marciales. Esto demuestra que tiene habilidades excepcionales. Me pregunto
cuándo aprenderás a bajar de tu arrogancia —De repente, unos clones de sombras aparecieron ante
el hombre y mujer.
El líder iba vestido con una camisa nca, lo que le daba un aspecto particrmente suave.
—?Demithor! ?Qué hacen aquí los de Secta Vientofuerte? —preguntó Arconte mientras fulminaba
con mirada al hombre de camisa nca.
—?Por qué no puedo estar aquí? La Secta Luminosa no es due?a de este lugar, ?verdad? Ustedes
vinieron por energía de fe, yo también... —Demithor Carrión respondió dedicándoles una sonrisa
desconcertante.
—Vamos, Arconte. Vámonos de aquí. —La chica le dio un codazo, queriendo evitar a Demithor.
—Ha pasado mucho tiempo desde última vez que nos vimos, se?orita Alba. Y está usted más guapa
que nunca. Es una pena que no pueda casarse con nadie y disfrutar de los ceres de ser mujer
desde que se unió a Secta Luminosa. —Dedicó una miradasciva a chica.
N?velDrama.Org owns this.
—?Demithor, b*stardo! —Arconte frunciós cejas y estaba a punto de darle una lión.
Alba agarró de inmediato el brazo de Arconte y lo llevó lejos de Demithor.