Capítulo 2235
Saberlo todo
Sentimientos encontrados invadieron a Jaime cuando se dio cuenta de que había subestimado el
mundo des artes marciales y sobreestimado sus propias capacidades.
En su nivel actual de Santo des Artes Marciales de Quinto Nivel, Jaime podía derrotar con facilidad
a un Dios des Artes Marciales con ayuda de Forma Verdadera del Dragón Dorado. Sin
embargo, si se encontrara con un Dios des Artes Marciales de fase avanzada, tendría que huir.
Apenas podía creer que hubiera más niveles por encima del Dios des Artes Marciales.
Jaime sabía que sería derrotado con facilidad por enemigos más capaces que él.
—Parece que hay muchos talentos ocultos en el mundo des artes marciales. He sido demasiado
arrogante —dijo Jaime, dejando escapar una carcajada de autodesprecio.
De pronto, recordó cómo Armando le ponías cosas difíciles y le oprimía sin motivo desde que
regresó de Jetroina.
Al principio, Jaime no tenía ni idea de por qué Armando le hacía eso.
Jaime tuvo una epifanía y se dio cuenta de ques iones de Armando pretendían evitar que se
volviera demasiado arrogante tras regresar de Jetroina. Armando quería que Jaime se enfrentara a
realidad y no se creyera invencible.
—Se?or Casas, no se menosprecie. Muchos seres capaces que están más allá de los Dioses des
Artes Marciales llevan mucho tiempo cultivando. Todavía es joven y tiene potencial para ser más
poderoso en el futuro —le consoló Casio.
—Muchas gracias, Gran Anciano. Parece que aún me queda mucho camino por recorrer en el sendero
del cultivo —respondió Jaime, humilde al darse cuenta.
No perdió el tiempo en el reino secreto de Puerta de Fuego y se marchó con Fernando poco
después.
Mientras regresaban, Fernando pensó de repente en algo y lopartió con Jaime.
—Se?or Casas, si está interesado en conocer ubicación del Monasterio de Cáb, tal vez podría
preguntarle al se?or Sabelotodo. Quizá él conozca su paradero —sugirió Fernando.
—?El se?or Sabelotodo? —Jaime se sorprendió, pues era primera vez que escuchaba ese apodo.
Fernando dijo:
—Ah, el hombre se ma Bartolomeo Durán. Puede que no sea un experto artista marcial, pero tiene
amplios conocimientos de historia del mundo des artes marciales. He escuchado rumores de que
posee un libro que deta el desarrollo del mundo des artes marciales, pero no puedo confirmarlo.
Puede que sepa dónde está el Monasterio de Cáb.
—?Dónde está? —apremió Jaime. No tenía ni idea de que existiera un hombre así.
—Debería estar ens afueras de Ciudad de Jade. Sin embargo, no siempre está por ahí. Probemos
suerte —respondió Fernando.
Luego condujo a Jaime as afueras de Ciudad de Jade.
Poco después, se detuvieron frente a una casa en ruinas.
Fernando se adntó y echó un vistazo a casa antes de exmar:
—?Se?or Casas, el se?or Sabelotodo está en casa! Es una excelente noticia.
—Vamos, entremos.
Jaime entró en casa, pero casi de inmediato retrocedió conmocionado por el abrumador hedor que
le llegó.
Un anciano desali?ado estaba sentado frente a un tablero, mirando cona tención una partida de
ajedrez irresoluble que tenía dnte. No parecía haberse percatado de llegada de Jaime y
Fernando.
Tras acostumbrarse al olor, Jaime echó un vistazo a casa y descubrió muchos libros antiguos en su
interior.
No había nada más que libros.
N?velDrama.Org owns this.
A juzgar por el aura del anciano, supuso que se trataba de un Marqués des Artes Marciales.
—Se?or Sabelotodo, necesitamos su ayuda —le dijo Fernando.
—No estoy libre —respondió con frialdad Bartolomeo sin levantar vista.
Al escuchar aquello, Fernando estaba a punto de arremeter con furia cuando Jaime lo detuvo.
—Se?or Durán, he escuchado que usted posee amplios conocimientos sobre el mundo des artes
marciales, y por eso venimos a verlo hoy. Espero que pueda ayudarme con algunas preguntas —dijo
Jaime con un tono amable.
En ese momento, Bartolomeo levantó poco a poco cabeza y miró a Jaime.
—?Tienes preguntas para mí? Primero, tendrás que aceptar mi condición.
—Siéntase libre de exponer sus condiciones. Si está en mis manos, sin duda aceptaré —prometió
Jaime