17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 2082

Cap铆tulo 2082

    Capítulo 2082


    Un tonto


    Sixto huyó a habitación de Máximo, pues éste era el único que podía salvarlo.


    Mientras veía a los miembros del n Artesano ir contra él, Jaime no tenía intención de mostrar


    piedad alguna.


    Dado que Sixto se había aliado con Saulo para ir contra él, todos en el n Artesano eran sus


    enemigos, y piedad era algo que sus enemigos no merecían.


    Un solo movimiento de mano de Jaime encendió un destello dorado que hizo retroceder a un Gran


    Marqués des Artes Marciales.


    El resto de los atacantes se mantuvieron a distancia mientras activaban sus objetos mágicos, que


    emitían un fulgurante resndor y golpeaban a Jaime con oleadas de ataques mágicos.


    Como el n Artesano era famoso por fabricación de objetos mágicos,s armas que portaban sus


    miembros eran, por mucho, superiores al resto.


    Sin embargo, a pesar de cantidad de ataques, Jaime no se inmutó.


    Los efectos de los objetos mágicos eran inútiles ante un poder abrumador.


    En su contraataque, Jaime empujó ambas palmas hacia dnte, desatando un aura que envolvió el


    edificio.


    Cada golpe de palma podía matar a un miembro del n Artesano, y Jaime los disparóo si nada.


    Pronto, los objetos mágicos se hicieron pedazos por vibración del aura de Jaime. Sus portadores


    vomitaban sangre pors graves heridas sufridas. Algunos tenían el pecho astado, mientras que


    otros tenían todos los huesos fracturados. Estaba ro que ninguno de ellos iba a sobrevivir.


    En pocos minutos, más de diez atacantes se habían convertido en cadáveres que yacían en el suelo.


    La visión llenó deplicadas emociones a Saulo, que observaba de cerca.


    Copyright N?v/el/Dra/ma.Org.


    Sin perdonar una mirada a los miembros muertos del n Artesano, Jaime continuó su persecución


    de Sixto.


    Poco después, lo alcanzó rastreando el aura que emitía.


    Sixto se quedó boquiabierto en cuanto se dio cuenta de que Jaime venía por detrás.


    ?Cómo podía alcanzarlo tan rápido con más de diez miembros del n Artesano en su camino?


    —?Ayúdeme, Se?or Yandel! ?Ayúdeme! —gritó Sixto.


    Máximo salió rápido de su habitación y preguntó al aterrorizado Sixto:


    —?Qué pasa, Se?or Sixto?


    —Se?or Yandel, Jaime intenta matarme. Tiene que salvarme, por favor…


    El aterrorizado Sixto se escondió detrás de Máximo, que se volvió para mirar a Jaime con el ce?o


    fruncido.


    —?Por qué has invadido el n Artesano y has atacado a nuestros hombres?


    Cuando Jaimenzó una mirada a Máximo, se dio cuenta de que éste era un Marqués de Artes


    Marciales Mayores en fase de principiante, más débil que algunos de los miembros del n Artesano


    de antes.


    No entendía por qué Sixto había buscado su ayuda. Evidentemente, Máximo no era rival para él.


    —Sólo vine aquí para pedir prestado el Pergamino Divino y no esperaba que Sixto trabajara con otros


    para tenderme una trampa. Por desgracia para él, soy una persona vengativa —afirmó Jaime en tono


    gélido.


    —?Pedir prestado el Pergamino Divino? —Máximo estalló en carcajadas al escuchar respuesta de


    Jaime—. ?Crees que cualquiera puede entrar aquí y tomarlo prestado? ?Por qué no te miras primero


    en el espejo?


    El rostro de Máximo se ensombreció y su cuerpo tembló con fuerza. De sus mangas salieron vndo


    múltiples carretes dergas cadenas de metal cons puntas dentadas, que parecían pitones


    ense?ando los colmillos.


    Jaimeprendió que, aunque Máximo no era poderoso, era un experto en objetos mágicos.


    —Ya que te niegas a prestármelo, no me queda más remedio que tomarlo por fuerza.


    Con eso, Jaime desapareció en un instante mientras se abnzaba sobre Sixto.


    Mientras pudiera capturar a Sixto, Jaime confiaba en que el n Artesano le entregaría el Pergamino


    Divino.


    En respuesta, Máximo disparó sus cadenas, formando una enorme red para capturar a Jaime.


    —Hmph, qué tonto —se mofó Jaime al enfrentarse as cadenas que parecían pitones.


    No había forma de que los objetos mágicos pudieranpensar enorme diferencia de poder entre


    ambos.


    Con sus dos manos brintes, Jaime agarrós cadenas y empezó a tirar de es
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)