Capítulo 2077
—?Así que eres el hijo del se?or San Miguel! Soy Jaime Casas —Extendió mano y estrechó de
Sixto con entusiasmo.
Jaime se humilló pues tenía que pedir un favor a otro.
—Mi padre está recluido mientras refina sus objetos mágicos y no volverá hasta dentro de un tiempo.
?Qué quiere que le preste?
Fingió ignorancia.
Jaime dirigió su petición a Sixto debido a ausencia de Pascual.
—Se?or Sixto, esperamos pedirle el Pergamino Divino. Juro por mi nombre devolvérselo una vez
hayamos terminado.
—?Qué? ?El Pergamino Divino? Debe estar bromeando. ?Cómo espera que prestemos el tesoro del
n Artesano a cualquiera que nos lo pida? —arrugó Sixto.
Jaime sabía que no sería fácil convencer a Sixto. Se apresuró a tomar el pincel de caligrafía que le
había dado Armando y le dijo a Sixto:
—Se?or Sixto, el se?or Szar quería que le entregara esto a su padre. Lo entenderá en cuanto lo
vea.
Sixto tomó el pincel de caligrafía y le echó un vistazo superficial antes de arrojárselo a Jaime.
—?Qué es este trasto? No parece más que un pincel de caligrafía corriente. ?Quién es ese se?or
Szar? Nunca he escuchado har de él.
A Sixto se le había acabado paciencia.
Jaime estaba confundido. ?Cómo iba a pedir prestado el Pergamino Divino sin Pascual ahí y sin que
Sixto supiera quién era Armando?
—Se?or Sixto, necesito el Pergamino Divino para salvar a alguien. Por favor, ?qué condiciones debo
cumplir para que me lo preste? —imploró Jaime.
—No percibo que tenga usted ningún objeto mágico poderoso. Pero si tiene alguno, consideraría
hacer un intercambio —Sixto escrutó a Jaime.
—Tome, tengo un Anillo de Almacenamiento. ?Servirá esto?
Jaime sacó su Anillo de Almacenamiento.
—?Tenemos muchos de estos nosotros mismos y no tenemos uso para el suyo! —Sixto ni siquiera lo
miró.
Un Anillo de Almacenamiento no significaba nada para él.
Jaime abrió el Anillo de Almacenamiento y buscó el Necroanillo.
—Se?or Sixto, ?qué le parece esto? Es un dispositivo de teletransporte que le permite viajar a todas
partes.
Sixto tomó el Necroanillo y resopló mientras lo recorría cons manos.
Copyright N?v/el/Dra/ma.Org.
—Este dispositivo de teletransporte está da?ado y no le quedan muchos viajes. Además, no es tan
valioso, ya que no puede teletransportar argas distancias. Pero servirá, al fin y al cabo, es un
teletransportador. ?Qué más tienes?
Jaime negó con cabeza.
—Eso es todo lo que llevo encima. Pero podría refinar varias píldoras de esencia purao
agradecimiento si me presta el Pergamino Divino.
—?Sabes alquimia? —Sixto estaba asombrado.
—?Pero por supuesto! ?Cómo podría el se?or de Secta del Dios de Medicina no saber algo tan
elemental? —intervino Forero.
—Si es así, se lo prestaré por una vez. —Sixto inclinó cabeza y aceptó el Necroanillo.
Saulo, que había visto cómo se desarroba todo mientras estaba escondido, apretó los dientes con
furia. El Necroanillo era suyo antes de que Jaime se lo arrebatara.
Jaime sólo lo había usadoo moneda de cambio.
—?Muchas gracias, se?or Sixto! —Jaime expresó su gratitud.
—Los dos, síganme. —Sixto condujo a Jaime y Forero fuera de s principal hastas
profundidades del jardín.
—Jaime, ?no es extra?o lo fácil que hemos conseguido tomar prestado el Pergamino Divino? —
Exmó Forero con ansiedad.
—Calle y sígame —le pidió Jaime a Forero que dejara de har. Su actitud mansa había
desaparecido hacía tiempo y ahora era reemzada por una expresión calcdora.