Capítulo 2058
Mientras tanto, todos los demás miraban boquiabiertos a Jaime.
A pesar de ser tan capaces, aún tenían que emplear energía marcial para subir el cráter volcánico. Sin
embargo, el hombre lo consiguió con un suave salto.
Nunca habían presenciado capacidades tan formidables. Si tuvieran tal poder, no habrían quedado
atrapados en el cráter volcánico y habrían necesitado que Kawasaki les abriera un paso con un tajo de
espada.
Fijando los ojos en peque?a caba?a del cráter volcánico, Jaime descendió neando y aterrizó con
paso firme frente a estructura.
En cuanto sus pies tocaron el suelo, puerta de caba?a de madera se abrió en automático y
Kawasaki salió con lentitud.
Cuando vio a Jaime, se sobresaltó, pues nunca había imaginado que aquel hombre fuera tan joven.
Jaime también se sorprendió. No esperaba que Kawasaki hubiera conservado su aspecto de mediana
edad, pues siempre había supuesto que éste era un anciano de barba canosa.
Ambos se quedaron un poco estupefactos, pero al segundo siguiente recobraron el sentidoún.
—?Eres Jaime Casas? —preguntó Kawasaki.
—?Y tú eres Kawasaki Kuroki? —preguntó Jaime.
A pesar de que Jaime le mó por su nombre, Kawasaki no montó en cólera, aunque nadie en Ciudad
de Jade se atrevía a hacerlo, ni siquiera el emperador.
Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
—Sí, soy yo.
Kawasaki asintió con cabeza.
—Y yo soy Jaime Casas.
Del mismo modo, Jaime agachó un poco cabeza.
A partir de entonces, ninguno de los dos dijo nada, limitándose a mirarse en silencio.
Mientras lo hacían, ambos liberaban una gran ráfaga de sentido espiritual hacia el otro. En otras
pbras, estaban tanteandos capacidades del otro. Sin embargo, multitud en el cráter volcánico
estaba perpleja al ver a ambos hombres inmóviles. No podíanprender qué estaban haciendo
exactamente Jaime y Kawasaki.
Unos minutos después, Kawasaki retiró su sentido espiritual yenzó sin prisas:
—Nunca esperé que fueras tan joven de verdad. Aunque tu físico difiere del de una persona normal,
es imposible que hayas alcanzado un nivel de cultivo tan alto a esta edad. Qué extra?o. Es muy
peculiar.
Jaime también retrajo su propio sentido espiritual.
—No me extra?a que no te atrevieras a salir de aquí para batirte en duelo conmigo. Si sales de aquí,
no sólo se debilitarán tus capacidades, sino que tu aspecto actual también envejecerá rápido. Dicho
sin rodeos, este lugar no es más que tu ja. Si yo no hubiera aceptado venir aquí a batirme en duelo
contigo, tú tampoco podrías haber hecho nada.
El sondeo anterior les permitió entenderse un poco.
—Tienes razón. En efecto, no soy más que un tigre enjado. Pero ya que has venido aquí, sólo
puedes resignarte a tu destino.
Mientras Kawasaki decía eso, agitó un poco una mano. En un instante, peque?a caba?a de madera
explotó.
Justo después, una corriente de magma brotó del centro de caba?a de madera, trayendo consigo
una katana.
Kawasaki agarró katana con mano.
—Desenvaina tu arma —instó.
—Mi espíritu es uno con mi espada. Usaré un arma cuando sea el momento de hacerlo —respondió
Jaime con tono plácido.
—?Oh? ?neas luchar conmigo cons manos vacías?
Entrecerrando un poco los ojos, Kawasaki arrojó de nuevo al magma katana que tenía en mano
antes de continuar:
—Si es así, haré lo mismo.
—Te aconsejo que uses tu katana. De lo contrario, me temo que nunca tendrás oportunidad de
volver a usa —replicó Jaime con suavidad.
—?Hmph! ?Qué mocoso tan arrogante! Tu futuro habría sido prometedor, ya que has conseguido
alcanzar un nivel de cultivo tan alto a esta edad. Por desgracia, eres demasiado engreído y poco
precavido. Por lo tanto, ?tienes que pagar el precio de tu arrogancia!
Kawasaki resopló. En sus ojos brilló un destello gélido y levantó mano hacia Jaime.
Había dado el primer paso.