Capítulo 1986
Capítulo 1975 Autodestrión
Jaime reconoció de un vistazo que se trataba de élite Dieciocho llevada por José.
El hombre había utilizado a Elite Dieciochoo último recurso, pero siempre los había mantenido
ocultoso un n secreto para sí mismo.
Quería disponer de una poderosa fuerza debate después de bata.
Como el estancamiento continuaba, al final decidió que era el momento de liberar a élite Dieciocho
y tomar el altar divino.
Dado que losbatientes eran leales a familia Danaher, seguirían sus órdenes incluso si eso
significaba enfrentarse a enemigos formidables.
Frente a los repentinos ataques de élite Dieciocho, Malphas seguía teniendo una expresión
tranqu. Una poderosa aura de su cuerpo dejaba ro que no consideraba a esa gente una
amenaza.
Sin embargo, Jaime estaba desconcertado por el movimiento de José, ya que significaría sacrificar a
la poderosa Elite Dieciocho para luchar contra un demonio fuerte.
Pronto, Jaime discerniós verdaderas intenciones del hombre mientras los luchadores avanzaban
con feroz determinación. Su sangre corría, haciendo que sus ropas se rasgaran y revndo su
robusto físico.
Se disponían a autodestruirse para acabar con Malphas.
Todos se quedaron atónitos, ya que no se trataba de luchadores ordinarios, sino de Grandes
Marqueses de Artes Marciales de fase media, y algunos incluso habían alcanzado fase avanzada.
Su autodestrión seríao explosión de una bomba.
Además, tanta gente iba a autodestruirse junta. ?El poder de eso sería inimaginable!
—?Atrás! —Todo el mundoenzó a retroceder a orden de José.
Era probable que toda monta?a fuera astada por el poder de autodestrión.
—Ustedes, retírense rápido... —Jaime se apresuró a gritar a Forero y a los demás.
Al observar esto, Forero y Fernando se apresuraron a retirarse.
—?Malphas? —Saulo miró sorprendido al hombre.
No se les permitía marcharse por su cuenta sin una orden.
Malphas agitó mano y dijo:
—Tú también deberías irte…
—?Estás...? —Saulo quiso preguntar si Malphas podía resistir el poder de autodestrión.
—No te preocupes. No pueden hacerme nada. —La boca de Malphas se curvó con desdén.
Copyright by N?v/elDrama.Org.
Saulo dirigió entonces a los cuatro Túnicas de Oro Negro para que se retiraran. Pronto, todos se
alejaron de colina, excepto Jaime, que permaneció de pieo si esperara algo.
Justo cuando Elite Dieciocho estaba a punto de abnzarse sobre Malphas, éste por fin se movió.
De repente, pasóo un rayo y agitó mano, ?golpeando con palma!
La poderosa fuerza provocó una fuerte ráfaga de viento, levantando a dos luchadores en el aire.
?Flush!
En el aire, los cuerpos de los dos luchadores estarono bombas en un instante, y sangre y
carne vron por todas partes. Todo el cielo se llenó de olor a sangre, y los miembros destrozados y
la carne cayerono lluvia.
Jaime se vio rodeado por una tenue nie, que le aisló al instante de lluvia sangrienta.
Malphas seguía golpeando; un movimiento tras otro hizo vr por los aires a los dieciocho
combatientes antes de que se autodestruyeran en el aire.
Jaime supo que había llegado oportunidad. Malphas había abandonado por fin el altar.
De ahí que sujetara Espada Matadragones y corriera hacia el altar.
?La espada seguía emitiendo un zumbido mientras el cuerpo de Jaime estaba con un aura infinita!
?Swoosh!
Jaime ndió ferozmente espada y golpeó el altar.
De repente, una ráfaga de luz salió del altar, seguida de una fuerza de retroceso que hizo salir vndo
al hombre.
Pero el altar seguía intacto y no sufrió ningún da?o.
Jaime se sorprendió. Sabía que su Espada Matadragones era una espada espiritual que podía cortar
el hierroo si fuera barro, pero no tenía ni idea de qué material estaba hecho el altar para ser tan
duro y soportar un poder tan grande.
Para entonces, Malphas ya había vuelto corriendo al frente del altar después de que élite Dieciocho
se autodestruyera en el aire. No le habían causado ningún da?o.