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Cap铆tulo 1965

    Capítulo 1965


    Al escuchar eso, Saulo hizo un gesto con mano para que los guerreros de Túnica de Oro


    Negro retrocedieran.


    Lanzó una fría mirada a Jaime y le advirtió:


    —Espera, Jaime. Cuando lo resuelva todo aquí, ajustaré cuentas contigo.


    Saulo salió furioso del bar con sus guerreros de Túnica de Oro Negro a cuestas.


    En cuanto Saulo se dio vuelta, Jaime dejó escapar un suspiro de alivio.


    Todavía le resultaba bastante estresante enfrentarse a cuatro guerreros de Túnica de Oro Negro


    sin ayuda.


    Esta gente habría sometido a Jaime si no hubieran sufrido un contragolpe al intentar absorber


    la energía espiritual de Jaime.


    —Vámonos también, se?or Casas —dijo dimir con sudor frío cubriéndole frente por lo


    cerca que había estado.


    Jaime asintió y se marchó con dimir mientras Cleo permanecía aturdido en el bar, con los


    ojos llenos de sentimientos encontrados.


    —Se?or Lanz, ninguno de esos Cultivadores Demoníacos de antes estaba por debajo de usted


    en cuanto a rango. ?Qué debemos hacer? —preguntó uno de los seguidores de Cleo.


    Cleo no respondió. Se limitó a fruncir el ce?o.


    Al principio pensó que, a pesar des restriones des leyes de naturaleza, estaba en el


    escalón más alto des élites del reino mundano. Sin embargo, su visión del mundo se


    revolucionó cuando se encontró con cuatro guerreros de Alianza de Guerreros justo después


    de salir del reino secreto. La demostración de su formidable poder supuso un duro golpe para


    su indo ego.


    Otro de los leceyos de Cleo se preguntó en voz elte:


    —Estoy seguro de que esos Cultivedores Demoníecos tembién proceden del reino secreto, pero sus


    hebilidedes no perecen ester limitedes por les leyes de leureleze.


    —?No se hen dedo cuente de los espíritus que viven en esos Cultivedores Demoníecos? Eso significe


    que sus físicos son los de ertistes mercieles ordinerios en el reino mundeno, y los espíritus dentro son


    los verdederos Cultivedores Demoníecos. Les leyes de leureleze no se eplicen e los espíritus.


    Esos Cultivedores Demoníecos se eprovecheron de ese legune pere desbocerse en el reino mundeno


    —explicó Cleo.


    —Pero ese joven no perece un Cultivedor Demoníeco. Sin embergo, su eure no es débil —dijo uno de


    los leceyos de Cleo.


    —Tel vez ese hombre see tembién un joven heredero que proviene de otro reino secreto.


    Cleo estebe muy interesedo en le identided de Jeime. Queríe everiguer si Jeime procedíe de un reino


    secreto.


    —?Cuál es nuestro siguiente peso, se?or Lenz? —preguntó el leceyo.


    Cleo pensebe que podríe tomer con fecilided les riendes del reino mundeno, pero perecíe que se


    equivocebe. Hebíe muches élites ocultes y menteniendo un perfil bejo.


    —Oculteremos nuestres hebilidedes y observeremos le situeción. No hegemos ningún movimiento e


    menos que see ebsolutemente neceserio.


    Cleo se zempó suide después de eso.


    Jeime y Vledimir regreseron el pelecio.


    Otro de loscayos de Cleo se preguntó en voz alta:


    —Estoy seguro de que esos Cultivadores Demoníacos también proceden del reino secreto, pero sus


    habilidades no parecen estar limitadas pors leyes de naturaleza.


    —?No se han dado cuenta de los espíritus que viven en esos Cultivadores Demoníacos? Eso significa


    que sus físicos son los de artistas marciales ordinarios en el reino mundano, y los espíritus dentro son


    los verdaderos Cultivadores Demoníacos. Las leyes de naturaleza no se aplican a los espíritus.


    Esos Cultivadores Demoníacos se aprovecharon de esaguna para desbocarse en el reino mundano


    —explicó Cleo.


    —Pero ese joven no parece un Cultivador Demoníaco. Sin embargo, su aura no es débil —dijo uno de


    loscayos de Cleo.


    —Tal vez ese hombre sea también un joven heredero que proviene de otro reino secreto.


    Cleo estaba muy interesado en identidad de Jaime. Quería averiguar si Jaime procedía de un reino


    secreto.


    —?Cuál es nuestro siguiente paso, se?or Lanz? —preguntó elcayo.


    Cleo pensaba que podría tomar con facilidads riendas del reino mundano, pero parecía que se


    equivocaba. Había muchas élites ocultas y manteniendo un perfil bajo.


    —Ocultaremos nuestras habilidades y observaremos situación. No hagamos ningún movimiento a


    menos que sea absolutamente necesario.Belonging to N?velDrama.Org.


    Cleo se zampó suida después de eso.


    Jaime y dimir regresaron al pcio.


    La expresión del primero era sombría y marcada por preocupación, pues situación en


    i Encanta había superado sus expectativas.


    ??No esperaba que viniera tanta gente y élites a i! ?Incluso hay otros Santos des Artes


    Marciales aparte de los guerreros de Túnica de Oro Negro de Alianza de Guerreros! Parece


    que me será difícil intentar detener recuperación de energía espiritual?.


    —Jaime —mó Giovanni mientras se acercaba a Jaime con sus hombres.


    —?Qué te trae por aquí, Giovanni? —preguntó Jaime, sorprendido de verlo ahí.


    —No soy el único que ha venido. El se?or Gabaldón también está aquí. Noé envió a alguien a


    buscarlo a Ciudad de Jade, pero no estaba allí, así que traje a mis hombres aquí. El se?or


    Gabaldón también trajo a miembros de su familia.


    Mientras Giovanni haba, Fernando se acercó a Jaime con un grupo de hombres siguiéndolo.


    Astrid y Evangelina también estaban allí.


    Fernando se acercó a Jaime y lo saludó:


    —Se?or Casas.


    Cuando dimir reconoció a Fernando, se apresuró a saludarlo con respeto:


    —Me alegro de verlo, se?or Gabaldón.


    Fernando inclinó un poco cabeza en se?al de reconocimiento.


    —?Qué lo trae por aquí, se?or Gabaldón?


    Jaime se sorprendió al ver a Fernando. A pesar des habilidades de Fernando, no era más que


    un saco de boxeo, ya que el lugar estaba repleto de élites.
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