Capítulo 1921
—Jaime, el Tubérculo de Flor de Lana no pertenece a nadie. Es de quien lo toma. ?Por qué
remas su propiedad y nos amenazas con irnos antes de que te lo lleves? ?No estás siendo
demasiado irrazonable? —Marcelo se acercó a Jaime y le dijo con frialdad.
—Márchense o mueran. Elijan.
Un aura aterradora emanó al instante del cuerpo de Jaime mientras haba, extendiéndose
fervientemente en todas diriones.
Jaime sabía que, si esta gente no podía ser contenida ahora, tendría un sinfín de problemas en
un futuro próximo.
Cuando multitud sintió el aura aterradora que Jaime emitía, hubo un cambio en expresión
de sus rostros. Pronto, algunos vacron.
Sabían que sólo una persona podía obtener hierba de los diez mil a?os, así que no tenía
sentido seguir ahí.
—Este tipo, Jaime, debe ser capaz ya que se atreve a ir contra Alianza de Guerreros.
—Fundó Secta Duval a tan temprana edad. Incluso el Se?or Szar le cubres espaldas.
?Creo que es mejor que nos vayamos!
—Vámonos. No importa quién se quede con el Tubérculo de Flor de Lana. De todos modos, no
seremos nosotros.
La gente discutía entre sí y empezó a marcharse. Aunque eran reacios a dejar atrás el Tubérculo de
Flor de Lana, no tenían elión.
Marcelo deró al ver que multitud empezaba a marcharse:
—Todos, si me apoyan y me ayudan a conseguir el Tubérculo de Flor de Lana, yo, Marcelo García,
prometo que todo el que me ayude obtendrá una hierba de mil a?os. Creo que muchos de ustedes han
escuchado har de influencia de familia García. La familia García se ha desarrodo en secreto
durante cientos de a?os. Debido a nuestros enormes recursos, destacamos entre otras familias de
artes marciales. Cualquiera que me ayude aquí será un amigo de familia García.
Las pbras de Marcelo detuvieron a multitud desesperada que quería escabullirse.
Una hierba milenaria no era rara, pero era mejor que nada. Además, podían aprovechar esta
oportunidad para establecer una conexión con familia García.
En un instante, multitud caminó aldo de Marcelo y se colocó detrás de él.
La gente traída por Marcelo no era débil, para empezar, pero ahora con esta gente, se hacía más
fuerte.
—Jaime, si te rindes por voluntad propia, puedo darte este ginseng. Así nadie saldrá herido. Pero si
insistes en pelear conmigo por el Tubérculo de Flor de Lana, me temo que no podrás soportars
consecuencias...
Marcelo tenía a sudo al Gran Marqués des Artes Marciales de Alto Nivel y una reliquia sagrada de
las artes marciales. Por lo tanto, no temía en absoluto a Jaime.
Sin embargo, Marcelo no era consciente de que Jaime había matado a unos cuantos Túnicas
teadas Negras de Alianza de Guerreros a pesar de tener dos reliquias sagradas de artes marciales.
La Espada Matadragones de Jaime era más poderosa que cualquier reliquia sagrada de artes
marciales.
—Hmph, yo fui quien ordenó que enterraran allí el ginseng. De todos modos, me pertenece. Es ridículo
que digas que quieres regalármelo —se burló Jaime.
Cuando Marcelo escuchó aquello, su rostro se llenó de ira. Estaba seguro de que ahora Jaime
lo había enga?ado.
Por suerte, extra?a aparición del Tubérculo de Flor de Lana era poderosa. De lo contrario,
Jaime ya habría huido con él, y Marcelo estaría demasiado arrepentido.
—Jaime, ?cómo te atreves a utilizar trucos sucios para enga?arnos? Parece que los rumores
que el mundo des artes marciales tiene de ti son falsos. ?No eres más que otro perdedor que
confía en enga?os! Ahora estamos lejos de Ciudad de Jade. Veamos si puedes hacer algo sin el
apoyo del se?or Szar.
Marcelo fulminó a Jaime con mirada mientras se encendía su espíritupetitivo.
—Esto está mal, Jaime.
Forero se inclinó y dijo:
—Ese chico, José, también está actuando raro. Está demasiado cado. Si sufrimos grandes
derrotas, me temo que conseguirá cosechar los beneficios sin esfuerzo.
Forero no quería que José fuera el último hombre en pie en lucha entre Jaime y Marcelo.? N?velDrama.Org - All rights reserved.