Capítulo 1908
Los ojos de Hugo daban vueltas mientras se le ocurría una idea. Asintiendo, dijo:
—Iré con usted, se?or Zepeda. Yo mismo me disculparé con su padre cuando me encuentre
con él.
Hugo bajó cabeza tras decir eso, y Kenzo bajó guardia. Se adntó y neaba llevarse a
Hugo con él.
Sin embargo, en cuanto Kenzo dio dos pasos hacia dnte, Hugo curvó losbios en una
mueca antes de agitar mano, liberando una est de humo nco que envolvió al instante a
Kenzo.
This content provided by N(o)velDrama].[Org.
Sorprendido, Kenzo retrocedió unos pasos por reflejo y contuvo respiración. A continuación,
empujó ambas palmas hacia dnte yenzó a sor una poderosa ráfaga de viento.
Kenzo estaba seguro de que el humo nco que surgió de nada contenía veneno, y no debía
inhrlo.
El viento aulló y dispersó el humo nco, pero en ese momento, Hugo ya estaba justo dnte
de Kenzo. Agarró el hombro de Kenzo con una mano mientras presionaba con otra en el
centro de espalda del joven, donde estaba el corazón.
Si Hugo ejercía fuerza ahora, los órganos de Kenzo se astarían, y él encontraría su
perdición.
Los dos Grandes Marqueses des Artes Marciales se asustaron cuando vieron que Kenzo era
agarrado por Hugo. Saltando hacia dnte, se abnzaron sobre Hugo.
—?Alto! Les sugiero que se queden quietos si no quieren que el se?or Zepeda muera —gritó
Hugo mientras sometía a Kenzo.
Los dos grandes marqueses des artes marciales se detuvieron en seco, sin saber qué hacer.
Ahora que Kenzo estaba bajo el control de Hugo, no podían hacer nada.
Al ver lo nerviosos que estaban los dos Grandes Marqueses des Artes Marciales, Hugo sonrió
mientras se retiraba con Kenzo aún en sus manos.
Sin atreverse a actuar con imprudencia, los dos Grandes Marqueses des Artes Marciales sólo
pudieron mirar con ansiedad en lugar de seguirlo.
Justo cuando Hugo pensaba que podría salir ileso, alguien le gritó de repente.
—?Hugo Galván!
Hugo miró inconscientemente en dirión de voz y agrandó los ojos.
—?Forero?
Nunca esperó encontrarse con Forero ahí después de tantos a?os sin verse.
—Hugo, ?me sorprende que aún te acuerdes de mí! Ahora que por fin te he encontrado, te haré
pedazos —dijo Forero apretando los dientes.
Hugo se limitó a burse.
—Forero, no fuiste rival para mí en el pasado, y lo mismo pasará ahora. ?Te has preguntado alguna
vez por qué Katia me eligió a mí en vez de a ti en aquel entonces?
Forero estaba tan furioso que temba por todo su cuerpo, exudando un aura maliciosa.
Cuando Jaime vio lo enfadado que estaba Forero, supo de inmediato quién era Katia. Debía de ser
ex novia de Forero.
—Se?or Forero, es evidente que Hugo está intentando enfadarlo a propósito. Le está haciendo el
juego si se enfada ahora. Además, eso pasó hace más de diez a?os. Apuesto a que usted ha jugado
con más mujeres des que él ha visto en su vida —dijo Jaime, apaciguando a Forero.
El enfado de Forero se calmó al escuchars pbras de Jaime. Asintió con cabeza.
—Es verdad. Las mujeres cons que he jugado superan con creces as que él ha visto. Lo
que cuenta pasó hace mucho tiempo, así que no debería enfadarme.
Tras volver en sí, Forero miró a Hugo con sorna.
—Ni siquiera intentes provocarme, Hugo. Ya no me importan los asuntos mundanos. Sin
embargo, ya que me he topado contigo hoy, no te dejaré vivir.
Varios amuletos aparecieron en mano de Forero al terminar frase. A continuación,nzó
los amuletos al aire, y múltiples mas aparecieron en el aire.
Después de eso,s mas se conectaron y formaron una red, sendo ruta de retirada de
Hugo.
Hugo frunció el ce?o al ver aquello.
—Forero, nos ocuparemos de nuestros rencores en otro momento. Hoy no tengo tiempo para
entretenerte, así que aléjate o lo mataré.
Hugo utilizó a Kenzoo escudo con esperanza de que Forero le dejara marchar.
Sin embargo, una sonrisa gélida se dibujó en losbios de Forero.
—Mátalo, entonces. ?Qué tiene eso que ver conmigo? Ni siquiera lo conozco.
Forero actuóo si no tuviera ni idea de quién era Kenzo.