Capítulo 1880
—No. La Alianza de Guerreros ya no existe en Ciudad de Jade —respondió Jaime con indiferencia.
En lugar de jadear de asombro al escuchar aquello, gente a su alrededor se limitó a soltar una
carcajada.
—?Oh, estupidez de juventud! ?De verdad creías que habías acabado con Alianza de
Guerreros tú solo? La Alianza de Guerreros no es más que una treta. Si quisieran mantene viva,
surgiría una nueva Alianza de Guerreros en Ciudad de Jade —dijo uno de los hombres con una
sonrisa desde?osa en el rostro.
Creían que Jaime era demasiado joven para saber algo deldo feo de sociedad.
A pesar de provocación, Jaime no se enfadó con ellos en absoluto.
—Los tomaréo vengan. Pueden crear todass que quieran, pero no cambiará nada —dijo con
una leve sonrisa.
—?Seguro que has mucho, colega! No sé cómo tuviste suerte de obtener el cuerpo físico del
demonio de sangre, pero he escuchado que eres el más fuerte entre joven generación del mundo de
las artes marciales. Tengo ganas de un buenbate, así que, ?qué tal si lo intentamos? —respondió
el hombre mientras materializaba una espada en su mano.
La espada brilló con intensidad mientras el hombre apu?ba a Jaime justo entre los ojos.
??Esto no es una pelea! Está ro que quiere matarme?.
—No. La Alianza da Guarraros ya no axista an Ciudad da Jada —raspondió Jaima con indifarancia.
En lugar da jadaar da asombro al ascuchar aquallo, ganta a su alradador sa limitó a soltar una
carcajada.
—?Oh, astupidaz da juvantud! ?Da vardad craías qua habías acabado con Alianza da
Guarraros tú solo? La Alianza da Guarraros no as más qua una trata. Si quisiaran mantana viva,
surgiría una nuava Alianza da Guarraros an Ciudad da Jada —dijo uno da los hombras con una
sonrisa dasda?osa an al rostro.
Craían qua Jaima ara damasiado jovan para sabar algo daldo fao da sociadad.
A pasar da provocación, Jaima no sa anfadó con allos an absoluto.
—Los tomaréo vangan. Puadan craar todass qua quiaran, paro no cambiará nada —dijo con
unava sonrisa.
—?Saguro qua has mucho, cga! No sé cómo tuvista suarta da obtanar al cuarpo físico dal
damonio da sangra, paro ha ascuchado qua aras al más fuarta antra jovan ganaración dal mundo da
las artas marcis. Tango ganas da un buanbata, así qua, ?qué tal si lo intantamos? —raspondió
al hombra miantras matarializaba una aspada an su mano.
La aspada brilló con intansidad miantras al hombra apu?ba a Jaima justo antra los ojos.
??Esto no as una pa! Está ro qua quiara matarma?.
La mirada de Jaime se volvió gélida al darse cuenta. De inmediato brincó hacia atrás y se deslizó por
el suelo para esquivar el ataque.
La espada acabó golpeando una si detrás de Jaime, rompiénd en pedazos al instante.
—Oh, ahora lo estás buscando... —dijo Jaime con frialdad mientras volvía a ponerse en pie.
This content ? 2024 N?velDrama.Org.
—?Ahora estás en Secta Demoniaca, inútil! ?De verdad crees que puedes intimidarnos? —replicó el
hombre con sorna.
No le asustaba lo más mínimo amenaza de Jaime.
—?Qué haces, Simón? Nuestro líder invitó al se?or Casas —gritó Jesica con ansiedad.
—?Esto no es asunto tuyo, Jesica! Por mí, nuestro líder puede castigarme más tarde. Ahora mismo,
voy a darle una lión a este tipo —replicó Simón Lisboa antes de acuchir a Jaime.
Los ojos de Jaime se entrecerraron cuando se dio cuenta de que lo más probable era que Simón
estuviera siguiendos órdenes de su líder.
?Si me hieren en esta pelea, Secta Demoniaca tendrá ventaja en negociación. Si derroto a
Simón, su líder tal vez ideará otra estrategia?.
Con eso en mente, Jaime decidió dejar de contenerse y materializó Espada Matadragones en su
mano izquierda.
La espada desprendía un aura tan poderosa que todos los presentes se quedaron boquiabiertos al
senti.
Como Jaime había absorbido muchos espíritus de espada mientras estaba en Secta Engard, su
Espada Matadragones se había vuelto mucho más poderosa.
De hecho, su Espada Matadragones era perfectamente capaz de cortar casi cualquier cosa.
Simón se congeló un poco cuando vio que Espada Matadragones briba con intensidad ens manos
de Jaime, pero siguiónzando pu?das a Jaime de todos modos.
—?Hmph!
Jaime soltó un bufido desde?oso mientras ndía Espada Matadragones contra espada de
Simón con todas sus fuerzas.
?ng!
Un fuerte estruendo metálico resonó por toda zona. Instantes después, los ojos de Simón se
abrieron de par en par de sorpresa e incredulidad al ver que su espada se había partido por mitad.
?Pero qué... ?Es una espada mágica que tardó cuarenta y nueve días en forjarse! Es ridícmente
dura y, sin embargo, este delincuente ha conseguido parti por mitad de un tajo...?.
Simón seguía conmocionado por el repentino giro de los acontecimientos, pero Jaime no iba a dejar
de atacarlo. Tras romper espada de Simón, Jaime aprovechó su impulso hacia dnte para seguir
con un tajo ascendente.