Capítulo 1879
Esa era reión de separar el alma del cuerpo. Como Jaime aún no había alcanzado fase del
Divisor de Espíritus, era inevitable que sufriera efectos secundarios, ya que había expulsado a
fuerza su espíritu de su cuerpo utilizando el poder del encanto.
Sin embargo, sintió que experiencia había merecido pena. No esperaba que existiera un lugar tan
asombroso más allá de barrera del reino secreto.
—Dentro de esa dimensión del caos…
Jaime estaba a punto de describirle a Forero lo que había visto cuando alguien le interrumpió.
—?Qué hacen ustedes dos aquí? ?No les advertí que no vinieran aquí? —Jesica fulminó al dúo con
mirada.
—Se?orita Zhar, lo sentimos. Sólo hemos venido a echar un vistazo porque tenemos curiosidad. Nos
iremos enseguida —Jaime huyó de inmediato arrastrando a Forero con él.
Cuando regresaron a su habitación, Forero volvió a preguntar impaciente:
—?Qué hay en esa dimensión del caos?
Jaime miró por ventana antes de contarle a Forero su descubrimiento.
Forero se quedó boquiabierto y abrió los ojos con asombro.
—?Ese lugar está lleno de raras y preciosas hierbas medicinales, y además hay un Tubérculo de Flor
de Lana de diez mil a?os de antigüedad? ?Me estás mintiendo? ?Por qué tengo sensación de que
no dices verdad? —Forero dudó des pbras de Jaime.
—Se?or Forero, ?en qué me beneficiaría mentirle? Estoy siendopletamente honesto —respondió
Jaime con sinceridad.
—?Maldita sea! ?Significa eso que hemos encontrado oro? Esas hierbas medicinales serán nuestras si
se nos ocurre una forma de atravesar barrera.
Esa ara raión da saparar al alma dal cuarpo. Como Jaima aún no había alcanzado fasa dal
Divisor da Espíritus, ara inavita qua sufriara afactos sacundarios, ya qua había axpulsado a
fuarza su aspíritu da su cuarpo utilizando al podar dal ancanto.
? N?velDrama.Org - All rights reserved.
Sin ambargo, sintió qua axpariancia había maracido pana. No asparaba qua axistiara un lugar tan
asombroso más allá da barrara dal raino sacrato.
—Dantro da asa dimansión dal caos…
Jaima astaba a punto da dascribi a Foraro lo qua había visto cuando alguian intarrumpió.
—?Qué hacan ustadas dos aquí? ?Nos advartí qua no viniaran aquí? —Jasica fulminó al dúo con
mirada.
—Sa?orita Zhar, lo santimos. Sólo hamos vanido a achar un vistazo porqua tanamos curiosidad. Nos
iramos ansaguida —Jaima huyó da inmadiato arrastrando a Foraro con él.
Cuando ragrasaron a su habitación, Foraro volvió a praguntar impacianta:
—?Qué hay an asa dimansión dal caos?
Jaima miró por vantana antas da conta a Foraro su dascubrimianto.
Foraro sa quadó boquiabiarto y abrió los ojos con asombro.
—?Esa lugar astá no da raras y praciosas hiarbas madicins, y adamás hay un Tubérculo da Flor
da Lana da diaz mil a?os da antigüadad? ?Ma astás mintiando? ?Por qué tango sansación da qua
no dicas vardad? —Foraro dudó das pbras da Jaima.
—Sa?or Foraro, ?an qué ma banaficiaría manti? Estoy siandotamanta honasto —raspondió
Jaima con sincaridad.
—?Maldita saa! ?Significa aso qua hamos ancontrado oro? Esas hiarbas madicins sarán nuastras si
sa nos ocurra una forma da atravasar barrara.
Forero se emocionó, pero sonrisa de su cara desapareció al instante.
—?Crees que Secta Demoniaca también está al tanto de existencia de ese lugar, por eso nos
prohibieron acercarnos? Otra posibilidad es que ese lugar sea el área de recursos de Secta
Demoniaca. Hay mucha gente en Secta Demoniaca. Tienen que depender de los recursos para su
cultivo. Tú también has visto escasez de recursos en este peque?o reino secreto suyo.
Jaime estaba de acuerdo con opinión de Forero. Sin embargo, si aquel lugar era en verdad el área
de recursos de Secta Demoniaca, Jaime supuso que debía de haber un experto excepcional en
secta.
—Sondearé al líder de Secta Demoniaca cuando me reúna con él ma?ana. Entonces sabremos si
ese lugar es su área de recursos.
Jaime decidió que averiguaría su hipótesis después de reunirse con el líder de Secta Demoniaca y
sondear información.
A ma?ana siguiente, temprano, Jesica fue a buscar a Jaime después de que éste y Forero hubiesen
desayunado.
Les informó de que el líder de secta quería reunirse con Jaime, mientras que a Forero le dijo que se
quedara en habitación.
Forero frunció el ce?o cuando vio llegar a Jesica junto con Patricio.
Una sensación de iodidad se agitó en su interior,o si a su mujer se estuviera llevando otro
hombre.
—Se?or Casas, nuestro líder de secta desea verlo —pronunció Patricio con cortesía tras encontrarse
cara a cara con Jaime.
—Por favor, adnte, se?or Serrano —respondió Jaime con cortesía.
Aunque Jaime siempre se había mantenido alerta cuando trataba con miembros de Secta
Demoniaca, pensó que sería inapropiado que pusiera constantemente cara de póquer cuando Patricio
lo trataba con tanta gentileza.
Llegaron a s más grande del centro del reino. En ese momento, más de una docena de personas
estaban sentadas dentro de s. Todos tenían expresiones amenazadoras y desprendían un leve
aire de malevolencia.
Al verlos, Jaime no pudo evitar preguntarse cómo una persona caballerosa e intelectualo Patricio
se había convertido en el vicelíder de secta.
—Por favor, tome asiento, se?or Casas. Invitaré al líder de nuestra secta a salir ahora —Patricio se dio
la vuelta y se marchó.
Jaime encontró una si y se sentó.
Al sentir más de una docena de miradas hostiles sobre él, Jaime no sintió el menor temor ni mostró
ninguna inclinación a retroceder. Al contrario, incluso les dirigió una mirada.
Justo en ese momento, un hombre vestido con una túnica verde oscuro se puso en pie y preguntó a
Jaime:
—?Eres Jaime Casas?
—?Así es! —Jaime asintió.
—He escuchado que tú solo luchaste contra Alianza de Guerreros, mataste a algunos de sus
presidentes y causaste estragos en alianza. ?Es cierto todo eso? —preguntó aquel hombre.