Capítulo 1805
—Se…Se?or Casas, creo que no deberíamos seguir caminando hacia dnte... —dijo Dago
mientras temba.
Al ver actitud de Dago, Jaime preguntó perplejo:
—?Qué pasa? ?Te asustan sólo unos rugidos?
—Parece que no sabe nada de esto, se?or Casas. Se rumorea que una vez vivió aquí un
demonio tigre. Era gigantesco, ?y podía devorar a un humano de un bocado! Sin embargo,
nadie se había encontrado con el demonio tigre en muchos a?os. Así, gente lo olvidó poco a
poco y se convirtió en una leyenda —explicó Dago.
?Pero ahora es posible que el rugido proceda de ese demonio tigre. Además, es probable que
la gente que desapareció aquí fuera devorada por el demonio tigre. Creo que no deberíamos
seguir caminando. Es demasiado peligroso...?.
Aunque Dago sabía que Jaime era un Gran Maestro des Artes Marciales, lo más probable es
que se convirtieran enida del legendario demonio tigre si se lo encontraban.
—?En verdad existe un demonio tigre aquí? —Jaime parecía sorprendido.
—Si hay un demonio tigre aquí, entonces debe estar también el Rey des Hierbas. Siempre
que hay un tallo del Rey des Hierbas en un área, de seguro habrá una bestia espiritual
protegiéndolo. Tal vez el demonio tigre está ahí para proteger al Rey des Hierbas. —Ana
parecía emocionada. Al menos, existencia del demonio tigre demostraba que el Rey des
Hierbas sí existiría en zona.
Al ver que Jaime y los demás no parecían temer en absoluto al demonio tigre y querían seguir
su camino, Dago dijo con expresión perpleja:
—Se?or Casas, mis fuerzas son escasas. No me atrevo a caminar más. Además, nunca había estado
en esta monta?a nevada. Supongo que ya no puedo guiarlo por el camino.
El significado tras losentarios de Dago estaba ro. Quería abandonar el grupo y volver a casa,
pues tenía miedo.
—Se?or Torres, gracias por traernos aquí. Por favor, tenga cuidado de vuelta a casa. —Jaime no
culpaba a Dago. Después de todo, Dago no era más que un Gran Maestro de Artes Marciales. Si se
encontrara con algún peligro, ni siquiera podría escapar.
—Entonces esperaré en ciudad para celebrar tu regreso... —dijo Dago.
Una vez que Dago se marchó, Jaime y los demás siguieron adnte. Sin embargo, el camino era
cada vez más difícil de cruzar. No sólo eso, sino que además conducía hacia monta?a nevada.
Por suerte, todos eran expertos. Si fueran gente corriente, no habrían sido capaces de caminar tan
lejos.
—Se?or Forero, ?puede sondear dónde estáns ruinas antiguas? —Jaime preguntó a Forero.
—Evidentemente. ?Has olvidado a qué me dedico? —Con eso, Forero sacó una vari de metal de
apenas unas decenas de centímetros. Era fina y brinte.
Despreocupado, Forero miró a su alrededor antes de encontrar un lugar para var barra de metal
en nieve.
A continuación, se colocó frente a vara de metal y empezó a recitar un hechizo.
—Los hechizos de un geomante nunca son generalizados, y monta?a donde se encuentra fortuna
debe identificarse a través de forma de monta?a. Puede haber altos y bajos, y uno puede rodear
la misma zona varias veces. —Forero continuó—: Las monta?as subirán y bajaráno un dragón o
una serpiente. Hay que llevar provisiones suficientes para caminar pors monta?as y protegerse de
los senderos al cruzar los ca?ones. No hay nada para tomar des monta?as y darles algo a cambio.
La rción cons monta?as es siempre misteriosa.
Y a?adió:
—Venus, Júpiter, Mercurio, Marte y Saturno son los cincoas que nos conducirán as
monta?as. Júpiter y Marte crearán civilización y traerán el conocimiento. Saturno creará minerales y
traerá riqueza. Venus y Mercurio traerán prosperidad des monta?as.
Después de que Forero recitara el conjuro, un resndor dorado salió de punta de vara de metal.
El resndor dorado se extendía hacia losdos, y el área que cubría se hacía cada vez más
amplia.
?Buzz!
De repente, barra de metal empezó a vibrar y un zumbido resonó por toda zona.
La vibración de barra metálica aumentó poco a poco. Empezó a calentarse mientras vibraba,
haciendo que nieve de alrededor se derritiera.
All content is property ? N?velDrama.Org.
Al ver eso, Forero agitó mano de inmediato mientras su expresión cambiaba un poco.
—?Alto!
Al instante, barra de metal dejó de vibrar, y el brillo desapareció. Entonces, vara volvió
vndo en dirión de mano de Forero.
Jaime y los demás se quedaron boquiabiertos antes iones de Forero.
Se podía decir que Forero en verdad era un experto.