17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 1800

Cap铆tulo 1800

    Capítulo 1800


    Ana asintió.


    —Nos han perseguido varias veces en nuestro camino hacia aquí. Supongo que mi hermano mayor,


    Homero, envió a esta gente a perseguirnos porque no quiere que sobreviva.


    —Inesperadamente,s luchas de poder en ultramar también son muy brutales —dijo Gilberto.


    —En ese caso, deberíamos regresar.


    Text ? by N0ve/lDrama.Org.


    Jaime estaba a punto de llevar de vuelta a Ana, pero justo después de darse vuelta y dar dos pasos


    hacia dnte, aparecieron cuatro hombres de negro.


    Sus rostros estaban ocultos tras máscaras, y todos empu?aban una cimitarra. Sus ojos briban con


    intenciones asesinas.


    Al ver a los cuatro hombres de negro que aparecieron de nada, Andrés vigiló de cerca a Ana,


    preparándose para enfrentarse a los formidables enemigos.


    Jaime evaluó al cuarteto. Todos ellos eran considerados expertos por ser marqueses des artes


    marciales. Si se aliaban contra Andrés, sin duda perdería.


    —Andrés, entrega a princesa Ana y te perdonaremos vida. De lo contrario, te despellejaremos y


    convertiremos tu piel de oso en ropa —se mofó de Andrés uno de los hombres de negro.


    —De ninguna manera. Soy el guardia de princesa Ana. Prefiero morir antes de permitir que le


    causen algún da?o a princesa Ana —pronunció Andrés con frialdad.


    —De acuerdo. Ya que eres tan terco, te mataremos antes de asesinar a princesa Ana.


    Con eso, los cuatro hombres de negro emitieron ondas de auras hdas dirigidas a Andrés.


    Actuarono si Jaime y Gilberto no estuvieran allí.


    Los cuatro hombres de negro ignoraron porpleto a Jaime y Gilberto, que parecían rtivamente


    más delgados y débiles.


    ?Roar!


    Al ver eso, Andrés se transformó de inmediato en su forma más fuerte.


    Al segundo siguiente, su cuerpo se cubrió de pelo y ense?ó sus afdos colmillos.


    Se transformó en un oso pardo gigante, rugiendo con fuerza mientras protegía con cuidado a Ana.


    —Hmph. ?Y qué si te transformaste? —Uno de los hombres de negro resopló.


    Entonces, senzaron hacia Andrés.


    Andrés bramó y senzó hacia adnte, enfrentándose a los cuatro hombres de negro en una intensa


    bata.


    La lucha, en que participaban cinco marqueses des artes marciales, provocó sucesivas


    explosiones que reverberaron en el aire. La nieve del suelo voló por los aires mientras forcejeaban y


    caían lentamente a tierra.


    Incluso después de que Andrés se transformara en su forma más poderosa, no era capaz de derrotar


    a los cuatro hombres de negro a vez.


    La enorme figura de Andrés voló por los aires después de que un hombre de negro lo golpeara con


    fuerza. Posteriormente, Andrés cayó con fuerza al suelo, creando un profundo cráter en él.


    El pánico y ansiedad embargaron a Ana al presenciar el giro de los acontecimientos.


    ?Roar!


    Andrés volvió a rugir. Se levantó y ndió su enorme garra de oso contra los cuatro hombres de


    negro.


    Dos hombres de negro lo detuvieron mientras los otros dos se dirigían hacia Ana.


    Ana se tambaleó continuamente hacia atrás cuando los vio acercarse, pero llegaron de inmediato ante


    e.


    —Princesa Ana, ?quieres acabar con tu propia vida o lo hacemos nosotros por ti? —preguntó uno de


    los hombres de negro.


    —?Quiénes son? ?Los envió Homero? —preguntó Ana al hombre de negro.


    —No tienes por qué saberlo. Te lo contaremos todo cuando estés muerta —se burló.


    Mordiéndose elbio, supo que no podría escapar de este aprieto mientras los cuatro formidables


    hombres de negro acorrban.


    —Se?or Casas, parece que estos tipos nos ignoran —le dijo Gilberto a Jaime.


    —En efecto. Nos están ignorando.


    Jaime soltó una risita.


    Jaime era una figura prominente conocida por todos en Cananea, por lo que nunca sería ignorado.


    Inesperadamente, aquellos cuatro hombres de negro no le estaban prestando atención en aquel


    momento.


    —Ya que estos tipos no están usando bien sus ojos, ?debería quitárselos? —preguntó Gilberto.


    —Es una buena idea —Jaime asintió.


    Jaime había permitido que Gilberto atacara.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)