17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 1798

Cap铆tulo 1798

    Capítulo 1798


    —Si me permite, se?or, ?cómo llegó a su poder esta espada? —preguntó Jaime.


    En respuesta, el mercader miró hacia el lejano pico nevado.


    —Estaba recogiendo loto des nieves hace unos a?os cuando encontré esta espada. Empezó


    excepcionalmente afda, pero se embotó y se oxidó porque no supe mantene. No


    vendería por cinco millones si no estuviera en estas condiciones. ?La quieres o no? Quiero


    cerrar e irme a casa.


    —La quiero —Sin decir una pbra más, Jaime transfirió cinco millones al extasiado mercader,


    atónito de incredulidad por haber vendido espada por cinco millones.


    Jaime no podía apartars manos de espada. Al menos, estaba seguro de que Secta


    Engard estaba cerca y de que era muy probable que se tratara des antiguas ruinas.


    —No puedo creer que hayas gastado cinco millones en una espada vieja y oxidada. ?Has


    encontrado oro?


    La voz de una mujer sonó detrás de Jaime, que se quedó hdo al oí, aunque en ese


    momento no podía identifica.


    Entonces, recordó tras darse vuelta y ver con ridad el rostro de muchacha.


    —?Qué extra?o ve por aquí, princesa Ana! —exmó Jaime.


    All content is property ? N?velDrama.Org.


    —Este es mi país. ?Por qué no iba a estar aquí de vacaciones? A mí, en cambio, me sorprende verte


    aquí. Incluso había pensado que me había equivocado —respondió Ana, igual de emocionada.


    Detrás de Ana venía el corpulento Andrés, cuya aura se hizo perceptible de una s mirada de Jaime.


    No esperaba que Andrés hubiera alcanzado el grado de Marqués de Artes Marciales en tan sólo un


    a?o.


    Aunque estaba a kilómetros de distancia enparación con Jaime, era un ritmo bastante


    impresionante.


    Hacía un a?o, Jaime había participado enpetición internacional a petición de Teodoro. Andrés


    era entonces sólo un Gran Maestro de Artes Marciales. Jaime había matado a Ignacio y vengado por


    fin a familia Gayoso de Jetroina.


    —Has progresado mucho, Andrés —le dijo Jaime a Andrés con una sonrisa.


    —Usted también lo está haciendo bien, se?or Casas —replicó Andrés correspondiendo a sonrisa.


    Noprobó fuerza de Jaime, sino que lo dijo por cortesía.


    Al fin y al cabo, Jaime lo había sometido durantepetición internacional.


    Dado el temperamento explosivo de los senerianos, habría sido imposible que Jaime les hara así.


    —?Estás aquí de vacaciones, Jaime? —preguntó Ana.


    —Algo así —Jaime no supo cómo decírselo.


    —Ya que estás aquí, en mi territorio, debo cumplir con mi responsabilidad de amable anfitrión. Te


    mostraré los alrededores y te tendréo invitado en mi casa. Hay un corto vuelo de varias horas


    para llegar a casa desde aquí —deró Ana con alegría mientras se acercaba para tirar del brazo de


    Jaime.


    Jaime no entendía nada con generosidad de Ana.


    E se rio de su expresión.


    —?No te has traído a tus dos novias? ?Ya te casaste y tuviste hijos?


    A Jaime se le trabó lengua antes inquisitivas preguntas de Ana.


    Aunque Isabel había ido, Josefina seguía encerrada en el cbozo.


    —No habrás roto con es, ?verdad? Los hombres son unos cerdos y unos sinvergüenzas —le


    reprendió Ana con una risita.


    Jaime suspiró sin replicar.


    ?Ya que me ha mado cana, cana soy?.


    No deseaba defraudar a ninguna des muchachas que se habían enamorado de él.


    La mirada triste de Cecilia, especialmente, era una que no podía rechazar.


    Si fuera posible, pasaría a ndestinidad una vez resuelto este asunto y mantendría a estas


    chicaso refuerzos.


    Jaime se preguntó si esa idea constituía ser aquello de lo que se le acusaba.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)