17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 1702

Cap铆tulo 1702

    Capítulo 1702


    Evangelina negó con cabeza.


    —No hay ninguna. La energía espiritual aquí es demasiado débil, y da sensación de que hay


    una energía restrictiva que impide que un cultivador de energía espiritual aumente sus


    capacidades. No estoy segura de lo que es, ni sé cómo describirlo. En definitiva, sientoo si


    algo me restringiera.


    —?Una energía restrictiva? —Jaime se quedó boquiabierto. Justo en ese momento, recordó


    sus momentos en I Encanta por aquel entonces. La i también tenía algún tipo de energía


    restrictiva que impedía a gente de allí alcanzar cima de sus capacidades por mucho que


    entrenaran.


    De repente, una idea descabeda acudió a mente de Jaime.


    ??Podría alguien haber colocado una energía restrictiva sobre toda tierra para contrr el


    desarrollo de los cultivadores de energía espiritual??.


    Un instante después, pensó que era ridículo.


    ??Cómo podría alguien ser tan poderoso para colocar una energía restrictiva sobre toda


    tierra? Eso es imposible?.


    —Vamos. Te llevaré por ahí —dijo Jaime, suspirando abatido. Pensó que tendría un Santo de


    las Artes Marciales a su alrededor una vez que Evangelina se hubiera recuperado. Así, sería


    prácticamente invencible.


    Nunca esperó ques capacidades de Evangelina se vieran limitadas hasta el punto de que


    sólo fuera una Gran Marquesa des Artes Marciales de Quinto Nivel.


    Justo cuando Jaime y Evangelina estaban a punto de seguir caminando, una fragancia pró


    en sus fosas nasales.


    N?velD(ram)a.?rg owns this content.


    El olor lo mareó e hizo que su sangre bombeara más rápido, lo que aumentó temperatura de su


    cuerpo.


    Sintiendo que algo era extra?o, Jaime se apresuró a voltear y divisó a Isabel y as demás.


    ??Magnolia y Lilia??.


    Se dio cuenta en cuantos vio. Antes de que pudiera har, expresión de Evangelina se


    ensombreció.


    —?Cómo se atreven, brujas, a usar magia de encantamiento a plena luz del día?


    Evangelina no conocía a Magnolia y Lilia. Por lo tanto, estaba furiosa cons hermanas por usar


    Magia de Encantamiento con Jaime y se abnzó sobre es.


    Naturalmente,s hermanas tampoco se echaron atrás. Reprendieron:


    —?Z*rra! ?Tú eres bruja por seducir al novio de otra!


    Un instante después, el trío se enzarzó en una pelea, pero ninguna de es se atrevió a ir con todo, ya


    que se encontraban en medio de una zona bulliciosa.


    Mucha gente resultaría herida si desataban sus poderes. Eso no estaba permitido por el gobierno.


    Por eso Evangelina puso freno a sus poderes. Era difícil saber qué partido iba a ganar. Al mismo


    tiempo, mucha gente se reunía alrededor para observar, murmurando entre ellos.


    Jaime no pudo evitar sentirse avergonzado.


    —Ya basta. Dejen de pelear. Basta.


    Sin otra opción, Jaime dio un paso adnte y separó as mujeres.


    —?Ya basta! Esto es un malentendido. Hablemos de esto cuando volvamos —deró Jaime con


    descontento. Luego arrastró as mujeres hacia atrás.


    Aunque huyeron en un abrir y cerrar de ojos, alguien consiguió hacer fotos ys colgó en Inte.


    En ese momento, muchos internautas empezaron aentar pelea sobre Jaime en el foro de


    artes marciales.


    Todo el incidente dejó a Jaime sin ha. Por suerte,s mujeres eran personas razonables y se


    reconciliaron justo después de que Jaime se lo explicara todo.


    Como Evangelina sólo se puso agresiva porque quería proteger a Jaime, Magnolia y Lilia no le


    guardaron rencor.


    Jaime, exasperado, fumaba un cigarrillo solo en el balcón.


    No tenía miedo de enfrentarse a enemigos poderosos. Sin embargo, era impotente cuando se


    trataba de lidiar con muchas mujeres.


    —Nunca pensé que viviría para ver al poderoso líder de Secta Duval sintiéndose atribdo


    por asuntos rcionados cons mujeres.


    Justo entonces, Ramón se acercó y se sentó junto a Jaime.


    —?Oh, se?or Duval! En verdad no sé qué hacer... —dijo Jaime con impotencia mientras le tendía


    un cigarrillo a Ramón.


    —No tiene que hacer nada. Seguro que pueden solucionarlo ss. Las mujeres no deberían ser


    la causa de tus preocupaciones. Deberías gastar tu energía en otros asuntos —aconsejó


    Ramón.


    Al escuchar eso, Jaime asintió, y el ce?o fruncido de su rostro desapareció.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)