Capítulo 1665
Jaime contempló el café sin decir pbra durantergo rato. No tenía valor para bebérselo.
?Quién sabe lo que habrán puesto?
—Por favor, tome un poco de café —dijo el Gran Anciano. Había un matiz de reverencia en su
voz que sorprendió a Fernando, que seguía arrodido en el suelo.
Nunca había oído al Gran Anciano ser tan cortés con otra persona.
Jaime no tuvo más remedio que dar un sorbo al café.
?Mi poder ha sido sedo, así que no tiene sentido resistirse. A estas alturas, sólo puedo
dejarme llevar por corriente?.
Decidido, Jaime se bebió el café de un trago. Al instante, una sensación de calor recorrió su
cuerpo.
Para su sorpresa, su campo de elixir sedo se había liberado y podía sentir su energía
espiritual hirviendo dentro de su cuerpo.
Jaime se examinó y se dio cuenta de que había recuperado todas sus fuerzas. El sello se había
levantado.
Tomado por sorpresa, Jaime no pudo evitar preguntarse por qué el café podía ser tan efectivo.
Levantó cabeza para preguntar qué había pasado.
This is the property of N?-velDrama.Org.
Cuando levantó vista, descubrió una enorme escultura en relieve que aparecía en pared detrás
del Gran Anciano.
Era una escultura en relieve que representaba un enorme dragón que era réplica exacta del dragón
del Anillo del Dragón de Jaime.
La cara de Jaime se llenó de asombro y su corazón de curiosidad.
El Gran Anciano ya había saltado de su si y aterrizado ante Jaime.
Luego se puso de rodis.
—Mi Se?or, Casio Gabaldón, a su servicio —dijo con respeto.
??El Gran Anciano de familia Gabaldón, Casio Gabaldón, se había arrodido ante Jaime para
saludarlo con cortesía!?.
Fernando apenas daba crédito a lo que veía. Se quedó boquiabierto.
??Nunca había visto al Gran Anciano abandonar su asiento ni arrodirse ante nadie! En familia
Gabaldón, el Gran Anciano es respetado por todos. Nunca se ha arrodido ante nadie. ?Por qué se
arrodi ante Jaime, un joven de veinte a?os? Incluso se dirigió a Jaimeo “?Mi Se?or!”?.
La visión fueo un rayo para Fernando.
Al ver a Casio arrodido ante él, Jaime miró escultura en relieve y un poco tarde se dio cuenta de
lo que estaba pasando.
—?También forma parte de Secta de los Dragones? —preguntó.
—Mi se?or, familia Gabaldón es uno de los trece regimientos de Secta de los Dragones. He
esperado veinte a?os a que apareciera —fue respuesta de Casio. Había una pizca de alegría en su
voz temblorosa.
Jaimeprendió. No podía evitar ilusión de conocer mejor a su padre.
No tenía ni idea de lo poderoso que era su padre para poder convertir a familia Gabaldón, una
familia especializada en el cultivo de energía espiritual, en uno de los regimientos de Secta del
Dragón.
Jaime se preguntó si los regimientos restantes que aún no se habían revdo lo dejarían sin
sentido. Sin embargo, descubrió que los regimientos se revrían según su fuerza. Cuanto
más tarde aparecieran, más fuertes serían. Además, siempre aparecían en su vida en
consecuencia,o si su vida formara parte del n de alguien.
—Levántese. Tenemos que har —ordenó Jaime con un gesto de mano.
Casio asintió y se puso en pie para situarse junto a Jaime.
—Se?or Gabaldón, usted también puede levantarse —le dijo Jaime a Fernando.
Fernando negó profusamente con cabeza.
—?No me atrevería!
Casio estaba de pie junto a Jaime, así que no se atrevió a ponerse en pie.
—El se?or te ha dicho que te levantes, así que haz lo que te dice —habló Casio.
Al escuchar eso, Fernando se levantó poco a poco, pero permaneció en posición encorvada.
Fernando nunca había oído har de Secta de los Dragones ni del regimiento, pero sabía
que Jaime era ahora el jefe de familia Gabaldón mientras Casio obedecías órdenes de
Jaime.