Capítulo 1661
Cuando Jaime vio aquello, le entró el pánico y no supo qué hacer. La verdad era que Inteligencia
Emocional de Jaime era tan baja que prácticamente no existía. No sabía cómo engatusar as chicas,
?por no decir de har con dulzura!
No entendía por qué tantas mujeres habían tomado iniciativa de perseguirlo.
—Por favor, no llores. No es lo que piensas... De verdad…
Jaime no entendía nada mientras Astrid seguía llorando. Quiso secarles lágrimas, ?pero no se
atrevió a hacerlo!
—Es exactamente lo que pienso. ?Crees que no sé nada de tu rción con Isabel? Lo he escuchado
todo. ?Por qué te pareció bien acostarte con Isabel mientras tu novia estaba detenida en Alianza de
Guerreros? Además, es mejor amiga de tu novia... —Astrid interrogó a Jaime.
Parecía que mujer ya había indagado ens personas cercanas a Jaime e investigado sus
rciones con él.
—Eso son tonterías. Yo no me acosté con Isabel. ?De quién te has enterado? Ni siquiera me he
acostado con Josefina todavía. ?Todavía soy virgen! —Jaime explicó con ansiedad.
Al escuchar eso, Astrid se paralizó un momento y dejó de llorar antes de mirar a Jaime con
incredulidad.
??Dios mío! ?Es un chico virgen!?.
—?Es de verdad? —preguntó Astrid, encontrándose incréd.
—Te juro que no he hecho nada con es. Quería guardarlo hasta casarme... —contestó Jaime con
seriedad.
Astrid no pudo evitar soltar una risita al ver expresión seria en el rostro de Jaime.
—?Nunca hubiera esperado que un hombre formidableo tú siguiera siendo virgen! Puesto que es
así, no tendré que preocuparme más. Al menos no estoy en desventaja. No tengo nada que temer.
Estoy segura de que te enamorarás de mí.
Astrid rebosaba confianza.
N?velD(ram)a.?rg owns this content.
No tenía nada de qué preocuparse, ya que Jaime no había intimado con aques otras mujeres.
Jaime dejó escapar un suspiro de impotencia al ver que Astrid volvía a sonreír. ?Antes sí que le había
asustado!
El hombre agradeció el encantamiento tranquilizador. Si no fuera por él, ?sería imposible para un joven
sanoo él resistir tentación!
—Se está haciendo tarde. Ahora debería descansar. Voy a salir… —?Jaime no veía hora de salir de
la habitación!
—No te vayas. Puedes dormir aquí esta noche... —Astrid se ofreció.
—No, no, no. Tengo miedo…
Antes de que Jaime pudiera terminar su frase, fue interrumpido por Astrid.
—Puedes quedarte aquí. Yo me iré. Hay otras habitaciones donde puedo dormir.
Tras decir esto, Astrid se dio vuelta para marcharse. Cuando llegó a puerta, se volvió de repente y
sonrió a Jaime.
—Buenas noches…
Después de que mujer se marchara, Jaime cerró puerta de inmediato y se sentó en cama
mientras jadeaba con fuerza.
Mientras se secaba el sudor frío de frente, dejó escapar una risita amarga.
No podía creer que, siendo un Gran Marqués des Artes Marciales, ?le aterrorizara tanto una mujer!
—?Ay! ?Qué pasa con sociedad moderna? Todass mujeres son tan atrevidas hoy en día…
Jaime dejó escapar otro suspiro antes de sentarse cons piernas cruzadas y empezar a cultivar.
Estaba seguro de que aque noche no podría conciliar el sue?o.
Al día siguiente, Jaime se levantó temprano.
Mientras respiraba el aire fresco, no pudo evitar maravirse ante el impresionante dise?o del patio de
la residencia Gabaldón.
—Se?or Casas, ?durmió bien anoche?
En ese momento, Fernando se acercó a Jaime y le preguntó con una mirada burlona.
—Buenos días, se?or Gabaldón. Estuvo bien... —Jaime contestó con torpeza, asintiendo con
cabeza.
Cuando Fernando se dio cuenta de expresión de Jaime, sonrisa de su cara se hizo más amplia.
Tras dar una palmada en el hombro de Jaime, Fernando dijo en el tono que un anciano haría a
alguien de generación más joven:
—Me alegro de que haya dormido bien. Más tarde lo llevaré a finca de familia Gabaldón. Para su
información, finca de familia Gabaldón siempre ha estado vedada a los forasteros…